De la Memoria y del Mar





Parafraseando a Edmund Burke, mucho se oye recordar cómo siempre está condenado a repetir los errores del pasado que no cultivar la memoria, así como los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla.





Sin embargo, hoy, cuando nos imaginamos todos muy modernos, muy avanzados, muy inteligentes, muy superiormente esclarecidos, disponiendo de medios de ayuda a la memoria como nunca dispusimos, estamos, de hecho, cada vez más desmemorados, confusos y, por consiguiente, , cada vez más también, inapelablemente, condenados a repetir los errores del pasado.

No hay quien, en el momento, salvo raras y muy honrosas excepciones, no mucho elogie al primer ministro, António Costa, por haber logrado neutralizar a la más populista, reivindicativa, protestante y más radical Izquierda de tendencia siempre totalitaria, al dar la mano y cooptar para apoyar a su gobierno el Partido Comunista y el Bloque de izquierda, que permite una renovada 'estabilidad', supuestamente como sea necesario, siempre y havida no en Portugal.

Extraordinaria.

En noviembre de 1975, después de la fase más aguda de la entonces denominada PREC, revolucionario proceso en curso, se entendió también toda finalmente puede respirar por Portugal finalmente han entrado en una nueva fase de plena estabilidad democrática _ que, en muchos aspectos y perspectivas, así sucedió, de hecho.

Sin embargo, en el af√°n de superar los traumas de los peores, m√°s dram√°ticos y, a veces, incluso terribles desmanes ocurridos sobre todo a lo largo de ese mismo a√Īo de 1975, se busc√≥ olvidar y borrar de la memoria, recalcar, dirigir a los psicoanalistas, tanto en la medida de lo posible, tales situaciones, as√≠ como toda su historia, es decir, las razones, causas y responsables.

Comprensible.





Sin embargo, buscando olvidar los peores desmanes ocurridos a lo largo de ese tiempo, en nombre de una especie de nueva reconciliación nacional, lo que vino a suceder fue también dejar de atender debidamente a las más graves y, lamentablemente, persistentes razones, causas y consecuencias de sus actos, dándoles sus responsables no sólo como absueltos, lo que hasta podría considerarse realmente comprensible, pero, sobre todo, como absolutamente inocentes de todo error, de todo acto e incitación a cualquier acción menos adecuada.

En cuanto a los aspectos m√°s inmediatos econ√≥micos, cuanto hoy todos m√°s preocupa y ocupa, estaremos muchos como estaba Silva Lopes en una conversaci√≥n, a√ļn hace pocos a√Īos, con Medina Carrera, explicando, mucha c√°ndida y pl√°cidamente, haber sido las nacionalizaciones de 1975 s√≥lo una experiencia que no hab√≠a corrido pero que en fin, en el fondo, en el fondo, la intenci√≥n era, sin lugar a dudas, la mejor y, en el mundo de contingencia en que vivimos, no todo puede correr, comprensiblemente, siempre tan bien como se esperaba.

En el mundo de contingencia en que vivimos, sucede, realmente y bien se comprende la posici√≥n de un Silva Lopes, figura la m√°s estimada entre las figuras estimadas, con certeza: si el pasado es pasado, o sea, lo que ya pas√≥ y no regresa m√°s, para qu√© estar a revolver en lo que va all√°, sin posibilidad de regreso, haciendo revivir otros tan sombr√≠os y funestos tiempos cuando el sol rebaja ya en renovada luz de d√≠as de m√°s v√≠vida esperanza, no dejando tal rememoraci√≥n de figurar siempre, incluso, como algo frustrante y deprimente, eventualmente pr√≥xima o incluso hija del simplemente psicop√°tico trauma, sin m√°s? …

¬ŅC√≥mo rechazar tal posici√≥n, a√ļn por encima, tan aparentemente sabia, equilibrada, madura?

Dif√≠cil, sin duda, pero si nos importa no caer en la trampa de quedarnos tan s√≥lo a rememorar permanentemente el pasado como si all√≠ para siempre situados e irremisiblemente presos, es importante no dejar de tener siempre bien presente, con l√ļcida y plena conciencia, de c√≥mo todo el humano acto, como toda la humana acci√≥n, se circunscriben exclusivamente en un tiempo dado, pero, por el contrario, se comportan consecuencias, muchas de las cuales, aun con las m√°s vastas y profundas implicaciones que permanecen, se perpet√ļan y se van repercutiendo a lo largo de la vida la irremisible sucesi√≥n de los d√≠as, a veces, de forma casi tan insospechada como imperceptible, exactamente como sucedi√≥ exactamente con las nacionalizaciones de 1975, un tan perfecto como de los m√°s elocuentes ejemplos de ello.

De hecho, muy lejos de constituirse como un simple momento perfectamente circunscrito en el tiempo, las nacionalizaciones de 1975, adem√°s de haber conducido, por la extensi√≥n y modo en que se realizaron, a una completa desestructuraci√≥n de toda la econom√≠a nacional, no s√≥lo por el fin dado a los pocos grupos econ√≥micos entonces existentes por la sospechosa igualmente incutida a toda iniciativa particular y la reserva absoluta de determinados sectores a la exclusiva iniciativa del Estado, cuando m√°s tarde se quiso corregir el error y se pretendi√≥ recuperar de alg√ļn modo los mismos grupos econ√≥micos antes de que se destruyeran, dando inicio a una fase de reprivatizaci√≥n econ√≥mica pero sin atribuir ninguna indemnizaci√≥n por las anteriores nacionalizaciones, regresando pero ahora descapitalizados, el casi inevitable e inmediato resultado fue generar el perfecto ambiente ideal ideal para el nacimiento de aquel nuevo oligarco-socialismo, de un determinado momento, por lo dem√°s, muy a extenderse por todo el mundo, con una altura de entre nosotros durante los gobiernos socialistas de Jos√© S√≥crates y con el tiempo se precipitan Portugal, tal vez inevitablemente, la intervenci√≥n llamada Troika, despu√©s de que el anterior a la quiebra anunciada 2011.

Estamos hoy mejor de lo que estamos en 2011?

Con certeza, pero para quien mucho se regocija con la ¬ęestabilidad¬Ľ ahora alcanzada, haya memoria, como l√ļcida y plena conciencia de que, tal como todav√≠a hoy, 44 a√Īos despu√©s, de forma m√°s directa o indirecta, seguimos sufriendo y pagando los errores de 1975, durante muchos a√Īos, tambi√©n pagaremos los efectos de los errores actuales en nombre de la misma casi sacrosanta ¬ęestabilidad, como el final del acuerdo sobre la progresiva ca√≠da del IRC, junto al continuo aumento de la carga fiscal total, tanto para las las familias como para las empresas, como la completamente incomprensible reversi√≥n del horario de trabajo para las 35 horas, con las consecuencias que ahora ya est√°n bien patentes para todos, o a√ļn, tal vez m√°s sutil pero no menos continuo, efectivo y devastador condicionamiento de sectores- como, no por casualidad, la ense√Īanza, por la Izquierda.

No por casualidad, de hecho, no sólo porque no exista tal cosa como el azar, una vez nada ser sin causa.

En cuanto a la memoria y l√ļcida conciencia de la repercusi√≥n de todos los actos, las nacionalizaciones de 1975 no son, de hecho, la causa √ļnica, ni quiz√°s la principal, para el drama que vivimos hoy, tanto m√°s cuanto que muchos todav√≠a se acordar√°n, la noche no iba en lo alto de la misma el d√≠a 25 de noviembre de, 1975 y ya coronel Ernesto Melo Antunes apareci√≥ para declarar solemnemente en las pantallas de televisi√≥n, en el que todos los m√°s solemnes declaraciones fueron pronunciadas, no puede hacer que la democracia portuguesa si- sin Partido Comunista.

As√≠, luego a 26, se asistir√≠a, en perfecta sinton√≠a y consecuencia, a la completa institucionalizaci√≥n del Partido Comunista, con el suyo, ya transubstanciado Secretario General, √Ālvaro Cunhal, en papel de cordero dulce y manso, muy admirador los beneficios de la democracia burguesa todav√≠a unos meses antes de la garant√≠a nunca vienen para permitir que sea posible en Portugal, as√≠ como no menos muy igualmente respetuosos con ninguna regla menos burguesa de la ley y tanto m√°s, cuanto sea necesario para apaciguar a los esp√≠ritus y no levanta revuelo o cualquier reacci√≥n m√°s reactiva.

El notable pasaje de magia que permitir√≠a al Partido Comunista no s√≥lo entrar en la respetabilidad como, a pesar de la aparente y en ciertos aspectos, muy √ļtil exclusi√≥n de lo que se acordar√≠a designar por Arco de la Gobernaci√≥n, m√°s por d√©bil apoyo popular del, que por otra raz√≥n, de hecho, su verdadera y efectiva influencia, a partir de ah√≠, no s√≥lo no disminuy√≥ como, cuanto m√°s importaba, hasta creci√≥, se ampli√≥ y se acentu√≥.

No creemos que, incluso en la √©poca, fueran muchos los que abogar la ilegalizaci√≥n del Partido Comunista – al final siempre es preferible saber exactamente d√≥nde est√°n, as√≠ como poder verlos y o√≠rlos, para saber verdaderamente d√≥nde paran y lo que realmente vienen que los que saben all√≠ donde, a preparar se sabe all√≠ que sinistras conspiraciones, como a√ļn hoy es preferible saber exactamente d√≥nde se encuentran los Jer√≥nimos de Sousa, los Lou√ß√£s, las Catarinas Martins y todos los dem√°s, percibiendo exactamente a lo que est√°n, que tenerlos se sabe all√≠ donde la prepararse se sabe all√≠ para qu√©.

No, la cuestión no era la ilegalización o no el Partido Comunista, como cualquier Partidos de la Extrema Izquierda, con escasa o incluso prácticamente nula influencia electoral y política, salvo más tarde, el más Revolucionario PRP-BR, o FP-25, de Carlo Y que no se ha caído en la ingenuidad, la ilusión o incluso el logro de imaginar que, teniendo el PC cambiado por exclusivas razones tácticas, innecesario sería proseguir el proceso de paz, más activo combate conceptual a sus más nefastas doctrinas.

La aceptaci√≥n de la forma institucionalizada y real de su nueva adicci√≥n democracia burguesa, efectiva su nuevo respeto por el estado de derecho, sincera su nueva admiraci√≥n por la civilizaci√≥n y el mundo occidental, as√≠ como su nuevo amor a Portugal, sus tradiciones, a su Historia, se dej√≥ el PC y sus ac√≥litos dominar, por la calma pero con toda la libertad, sectores clave para sus intentos, como la ya referida Ense√Īanza, como la Cultura o el mundo Universitario, as√≠ como mantener toda la vida su m√°s devastadora y corrosiva influencia en t√©rminos de doctrina pol√≠tica y econ√≥mica, con una eficacia, se reconozca, admirable.

En t√©rminos m√°s medi√°ticos dejaron, evidentemente, de mantener el papel de revolucionarios mansos, haci√©ndose los mismos grandes defensores de siempre del pueblo, de la clase obrera y de los trabajadores, para enga√Īar incautos y dar la mejor apariencia de encontrarse relativamente excluidos del m√°s directo y mediato proceso pol√≠tico.

En una primera fase, con la complicidad de los militares, después también con alguna complacencia del Partido Socialista y tras la caída del Muro de Berlín, incluso de casi todos, una vez haberse dejado de creer en la posibilidad de nuevas Revoluciones Marxistas en Occidente , pasando, incluso, a hablar del fin de la historia y dejándose, pura y simplemente, de ligar mucho a los desgraciados de los comunistas, vistos ahora como una simple anacrónica excrescencia de un tiempo ya pasado, más fácil fue todo continuar, alegre y libremente, a corromper ya minar.

As√≠, cuando Ant√≥nio Costa, habiendo perdido las elecciones, percibi√≥ poder salvarse formando un Frente de Izquierda con el Partido Comunista y el Bloque de Izquierda, el camino estaba preparado, por la casi universal dependencia del Estado de pr√°cticamente todo y todos, por la situaci√≥n econ√≥mica, a√ļn en casi pura agon√≠a, fuese por la casi total ausencia de verdaderos Grupos Empresariales nacionales verdaderamente independientes, con las peque√Īas y medianas que dieran todo para sobrevivir, con un ambiente doctrinal que manifest√≥ el m√°s completo y vehemente irrespeto por la individualidad, manteniendo siempre bajo sospecha toda la seria iniciativa particular o la m√≠nima demanda de autonom√≠a empresarial, as√≠ como no dejando nunca de afirmarse el m√°s completo o incluso casi absoluto desprecio por cualquier m√≠nimo concepto real de propiedad, inevitable, naturalmente, se ha visto afirmaci√≥n de la nueva soluci√≥n gobernante y la consiguiente degradaci√≥n pol√≠tica econ√≥mica y econ√≥mica en que nos encontramos actualmente y que, en este momento, s√≥lo tiende a agravarse, pero imaginado y teniendo siempre tan abstrusa soluci√≥n como relativamente inocua.

Pero el más grave ya no es tan sólo este triste estado al que hemos llegado y que a todos aplasta y esclaviza. El más grave es no vislumbrar ya, ni siquiera, forma o posibilidad de liberación, ahora que iniciamos un nuevo ciclo electoral.

Las propuestas que permitan mitigar, en parte, lo peor ha llegado a pasar, habr√°, por supuesto, pero en general, ya que parece imposible prever en el momento de continuar Portugal por muchos a√Īos, sin embargo, completamente a la deriva, sin ninguna real y verdadera Estrategia Nacional que lo oriente, sumergi√©ndose c√≠clicamente en nuevas crisis, incapaz de ir m√°s all√° de las cuestiones y problemas de orden exclusivamente econ√≥mico y financiero, sin m√°s.

De inmediato se preparan, alistan, se perfilan los candidatos a las elecciones europeas?

Así se parece.

Hemos oído hablar de algunos de estos mismos candidatos la expresión de ninguna preocupación mínima real con cualquiera de los más cíticas y cuestiones decisivas para el futuro de Portugal?

¬ŅQu√© tienen que decir, por ejemplo, en relaci√≥n con la apropiaci√≥n por Bruselas de la gesti√≥n de la Columna de Agua de nuestra ZEE?

¬ŅQu√© tienen que decir, por ejemplo, sobre la articulaci√≥n de nuestra Marina, y tambi√©n, eventualmente, de la UCC, con la nueva Guardia Europea de Fronteras y Costeras que tiene, en este preciso momento, el respectivo Reglamento en fase de revisi√≥n?

¬ŅQu√© tienen que decir en relaci√≥n con el cada vez m√°s patente concepto de Mar Europeo?

¬ŅQu√© tienen que decir en relaci√≥n a las interconexiones energ√©ticas de la Pen√≠nsula con el Centro de Europa?

¬ŅQu√© tienen que decir en relaci√≥n a las Autov√≠as del Mar?

¬ŅQu√© tienen que decir en relaci√≥n con las cuestiones relativas al medio ambiente marino, a las zonas protegidas ya sus implicaciones sobre el cambio clim√°tico?

¬ŅQu√© tiene que decir acerca de la asignaci√≥n de fondos para Investigaci√≥n y Desarrollo en el √°rea mar√≠tima, las energ√≠as renovables marinas a la biotecnolog√≠a oa la rob√≥tica?

Lo que tienen que decir, sea lo que sea, más allá de las mismas cuestiones de carácter económico y financiero, importantes, con certeza, pero, además de todos ya las conozcamos, siempre sólo y tan sólo meramente instrumentales?

¬ŅTenemos o no tenemos una Estrategia para el Mar?

¬ŅEstamos dispuestos o no estamos dispuestos a defender esa misma estrategia ante la Uni√≥n Europea, enfrentando a Bruselas en toda la amplitud si y cuando sea necesario?

¬ŅSabemos o no sabemos qu√© hacer?

Si el Presidente de la Rep√ļblica al primer ministro, ya cualquiera que sea en t√©rminos de figuras p√ļblicas y pol√≠ticas, casi nadie deja de afirmar el Mar como ¬ęel gran designio nacional¬Ľ, donde el consiguiente pensamiento y la correspondiente acci√≥n?

Vamos a seguir mirando el mar, simplemente, como una especie de sector, o incluso subsector, económico, como una especie de equivalente industria textil o del calzado, tal vez sólo un poco más amplia, diversa y compleja?

No hay un √ļnico pol√≠tico que se da cuenta, de hecho, el determinante y crucial para el futuro del Mar de Portugal?

No hay un √ļnico pol√≠tico que, al darse cuenta de la importancia decisiva y crucial del Mar para el futuro de Portugal, comprender, al mismo tiempo, no puede dejar de ser toda pol√≠tica nacional, la totalidad de la Estrategia Nacional, sujeta a la misma importancia crucial y decisiva, empezando tanto por la Pol√≠tica de Defensa Nacional como de la Pol√≠tica Exterior, sin olvidar todas las dem√°s, de la Educaci√≥n a la Econom√≠a, entre otras?

Portugal toma como nación Mar que realmente es, es continuar para decidir avulsamente como hasta ahora se ha hecho sin una perspectiva global, sistemática, Una?

Es importante tener memoria, l√ļcida memoria y plena conciencia y no olvidar que, a√ļn no hace muchos a√Īos, mostrar inter√©s en el Mar era ser inmediatamente asociado por la Izquierda a alguien con pulsiones innegablemente fascistas por cuanto, ¬Ņqu√© pavloviano reflejo, si el Mar remit√≠a siempre a la memoria del Imperio, si el Imperio no dejaba de recordar y estar siempre asociado a los m√°s negros d√≠as del Estado Novo, manifestar preocupaci√≥n e inter√©s por el Mar no pod√≠a dejar de significar sino la m√°s mezquina nostalgia del Estado Novo, luego, la m√°s mezquina nostalgia del fascismo , luego, de una forma u otra, inequ√≠voca expresi√≥n de la m√°s innegable y mezquina pulsi√≥n fascista.

Es importante tener memoria, l√ļcida memoria y plena conciencia y no olvidar que, a√ļn no hace muchos a√Īos, un muy ilustre representante y diputado del Partido Comunista afirmaba p√ļblicamente, sonriendo sin molestias, quedarse siempre con fuerte urticaria cuando o√≠a expresiones como ¬ęEstrategia Nacional¬Ľ o, peor, ¬ęEstrategia Nacional para el Mar¬Ľ, porque todo lo que le interesaba, y s√≥lo cuanto le interesaba, era saber cu√°ndo el Gobierno iba a desaserar la barra del Puerto de Pesca de P√≥voa del Varzim, su muy querida tierra natal …

As√≠ como, una no menos ilustre figura, por cierto, representante del Bloque de Izquierda, sin saber si o√≠r ¬ęEstrategia Nacional¬Ľ o ¬ęEstrategia Nacional para el Mar¬Ľ tambi√©n le provocaba igual cise urticaria, en la misma sesi√≥n p√ļblica en que participaba el anterior el diputado del Partido Comunista, s√≥lo ten√≠a una y una sola preocupaci√≥n: evitar a toda costa la posible ¬ęprivatizaci√≥n¬Ľ del Mar por la concesi√≥n de concesiones a la explotaci√≥n de cualquier √°rea mar√≠tima a los siempre m√°s que vis y codiciosos intereses particulares, fuese para que actividad econ√≥mica es.

Vemos a alguien, quien sea, con la capacidad de pensar un poco más alto, más ancho, más estratégica, que comprende de hecho seria y verdaderamente la importancia crucial y decisivo mar a Portugal?

No vemos, pero sabemos que es importante no olvidar nunca c√≥mo la pol√≠tica, como la naturaleza, tiene horror al vac√≠o, teniendo memoria, l√ļcida memoria y plena conciencia de lo que tal puede ahora significar, como tenemos triste y terrible experiencia de cuanto ya efectivamente signific√≥ en el pasado, o todo eso ya lo olvidamos tambi√©n?

Director del Diario de Economía del Mar

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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