De los juegos de sueca al psicadelismo japonés: el Círculo Católico de Obreros de Oporto tiene 120 años pero está nuevo





Alfredo de Jesús es el socio número 15 del Círculo Católico de Obreros de Oporto (CCOP), "con cuotas pagadas a diferencia de algunos", lanza para generar la discordia. No es verdad, y él lo sabe bien, pero las tardes en la sala de convivencia viven también de estas pequeñas discusiones, llenas de amistad y de alguna mañana a la hora de distraer a los adversarios de la sueca. "No juego más hoy, ya llega", se levanta como un resorte después de dar cuatro, "una bañada" que desnivela por completo la marcación de puntos que ya va larga en el papel.





Se convirtió en socio hace 45 años, "paraba mucho por aquí" y por aquí continúa deteniendo, con sus 74 años e historias que arroja al aire con la misma adrenalina con que arroja una bisca seca al paño verde de la mesa. "Ya he sido contra-regla, electricista, atleta de baloncesto, ya hice un poco de todo aquí dentro", mira hacia el lado, "tengo que arreglar esta puerta" y la luz a los temblores también. Alfredo nos recuerda su afiliación al CCOP: "En aquella época era difícil entrar, tenía que ser recomendado por un socio y al final era el canónigo que autorizaba o no la admisión de nuevos socios". Se recuerda al CCOP coleccionar copas en el tenis de mesa, de los días pasados ​​a jugar baloncesto en el patio exterior, de una casa con judo, gimnasia, llena de gente, contrastante con el escenario de los últimos años.

"Hemos pasado por muchas fases", señala José Campillo, actual vicepresidente y uno de los jugadores de tenis de mesa de la institución. "En este momento estamos compitiendo sólo a nivel de la fundación INATEL, porque la mayoría de los atletas ya andaban en los 60 y tal, pero fuimos federados a un nivel bastante elevado. En el masculino alcanzamos la segunda división, en el femenino la primera.

El huevo auditorio del Círculo Católico de los Obreros de Oporto

Nacido en el año en que terminó la segunda guerra mundial, nos dice sobre sus 73 primaveras, José nos hace una rápida revisión de los 120 años de historia del CCOP. La asociación surgió en 1898 en plena revolución industrial para responder a los cambios sociales y económicos del mundo moderno de la altura. Un pionero en Portugal, debe haber algunos importantes manifestaciones sociales y laborales, tales como la afirmación de descanso semanal los domingos o los salarios justos para una clase de trabajo que nace de esta revolución y protagonista del nuevo paradigma socio-cultural de siglos de transición.

"La Iglesia ya ha tenido bastante interferencia en la asociación", recuerda de los tiempos en que se exigía el buen comportamiento a todos los socios y su afiliación política, pero el escenario ahora es muy diferente, porque "la gente joven es poco practicante."

Las cosas, prosigue, se han venido a transformar y si en el pasado el CCOP llegó a tener 500 socios, hoy son poco más de 100. Pero eso no le quita el optimismo. Las cuentas están estabilizadas, el edificio rejuvenecido y la presencia de nuevos inquilinos a prosperar. "En este momento estamos apostando por la malta joven, que es el caso de José y ahora de la pareja que va a gestionar el Auditorio."





Este "José" es José Oliveira, uno de los responsables de la asociación cultural Rua do Sol. Llegó al CCOP hace tres años, "el edificio donde estábamos fue vendido" y la búsqueda de casa nueva los llevó hasta la última planta del Círculo. Allí fijaron el taller de trabajo, atado de materiales, y abajo, en la planta baja con escaparate a la calle, la galería donde promueven diversas exposiciones temporales. La relación con la institución centenaria se ha ido profundizando a lo largo de los años, hasta el punto de que José fue invitado por Manuel Vieira, el Presidente, y José Campillo para formar parte de la actual dirección.

La pareja del Auditorio está compuesta por João Maya y João Pedro Coimbra. Son los responsables del más reciente espacio multiusos de la ciudad, inaugurado el pasado día 2 con el concierto de los japoneses Kikagaku Moyo: "¡Y qué hermosa manera de estrenar el auditorio! "Sentíamos que faltaba algo así en Oporto", un lugar con valencias físicas y técnicas que puede ser simultáneamente sala de conciertos, de conferencias, de formaciones, de eventos empresariales, de bailes de salón, de todo, "es un espacio polivalente que está adaptado con PA, sistema de vídeo y streaming ".

La fachada de la asociación que cumple ahora 120 años

Juan Maya ya tiene experiencia consolidada con este tipo de estructuras. En el montaje de estudios hace mucho tiempo, recientemente formó parte del proyecto de las nuevas instalaciones de la Orquesta de Jazz de Matosinhos y desde abril se volvió con el socio y músico João Pedro para el CCOP. "Estaba todo devoluto", dice en relación al suelo de madera que era inclinado y ahora es plano, a las sillas rojas de terciopelo que a él se aferraban a bambúes en filas semi-circulares y que hoy ya no están, a las paredes que tuvieron de se elevaron por razones acústicas, al escenario extremadamente alto preparado para recibir piezas de teatro, con el escondite del contra-regla incluido, y que después de las obras se quedó apenas a un pequeño escalón del suelo. Incluso el antiguo piano Albert Fahr, con algunas teclas desnudas de su capa blanca y notas de una afinación poco precisa, tuvo que dejar aquel que hasta abril era el salón de fiestas del CCOP – placa aún exhibida a la entrada – y que desde el final de Noviembre se convirtió en el Auditorio CCOP.

Las obras se realizaron de forma gradual, "hubo un período de transición", informan Juan y Juan casi al unísono, y en los meses de abril y mayo los trabajos de remodelación se desarrollaron en paralelo con algunas actividades ya programadas. En el mes de junio, a la cabeza de Ana Dios ya Luca Argel, en definitiva, cerraron el tramo de la sala antigua en junio y cinco meses ininterrumpidos de frenesí, con la salida de viejos materiales y la entrada de nuevos. 100.000 euros de inversión, "sin hablar del equipo técnico", dicen, y todo de capitales propios. "No quisimos pedir préstamos a la Cámara ni a privados para mantener una cierta independencia".

Con la CCOP, las conversaciones corrieron casi siempre sin sobresaltos: "Al principio recibimos algunas críticas, pero cuando percibieron la extensibilidad de nuestro proyecto, nos apoyaron. "Hay fechas señaladas para ello, como la fiesta de Navidad que viene, y en los demás días del año la programación se divide en iniciativas externas y propias," al final del mes vamos a tener el Festival Internacional de Folk ", da como ejemplo João Pedro Coimbra. "Era una pena perder esto por falta de incentivos y de energías", concluyen. "Después de todo este es un espacio que pertenece a la historia del CCOP, pero también a la historia de la ciudad.

Fotos de Ricardo Castillo

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *