Define la cultura





Parece acordado que la cultura contribuye a la formaci√≥n, el sentido cr√≠tico y creativo de los ciudadanos. As√≠ como parece no haber duda de que este es un aspecto importante de la democracia. Sin embargo, en Portugal, este sector contin√ļa sufriendo una falta de fondos p√ļblicos y una l√≥gica econ√≥mica que deber√≠a preocuparnos, ya que ponen en peligro el desarrollo y, a menudo, la supervivencia del tejido cultural.





La pandemia ha puesto de relieve y agravado los problemas que ya exist√≠an y la respuesta del Gobierno ha sido insuficiente e inadecuada, y no ha permitido disminuir el impacto en la vida de los trabajadores y las estructuras de la creaci√≥n art√≠stica. Si alguien a√ļn ten√≠a dudas, en estos tiempos de pandemia, se revel√≥ el pie del sector, basado principalmente en recibos verdes, en su mayor√≠a falsos, empobrecimiento y falta de protecci√≥n social.

El pa√≠s no solo necesita medidas urgentes para hacer frente a las limitaciones actuales, sino tambi√©n una respuesta m√°s global que los trabajadores han estado esperando durante a√Īos. La verdad es que, durante d√©cadas, se han esperado cambios legislativos adecuados a las caracter√≠sticas de este sector, a saber, la creaci√≥n del estado de intermitente, que reconoce los mismos derechos que se garantizan a otros trabajadores, como ocurre en otros pa√≠ses europeos. El Ministro de Cultura dice que estar√° terminado a finales de a√Īo. Con suerte, ser√° demasiado tarde.

Una cosa es cierta, las √ļltimas semanas han estado marcadas por la falta de alcance y la firmeza de lo anunciado por el Gobierno, como si hubiera poca certeza sobre el camino a seguir. Esto es extra√Īo, considerando que los problemas, por lo tanto, las soluciones, no son nuevos.

Después de muchas disputas y demandas, ahora se anuncian algunos pasos, que todavía son muy insuficientes. Para lo inmediato, los programas de apoyo y los no concursos son necesarios para excluir a una parte significativa de los trabajadores. En general, poco cambiará si la asignación presupuestaria para cultura permanece lejos del 1% tan merecido y reclamado.

El Estado no puede usar un manto paternalista con la cultura, como si le estuviera dando una asignación para gastar donde quiera pero con criterio, al tiempo que asume algunas posturas que bordean la falta de respeto hacia los trabajadores que, asombrados, no viven solo de los aplausos. y siguen teniendo sus vidas embargadas porque los meses son interminables, al igual que las facturas a pagar.

Si la cultura es patrimonio de un pa√≠s y contribuye al crecimiento, a formarse y definirse como sociedad, no puede ser un activo secundario o desechable. La cultura y las actividades culturales no se pueden gestionar a trav√©s de una visi√≥n tecnocr√°tica y economista, vinculada a n√ļmeros, d√©ficits y cantidades. Otro camino de apoyo a la cultura es urgente, uno que garantice la libertad y la diversidad de la creaci√≥n, as√≠ como la democratizaci√≥n de su disfrute y acceso.





Portugal debe asumir que un servicio cultural p√ļblico es esencial y que esto lleva mucho tiempo. D√©jalo ser ahora.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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