Cuna de la experimentación, Chongqing ayuda a comprender la dirección de China





Una provocaci√≥n mutua me llev√≥ a Chongqing, en el suroeste de China. En el centenario de este hojaEscrib√≠ una columna sobre la cobertura del pa√≠s asi√°tico por parte de la prensa brasile√Īa y dije que hab√≠a un universo por explorar. Tambi√©n dijo, sin pretensiones, que todav√≠a hablar√≠a de Chongqing, la ciudad m√°s grande del mundo de la que nadie ha o√≠do hablar.





El peri√≥dico hizo bien en devolverme la provocaci√≥n. Me propuso que fuera a la ciudad y escribiera sobre ello. ¬ŅPlazo? No hubo tanta prisa. Despu√©s de todo, hab√≠an pasado cien a√Īos sin que el hoja hab√≠a dado a Chongqing una gran prominencia en sus informes.

Inmediatamente digo que el título de ciudad más grande del mundo es controvertido. Con cerca de 32 millones de habitantes, es quizás el más poblado. Shanghai tiene 27 millones y Beijing 20 millones. São Paulo tiene 12,3 millones. Las cifras, por supuesto, están abiertas a discusión. En extensión territorial, Chongqing, con 82.403 km², es Austria. O el 85% del estado de Santa Catarina.

Destacada en la provincia de Sichuan -como Brasilia lo fue en Goiás-, en un intento de estimular el desarrollo del interior de China, mucho más pobre que la región costera, la ciudad es uno de los cuatro municipios directamente vinculados al gobierno central. En 1997, cuando se tomó la decisión, los límites geográficos de la ciudad se ampliaron y la población también creció. Las zonas rurales y sus habitantes se han incorporado a una ciudad que, por tanto, no es exclusivamente urbana.

Uno cruza un r√≠o sintiendo sus piedras, habr√≠a dicho Deng Xiaoping al se√Īalar la apertura para experimentar, aprender haciendo y corregir direcciones. Muchas pol√≠ticas p√ļblicas en China se dise√Īan a partir de experimentos locales que, si tienen √©xito, se replican y ampl√≠an posteriormente.

Chongqing fue pionera en una de las cuestiones m√°s delicadas de China: el sistema de registro de residencia, el llamado ¬ęhukou¬Ľ, instituido en 1958. El mecanismo b√°sicamente crea dificultades para que un ciudadano chino busque empleo y se establezca en otro lugar del pa√≠s. otro pa√≠s que no sea el de su familia.

Incluso hoy en d√≠a, el individuo tiene el ¬ęhukou¬Ľ de la ciudad de su madre o padre y, si migra a otra regi√≥n, probablemente no tendr√° acceso gratuito a hospitales o escuelas p√ļblicas, por ejemplo. En la b√ļsqueda de oportunidades, muchos trabajadores dejan a sus hijos con sus abuelos porque, sin servicios p√ļblicos, la vida en otra ciudad se vuelve muy cara.





Adem√°s, hay una distinci√≥n entre ¬ęhukou¬Ľ urbano y rural. Sin un hukou urbano, un trabajador rural siempre ser√° un migrante en la ciudad. En 2020, el 60,6% de la poblaci√≥n china viv√≠a en √°reas urbanas, pero solo el 44,4% ten√≠a un registro de residencia urbana.

Sin embargo, a partir de 2010, Chongqing ha promovido reformas al régimen de concesión de hukou urbano para los residentes rurales, permitiéndoles tener acceso a educación, servicios de salud, arreglos de jubilación y condiciones de vivienda facilitadas, como el alquiler subsidiado en edificios populares.

También se ha puesto en marcha un sistema que permite a los agricultores comerciar con sus tierras, recibiendo a cambio un hukou urbano y dinero para empezar una nueva vida fuera del área rural. El Estado, a su vez, participa de los recursos para financiar las nuevas necesidades urbanísticas.

En el primer a√Īo despu√©s de las reformas, m√°s de 2 millones de trabajadores rurales comenzaron a tener ¬ęhukous¬Ľ urbanos en Chongqing, en lo que fue la reforma del sistema m√°s grande jam√°s realizada en China, como dijo Zhiyuan Cui, profesor de administraci√≥n y pol√≠ticas p√ļblicas en la ciudad. yo. Universidad de Tsinghua. La √ļnica condici√≥n era que el migrante hubiera estado trabajando en el √°rea urbana por m√°s de cinco a√Īos.

El llamado ‚Äúmodelo de Chongqing‚ÄĚ ha tenido problemas, pero muchas de las innovaciones se han mantenido. La megaciudad, adem√°s, sigue siendo un terreno f√©rtil para la experimentaci√≥n, incluidas las soluciones para la movilidad urbana, la vivienda popular y la integraci√≥n rural-ciudad.

El decimocuarto plan quinquenal chino, aprobado en marzo de este a√Īo, sugiere que habr√° una revisi√≥n del sistema ¬ęhukou¬Ľ. Al parecer, la idea no es solo facilitar el cambio de registro, sino tambi√©n desconectar al ¬ęhukou¬Ľ del acceso a determinados servicios, contribuyendo a reducir la desigualdad de trato.

Reformular el sistema, adem√°s, es fundamental para que el consumo interno estimule el crecimiento econ√≥mico, como lo desea el gobierno. Como un residente urbano consume mucho m√°s que uno rural, revisar la l√≥gica del ¬ęhukou¬Ľ parece una forma inevitable de estimular la demanda interna.

Al mismo tiempo, asegurar que la urbanizaci√≥n sea ordenada es una obsesi√≥n local. Los pol√≠ticos, y los defensores del hukous urbano, temen la ca√≠da de la calidad de los servicios p√ļblicos y el aumento de los barrios marginales en las grandes ciudades. Un lector, por cierto, ya me ha preguntado dos veces sobre los barrios marginales en China en los comentarios a la columna que escribo. Es imposible certificar que no existen, pero nunca los he visto, a pesar de haber encontrado casas extremadamente sencillas en la provincia de Guangxi.

El sistema ¬ęhukou¬Ľ ayud√≥ a ordenar el proceso de urbanizaci√≥n en China, y su costo fue un trato desigual. Un residente de Chongqing resumi√≥ la importancia del asunto para m√≠: para los chinos, el ¬ęhukou¬Ľ es la nueva tarjeta verde, y sentirse como un ciudadano de pleno derecho en la ciudad china de su elecci√≥n vale m√°s que el derecho a residir en EE.UU. En Chongqing, el porcentaje de habitantes con ¬ęhukou¬Ľ urbano era del 31% en 1997; hoy, alcanza el 66,8%. La megaciudad tiene como objetivo lograr una tasa de urbanizaci√≥n del 70% en 2030 y del 80% en 2050. Experimente con ideas para ese prop√≥sito.

En Beijing, por ejemplo, un hombre chino sin un ¬ęhukou¬Ľ local enfrenta dificultades adicionales para comprar una propiedad. Chongqing invirti√≥ la l√≥gica: quien compra un apartamento tambi√©n obtiene el derecho a cambiar de ¬ęhukou¬Ľ. Quien se grad√ļe de una de sus universidades, lo mismo.

Reformas como las impulsadas por Chongqing se han debatido a nivel nacional e influyen en los ajustes que se están implementando paulatinamente en el país. Estas nuevas pautas tienen el potencial de impactar las vidas de cientos de miles de chinos. Las transformaciones de la ciudad ayudan a anticipar posibles pasos en China. En muchos sentidos, la megaciudad es un microcosmos del país.

La ciudad 3D desafía la movilidad

¬ę¬ŅC√≥mo puede funcionar una ciudad como esta?¬Ľ fue la pregunta que me conmovi√≥ cuando llegu√© a Chongqing.

Si el tama√Īo de la poblaci√≥n no fuera suficiente, la geograf√≠a – o mejor, la topograf√≠a – del centro de la ciudad hace que el desaf√≠o sea brutal. Adem√°s de estar cortado por dos r√≠os, Chongqing es extremadamente monta√Īoso. Ciudad monta√Īosa es uno de sus apodos.

Mientras conduc√≠a por la ciudad, con un tr√°fico que flu√≠a razonablemente bien, me pregunt√© sobre las soluciones de movilidad adoptadas all√≠. En el libro ‚ÄúThe Rise of Money‚ÄĚ, el historiador Niall Ferguson afirma que, en sus visitas a China, hab√≠a visto logros espectaculares en la construcci√≥n civil, pero que, en este sentido, Chongqing dej√≥ atr√°s a Shanghai y Shenzhen.

Viaductos muy largos, pero tambi√©n t√ļneles, puentes, monorra√≠les, transbordadores, telef√©ricos, ascensores y escaleras mec√°nicas al aire libre se combinan para sortear las dificultades de moverse por el centro de la ciudad.

El proverbial pragmatismo chino se manifiesta más visiblemente en el monorraíl que pasa por el interior de un edificio residencial. Era la ruta posible y, luego, entre los pisos 6 y 8 de un edificio de 19 pisos, se construyó una parada. Invirtieron en reducción de ruido. El resto se mantuvo sin cambios. Y así se hizo.

También se construyeron 23 puentes sobre los ríos Yangtze y Jialing en el centro de la ciudad, que, para complicar las cosas, es una península. La ciudad de los puentes es otra forma en que los residentes se refieren con orgullo a la ciudad.

También me di cuenta de que Chongqing fue la primera ciudad china en la que no vi gente en bicicleta. Porque ciertamente es más fácil llevar una bicicleta a la espalda que andar en bicicleta en esta ciudad. Las sillas de ruedas y los cochecitos no son fáciles de vivir. Esto, por supuesto, no generó apodos de bairrist.

La topograf√≠a tambi√©n desaf√≠a la tecnolog√≠a. Los mensajeros de alimentos, por ejemplo, sufren de una ciudad de varios niveles porque las aplicaciones a√ļn no hacen frente a la complejidad. En un conocido edificio de la regi√≥n central, sub√≠ al ascensor en la planta baja, sub√≠ 11 pisos y, sorpresa, tambi√©n hab√≠a una planta baja. No se trata solo de ciudad alta o ciudad baja. Hay varios niveles, naturalmente desalineados.

Me frustré un par de veces al intentar conseguir un coche a través de la aplicación. En esas ocasiones, se suponía que el conductor y yo estábamos en el mismo punto, pero a diferentes niveles. Experimenté el concepto de ciudad 3D de primera mano, como me explicaron allí.

Como en el resto de China, existe una obsesión por la tecnología. Toda la ciudad china se promociona a sí misma como inteligente. Chongqing utiliza sensores y big data para la gestión del tráfico, para evaluar los patrones de viaje y explorar ideas para mitigar los cuellos de botella.

En las √ļltimas semanas, ha puesto en marcha un sistema de tren sin conductor, desarrollado por BYD, una empresa de veh√≠culos el√©ctricos. Tambi√©n anunci√≥ que el ‚Äúrobobus‚ÄĚ, el autob√ļs aut√≥nomo de Baidu, actualmente en pruebas hasta el momento, podr√≠a comenzar a ofrecer el servicio de transporte.

Con el crecimiento de la poblaci√≥n urbana, Chongqing enfrenta el desaf√≠o permanente de mejorar la movilidad en condiciones adversas. La topograf√≠a de la ciudad desaf√≠a a los empresarios, ingenieros y administradores p√ļblicos m√°s atrevidos. Las soluciones que funcionan en Chongqing inspiran a otras ciudades.


La megaciudad de Chongqing

  • Antes de ser llamado Chongqing, el territorio que hoy corresponde a la ciudad se conoc√≠a como Prefectura de Ba, Chu, Yu y Gong, en diferentes √©pocas.
  • En 1189, la ciudad pas√≥ a llamarse Chongqing, que significa algo as√≠ como ¬ędoble felicidad¬Ľ o ¬ędoble bendici√≥n¬Ľ. La elecci√≥n la tom√≥ el emperador Guangzong de la dinast√≠a Song.
  • De 1937 a 1946, Chongqing fue considerada la capital de China en tiempos de guerra – la ciudad fue la sede del mando chino durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Sino-Japonesa – y el centro pol√≠tico, econ√≥mico y cultural del pa√≠s. tambi√©n se la conoc√≠a como ‚Äútriple capital‚ÄĚ.
  • Antes de la guerra con Jap√≥n, Chongqing ten√≠a menos de 250.000 habitantes. A partir de 1938, los residentes de las provincias costeras ocupadas por los japoneses emigraron a la entonces capital a un ritmo acelerado. Despu√©s de una leve ca√≠da de la poblaci√≥n en la d√©cada de 1940, la afluencia de personas en los r√≠os aument√≥ nuevamente a principios de la d√©cada de 1950, especialmente despu√©s de 1997, lo que ayud√≥ a transformar el lugar en una ciudad cosmopolita.
  • En 1954, Chongqing se convirti√≥ en una ciudad bajo el gobierno de la provincia de Sichuan. Ese estatus continu√≥ hasta 1997, cuando Chongqing se convirti√≥ en la cuarta ciudad china, la √ļnica en el oeste del pa√≠s, en estar directamente subordinada al r√©gimen central. Los otros tres son Beijing, Shanghai y Tianjin.
  • En 1983, Chongqing se convirti√≥ en la primera ciudad piloto de China en una reforma integral del sistema econ√≥mico. Tambi√©n fue el primero en figurar en el presupuesto estatal con la autoridad para administrar los asuntos econ√≥micos a nivel local.

Chongqing en n√ļmeros

66,8% de la población vive en un área urbana; Se espera que alcance una tasa del 80% para 2050.

68,1% de la poblaci√≥n tiene entre 15 y 64 a√Īos, 16,9% hasta 14 a√Īos y 15%, 65 a√Īos o m√°s

51,7% de los puestos de trabajo est√°n en empresas privadas

2,6% es la tasa de desempleo urbano

$ 538 millas son ingresos de exportación

40,2% del PIB proviene de la industria, mientras que el 53,2% proviene de los servicios y el 6,6% de la agricultura

52,8% de la energía consumida se produce a partir del carbón

9,8% del √°rea total de la ciudad se destina a reservas naturales

Fuente: Anuario estadístico de Chongqing 2020, con datos de 2019

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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