Cuna de la pandemia, Asia espera la reacción de China





Región en la que nació la nueva pandemia de coronavirus, Asia espera con interés la forma en que China guiará su recuperación después de lo peor de la crisis.





La potencia asi√°tica fue el lugar de nacimiento de Covid-19, identificado a principios de a√Īo en Wuhan. Totaliz√≥ 82,874 casos, incluyendo solo 12 del sexto (1er), con 4,633 muertes.

Se ha especulado mucho en los círculos académicos sobre qué China saldría de la crisis. La lectura inicial, en vista de la desastrosa reacción del centro mundial actual de la enfermedad, Estados Unidos, fue la de una expansión de influencia.

Gradualmente, se impuso la realidad econ√≥mica. El pa√≠s vio su PIB reducirse un 6,8% en el primer trimestre, despu√©s de d√©cadas de crecimiento mastodonte. Puede pasar a una recesi√≥n sin precedentes este a√Īo.

La mitad de los mercados a los que China exporta están cerrados, y quizás el 60% de su Producto Interno Bruto depende del sector de servicios, que todavía está luchando con la tímida reapertura del país.

China intenta mostrar dinamismo, evidente en su √©xito anunciado en la lucha contra Covid-19. Existen dudas, por supuesto, sobre la transparencia de sus n√ļmeros. Mientras tanto, profesionales de la salud y suministros m√©dicos han sido enviados a todo el mundo.

Si todo esto est√° en el contexto de rivalidad con el declive del poder estadounidense, es bueno mirar los n√ļmeros, que son m√°s objetivos que las pol√≠ticas err√°ticas del presidente Donald Trump.





Desde la depresión de 1929, Estados Unidos ha superado más de diez recesiones, y el dólar es estándar para casi el 90% de las transacciones internacionales.

La competencia entre las economías más grandes del mundo genera aprensión en la región, que se enfrenta a un éxito mixto con la pandemia.

Asia, contando a Rusia y excluyendo a Turquía, tuvo el viernes 15% de los 3.3 millones de casos globales de infección, mientras que representa el 60% de la población mundial.

En su vecindario, el éxito de las democracias como Corea del Sur y Taiwán en la crisis es utilizado por la propaganda estadounidense cada vez más agresiva como un contrapunto a la efectividad dictatorial de Beijing.

Pero estos pa√≠ses contin√ļan siendo eclipsados ‚Äč‚Äčmilitarmente por China, dependiendo de sus lazos con los Estados Unidos.

Lo mismo es cierto en Japón, que después de un comienzo pacífico enfrenta críticas por la forma en que trata la enfermedad.

Aqu√≠ viene una duda. Hasta la crisis, tanto los surcoreanos como los japoneses hab√≠an estado buscando la b√ļsqueda de independencia de Washington, dada la inconsistencia de Trump, que puede no estar en el cargo en 2021.

Tokio demostró esta semana probando su primer misil hipersónico antibuque, un arma asociada hasta ahora con rusos y chinos.

Incluso la capacidad nuclear puede entrar en juego, dada la amenaza atómica de la dictadura de Kim Jong-un en Corea del Norte. El país es un lugar brumoso y dice que no alberga casos de la nueva enfermedad.

Tal aislamiento real puede incluso funcionar, como en un país de Asia Central que básicamente niega la pandemia, Turkmenistán.

Otro punto en el este de Asia se refiere a la resistencia de los vecinos a integrar la lista de clientes chinos de Huawei en redes estratégicas móviles y de datos 5G.

Antes de eso, sin embargo, se plantean dificultades econ√≥micas. El PIB japon√©s hab√≠a ca√≠do un 6,3% en el cuarto trimestre de 2019, y el impulso del esp√≠ritu a trav√©s del turismo que traer√≠an los Juegos Ol√≠mpicos de este a√Īo fue, por suerte, para 2021.

Los estadounidenses tienen un instrumento a mano para tratar de enfrentar a los chinos en su patio trasero, el Quad (abreviatura en inglés para el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral).

Creado en 2007, une a Estados Unidos, Japón, Australia e India en un frente que busca oponerse a la expansión china.

Fue olvidado hasta 2017, cuando Trump comenzó a reactivarlo. Australia, que se encuentra en Oceanía pero se proyecta geopolíticamente en el este de Asia, defiende el mecanismo y adopta una postura crítica sobre los chinos que llevan a cabo la pandemia.

El papel de la India es más ambiguo, dado que la rivalidad del país con China obedece a sus propios ritos: los chinos ocuparon económicamente a Pakistán, un adversario histórico de los indios.

La insularidad geopolítica india se ha puesto a prueba en la crisis actual, dado que sus fronteras y su economía son bastante permeables.

Con una población vinculada a los chinos, con 1.400 millones de personas, India enfrenta condiciones económicas y de salud severas y no tiene la capacidad económica y política de Beijing.

Aun así, el bloqueo del país parece estar dando resultados, con una tasa de infección de 25 casos por millón de habitantes: Brasil tiene 411.

El problema obvio para tal an√°lisis es el subregistro. El pa√≠s solo realiz√≥ 654 pruebas por mill√≥n, menos de la mitad de la tasa brasile√Īa, que ya es insignificante para los est√°ndares mundiales.

El impacto de la rivalidad entre Estados Unidos y China se extiende a países menos vitales para los estadounidenses y que buscan la independencia de Beijing.

Este es el caso de Vietnam, que hasta ahora ha sido poco afectado desde el punto de vista de la salud, con solo 3 casos por millón de habitantes y sin muertes.

Pero su economía se está preparando para caer. El turismo, responsable de más del 6% del PIB, experimentó una caída de más del 60% en marzo.

Incluso sin dramas a gran escala, la pandemia ha reforzado las medidas autoritarias en varios países asiáticos, como Indonesia, Malasia, Myanmar, Filipinas y Uzbekistán.

Finalmente, la enfermedad ha alcanzado su punto máximo en Rusia, la nación euroasiática por excelencia. Ya hay 788 caos por millón de habitantes en el país.

El país es más europeo que asiático, con el 25% de su población viviendo en el 75% del territorio al este de los Urales.

En el gran ajedrez entre Washington y Pek√≠n, Mosc√ļ juega en una asociaci√≥n inestable con los chinos.

Como Rusia ya estaba luchando por salir de un crecimiento mediocre, por debajo del 2% anual, el impacto de la pandemia podría conducir a una mayor integración con China, a pesar de la desconfianza mutua histórica.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *