Decimos ¬ę¬°No!¬Ľ al virus totalitario









A lo largo de la historia de las sociedades, los pensadores siempre se han hecho esta gran pregunta: ¬ŅQu√© es la libertad?

Jean-Jacques Rousseau, en su famoso Contrato social, escribi√≥: ¬ęEl hombre naci√≥ libre y en todas partes vive encadenado¬Ľ, pero ¬Ņde qu√© se trata ser libre?

En la Antig√ľedad cl√°sica, la libertad se caracterizaba por la participaci√≥n en la vida pol√≠tica de la polis: la ciudadan√≠a activa era una condici√≥n necesaria para ser libre, y una condici√≥n necesaria para la ciudadan√≠a era la existencia de una polis en la que pudiera ejercerse. Sin embargo, con la modernidad todo esto ha cambiado.

De hecho, el resurgimiento de la idea del jus-naturalismo y las demandas del mundo moderno transformaron las necesidades del hombre que, ocupado y preocupado por la promoción de sus actividades, comenzó a no tener tiempo para la vida política, por lo que tuvo que delegar Alguien más ese papel. De esta manera, la libertad se entiende como autonomía individual, en la que el ciudadano puede realizar libremente sus actividades privadas y económicas, no tanto la participación política en sí misma, ya que esto dio paso a la representación política.

As√≠ es como los pensadores como Benjamin Constant legitiman el sistema pol√≠tico representativo, que contin√ļa hasta nuestros d√≠as.

El advenimiento del liberalismo, comenzó con el Revolución gloriosa El inglés de 1688 y posteriormente consagrado por la Revolución Americana y Francesa en el siglo XVIII, permitió plantar semillas para la democracia contemporánea.





El triunfo de las ideas estatales limitadas de John Locke, limitadas a la función de garante de la libertad y la felicidad, complementadas más tarde con la idea de la separación de poderes, deja a sus ciudadanos libres en el silencio de las leyes.

Estos avances históricos han sentado las bases para la Democracia que hoy valoramos tanto. Toda esta evolución tomó su propio tiempo para surgir, derramó mucha sangre y tuvo muchos reveses, y por lo tanto no podemos permitir que situaciones extremas como la pandemia que estamos experimentando hoy sean argumentos para su aniquilación. No podemos ceder a nuestros ideales. La libertad que nos costó tanto no se puede sacrificar hoy, aunque parezca la forma más fácil. Es necesario desarrollar lo que tiene el mejor individuo: el poder de su ciudadanía y su libertad para buscar un futuro mejor.

Es probable que la forma más fácil termine con el aumento esperado de las restricciones y una disminución de nuestra libertad. Al pensar en una solución de este tipo para el problema que enfrentamos hoy, tendremos que tener en cuenta un pensamiento complejo y reflejar lo que puede cambiar en el futuro. Todo tiene sus consecuencias.

El tema ¬ęBig Data¬Ľ es uno de ellos. La forma en que las nuevas tecnolog√≠as se pueden utilizar para controlar a la poblaci√≥n es, de hecho, uno de los temas de debate para nuestra generaci√≥n. El uso de estos como ayuda para el control de las cadenas de transmisi√≥n debe considerarse y utilizarse con sumo cuidado: no podemos ocultar que en momentos excepcionales pueden ser √ļtiles, pero en cualquier caso deber√°n ser los menos invasivos (posibles) de Nuestra privacidad. No podemos permitir que se instale un ¬ęGran Hermano¬Ľ en tiempo real, con consecuencias similares a la famosa sociedad de George Orwell en ¬ę1984¬Ľ. El peso se est√° despojando y el equilibrio del equilibrio reflejado est√° desequilibrado.

La tan racional racionalidad instrumental que ve su génesis en la Ilustración está siendo borrada por la oscuridad del pánico y los grupos de interés. Los medios de comunicación nos presentan solo los temas deprimentes de la salud global, pero el contexto político no nos parece más auspicioso. Por fascinante que sea la idea de controlar y suavizar las curvas, debemos saber cómo ser anticíclicos. La libertad no es ideológica, es un derecho natural inalienable.

Ahora, algunos predeciblemente dir√°n: ¬ę¬°Pero la salud tiene m√°s valor que la libertad!¬Ľ No cuestionamos eso, pero como portugu√©s tenemos que ser audaces. No esperamos un D. Sebasti√£o, solo anhelamos a los l√ļcidos que ven el puerto seguro en sus hogares y no el barco inestable de una compa√Ī√≠a que ganar√° millones con los cuerpos secos. Este momento no requiere estrategias maquiav√©licas para extraer beneficios debido a la desgracia y el p√°nico de los dem√°s.

No podemos ver solo lo que queremos ver.

¬ŅQuieren agregar a la cantidad de muertes la cantidad de libertades perdidas sin fundamento? Por reconfortante que sea permanecer en los brazos del Estado, hay responsabilidades que no se pueden transmitir como las papas calientes, pero que prefieren subordinarse a ideas peligrosamente radicales. ¬ŅEs el papel higi√©nico m√°s valioso que la democracia?

Al igual que en la relaci√≥n entre libertarios de derecha e izquierda, en la que estos √ļltimos defienden lo que los primeros criticaron tanto, ¬Ņestamos dispuestos a quemar el hospital de valores por los que hemos luchado tanto? Estamos en estado de emergencia, pero parece que se puede ver que el pr√≥ximo estado no ser√° el asedio, sino un estado totalitario. De la misma manera que la redistribuci√≥n forzada no tiene valor, la imposici√≥n de un comportamiento racional no ha sido una organizaci√≥n ben√©fica. ¬ŅCu√°l es la inversi√≥n m√°s ventajosa y rentable? ¬ŅHacer el sacrificio (s√≠, porque habr√° sacrificios, no pretendemos ser ut√≥picos en un mundo al rev√©s) para quedarnos en casa o convertirnos diligentemente en ciudadanos oprimidos? Muchos llevan al perro a caminar para escapar de la realidad claustrof√≥bica, pero el uso de la tecnolog√≠a en busca de una salida m√°s r√°pida nos acompa√Īar√° mucho antes de lo que imaginamos. ¬ŅQuiz√°s 2020 ser√° ¬ęRegreso al futuro¬Ľ, solo que mucho m√°s oscuro?

Dejamos esto solo para la reflexi√≥n. El monitoreo de nuestra autonom√≠a y libertad, puede dar lugar a otras situaciones, que nos parecen realmente aterradoras. ¬ŅTendremos que pagar un precio tan alto? ¬ŅNo habr√° soluciones que puedan apoyar nuestra libertad y luchar contra la pandemia? Creemos que hay.

Tenemos el ejemplo de las restricciones del gobierno chino para combatir esta pandemia, que sin duda ser√≠a inhumana e inaceptable para nosotros si tuvi√©ramos que vivir con ellos. Primero, es poco probable que los n√ļmeros chinos se correspondan bien con la realidad real, por razones imaginables. Aun as√≠, el pragmatismo y la efectividad de la acci√≥n china esconde una gran cantidad de represi√≥n, vigilancia y trabajo ¬ęforzado¬Ľ por parte de sus profesionales de la salud, brutalmente obligados a trabajar interminables horas, lejos de sus ciudades y familias.

Dejamos la pregunta: ¬Ņes esto realmente lo que realmente queremos para nuestra sociedad? Como hijos de la democracia, depende de nosotros adaptarnos y garantizar su supervivencia, cultivando nuestras libertades individuales de manera equilibrada con la lucha contra el SARS-CoV-2.

¬ęNos encontraremos en el lugar donde no hay oscuridad¬Ľ
George Orwell

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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