Daesh muy lejos del final





La gran paradoja de nuestros días, quizás el más grande, es el hecho de que la democracia encierra en sí misma el principio de su autodestrucción, permitiendo la coexistencia de lo mejor y lo peor de la humanidad.





Todo el crimen organizado transnacional, incluido el terrorismo, utiliza los principios del Estado de Derecho y de la democracia, lo que hace su combate doblemente difícil y lo limita, ya que pone en juego todo el edificio humanista y de libertad construido a duras penas a lo largo de siglos.

Que no queden dudas, ya la declaración de interés, el Estado de Derecho y la democracia son los mayores logros de la humanidad. Pero ¿cómo hacer frente a las amenazas cada vez mayores, más sutiles de esa misma conquista?

El mundo se regocijó con la "derrota" del Daesh y algunos medios de comunicación llegaron a declarar el fin del autoproclamado Estado Islámico (EI) como una enorme victoria. Los estados que vieron a algunos de sus ciudadanos partir para unirse a las filas del nuevo Califato, se ven ahora con el pedido de regreso de "arrepentidos", en su mayoría mujeres con hijos que reclaman la repatriación alegando su condición de europeas .

Esta situación merece un análisis profundo y sobre todo objetivo.

En primer lugar, creo que es un error tremendo pensar que el Daesh fue derrotado. Hacerlo es una peligrosa ingenuidad. Mucho más que un estado geográfico, el autoproclamado EI fue y sigue siendo un estado ideológico y disperso, habiéndose convertido en la mayor máquina de propaganda y comunicación que alguna vez existió. La derrota sufrida es sólo y sólo una derrota geográfica, circunscrita a una zona concreta, nada más.

Tratar a estas mujeres (los niños son un caso aparte.) Como meras víctimas puede revelarse un error peligroso. No podemos olvidar ni ignorar que fueron las grandes reclutadoras externas para las filas del Daesh. No podemos olvidar ni ignorar que vivieron toda la situación de cerca, que, naturalmente, recibieron entrenamiento no sólo militar, sino sobre todo ideológico. Su papel, salvo raras excepciones, fue en algunos casos activo y en su aplastante mayoría cómplice y connivente.





No se apaga una ideología tan fuerte de un momento para el otro y si algo deberíamos haber aprendido en las últimas dos décadas es que las acciones el Daesh tienen un carácter perverso, retorcido y completamente inesperado. Ahora bien, el retorno de estas mujeres no puede hacerse a la luz exclusiva de su condición de ciudadanas europeas, ciudadanía que combatieron y renegaron. Como tal, ya la luz del Estado de Derecho, hay que analizar y juzgar su papel dentro de la organización.

Podemos incluso comprender y considerar como atenuantes su juventud, ilusión y consecuente arrepentimiento. Y si es verdad que muchas han sido forzadas a permanecer en las filas del EI, también es cierto que no hay registro de ninguna que ha sido forzada a integrarlas. Más que no, hubo, en un primer momento, una adhesión total a la ideología propagada. Una ideología que tenía como objetivo la destrucción de todo el modelo social y de derecho para el que pretenden ahora regresar.

Ignorar o olvidar tales situaciones es un paso demasiado peligroso para ser dado a la ligera. Esta puede ser una nueva estrategia de acción: pulverizar la ideología y crear nuevas células sobre la base de las "mujeres de los guerreros". Sólo los niños pueden ser considerados víctimas e inocentes. Pero hasta éstas tendrán que tener una integración bastante atenta.

De todos los países que se enfrentan a esta situación, Portugal tiene un problema residual, ya que se estima que se encuentran en estas tres circunstancias las cinco mujeres y dos docenas de niños. Pero ni el reducido número puede justificar una acción menos atenta.

En el fondo, la lucha contra este "enemigo disperso" parece implicar la ruina de todo lo que nos es más caro. ¿Estaremos en la disposición de hacerlo o habrá llegado la hora de cambiar el paradigma?

La autora escribe de acuerdo con la antigua ortografía.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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