Desigualdades de género: cambiar la historia





En general, las mujeres tienen calificaciones más altas que los hombres, pero menores ingresos y menor flexibilidad en el trabajo. Esta es una de las principales conclusiones del estudio "FLEX РFlexibilidad en el trabajo en Portugal", que se centra en el perfil del trabajador portugués, el perfil del mercado nacional de trabajo y la flexibilidad en el trabajo.





Entre otras cifras relevantes, el estudio afirma que el 75,5% de las personas con ingresos mensuales inferiores a 500 euros son mujeres y el 78,9% de las personas con ingresos mensuales superiores a los 3.500 euros son hombres. Además de la desigualdad salarial, la escasa representatividad de las mujeres en cargos de gestión es otra de las cuestiones verificadas.

Pero, ¬Ņcu√°les son las principales razones para esta disparidad a√ļn instituida? Sabemos que, a lo largo de los siglos, la familia es el pilar de la sociedad portuguesa. El sistema social predominante fue el patriarcado, donde los hombres ten√≠an la autoridad pol√≠tica, moral y social. La figura paterna "gobernaba" a las mujeres ya los ni√Īos. A unir a esto, exist√≠a tambi√©n una fuerte influencia cultural de la Iglesia Cat√≥lica, la voluntad de preservar los valores tradicionales por parte del Estado Nuevo, y nuestra resistencia natural a los cambios (que se verifica hasta los d√≠as de hoy).

Ahora bien, si históricamente el poder está en la mano de los hombres, tiende a continuar. Y esto no es sólo en lo que se refiere al género. Hay un artículo muy interesante que se publicó en Forbes sobre las características de los CEO en la lista de Fortune 500 en la que se reveló que la concentración de personas altas es mucho mayor en este grupo que en la media de la población. Esto puede ser explicado, en parte, por nuestros sesgos, que son atajos cerebrales donde rápidamente colocamos a las personas en "cajas". Sobre este tema, existe el "Proyecto Implicit", donde nuestros mayores sesgos son revelados.

Por otro lado, la sociedad todavía espera que la mujer sea responsable de la familia. Es mucho más probable que, durante una entrevista de trabajo, una mujer sea cuestionada sobre su situación familiar o intención de tener hijos. Durante el estudio, me marcó el testimonio de un padre, que contaba que era él el responsable de llevar al hijo al médico, porque su mujer tenía menos flexibilidad que él para ausentarse del lugar de trabajo.

Despu√©s de escuchar m√°s de una vez por la jefatura la pregunta "¬Ņpor qu√© no es tu mujer que lleva al hijo al m√©dico?", Empez√≥ a mentir, diciendo que ten√≠a que llevar el coche al taller. Huelga decir que nunca nadie le pregunt√≥ por qu√© no era la mujer que llevaba el coche al taller.

A pesar de todas estas cuestiones estructurales y preconceptos, afortunadamente, empezamos ahora a ver cambios en las din√°micas familiares. Los valores colectivistas, antes dominantes, han sido sustituidos por la valorizaci√≥n de la persona. Adem√°s, no s√≥lo el n√ļmero de familias con una sola persona ha aumentado, sino tambi√©n el n√ļmero de familias monoparentales. Este tipo de alteraci√≥n en la estructura social ha afectado la forma en que hombres y mujeres se relacionan entre s√≠, con sus familias y con el trabajo, transform√°ndolos en aceleradores del cambio, y presionando la adopci√≥n de nuevos modelos de trabajo.





Los nuevos modelos -como el de la flexibilidad y la transparencia- se están creando para promover la diversidad. Por ejemplo, ya existen empresas en las que el salario de todos los trabajadores puede ser consultado en la intranet, como es el caso de XING, siendo esta una manera interesante de combatir la desigualdad, porque estimula el pensamiento crítico. Algunas empresas, especialmente en el sector tecnológico, han promovido también una discriminación positiva en sus procesos de reclutamiento, dando prioridad a la contratación de mujeres.

Pasando del dominio empresarial al dominio gubernamental, ya han visto la luz del día medidas para cambiar este panorama. Por ejemplo, la ley de igualdad salarial, que entró recientemente en vigor, es interesante en el sentido de que admite este como un problema a combatir.

No podemos ignorar la historia, pero podemos cambiarla. Reconocer que la desigualdad de género existe es el primer paso.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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