Cumplió condena por abuso infantil, fue liberado y atacado nuevamente. Las nuevas víctimas del garaje de Farfalha









Algunas de estas reuniones tuvieron lugar en el garaje, pero "las pr√°cticas para las cuales existe evidencia m√°s s√≥lida ocurrieron en el extranjero", dice una fuente de PJ, explicando: "Hay situaciones en las que el sospechoso ofrece un paseo a un joven, pero luego no lo lleves a donde quiera. En vez de eso, habr√° llevado a la v√≠ctima a la mitad del pastodonde las pr√°cticas sexuales se habr√°n consumado ‚ÄĚcon el menor. Tambi√©n existe la sospecha de que secuestr√≥ a una de las v√≠ctimas y luego hubo una violaci√≥n.

Jos√© Augusto Pav√£o niega haber cometido todos los delitos y garantiza que lo que sucedi√≥ fue con el consentimiento de las v√≠ctimas. En eso insisti√≥ en una entrevista con CMTV en junio de este a√Īo. "Si te lastim√©, estar√≠as conmigo ma√Īana? ¬ŅMe hablaste? ¬ŅCaminaste conmigo? ‚ÄĚ, Pregunt√≥. Seg√ļn lo que aprende el Observador, al menos uno de los menores volver√° a tener "contactos sexuales gratificados" con √©l por segunda vez.

La madre del sospechoso tambi√©n defiende al ni√Īo y culpa a las v√≠ctimas. "No son menores, ya son prostitutas y prostitutas", insistiendo en que las relaciones eran consensuadas y deseadas por ambas partes.

Si esta es la defensa de Farfalha ante el juez, tendr√° poco o ning√ļn impacto en la decisi√≥n final, cree Miguel Matias, el abogado que represent√≥ a las v√≠ctimas en el caso de Casa Pia. Esto se debe a que, explica, incluso si hubo un consentimiento de los ni√Īos, "la ley no reconoce esa capacidad". A pesar de que son adolescentes que "ya saben lo que est√° sucediendo", a diferencia de los ni√Īos que no tienen esta conciencia, la ley "no reconoce su capacidad legal de consentimiento" – Por el contrario, depende del adulto saber que el comportamiento es incorrecto y evitar que ocurra.

Adem√°s de un delito de tr√°fico de drogas agravado (relacionado con la sospecha de menores adictos a las drogas), Farfalha est√° acusado de seis delitos sexuales: tres de violaci√≥n infantil, uno de coerci√≥n sexual infantil y dos de prostituci√≥n infantil. Todos se refieren a diferentes situaciones. ‚ÄúEn violaci√≥n, la persona es atrapada, agarrada y obligada a tener relaciones sexuales f√≠sicamente. La coerci√≥n sexual est√° relacionada con la capacidad de la persona para responder a tener m√°s tarde el acto sexual, y este acto sexual puede no existir ‚ÄĚ, explica Miguel Matias al Observador. El delito de recurrir a la prostituci√≥n de menores, por otro lado, castiga a quienes "participan en actos sexuales significativos con menores de entre 14 y 18 a√Īos, por pago u otra consideraci√≥n", lea el C√≥digo Penal.

La violaci√≥n de menores y la coerci√≥n sexual de menores est√°n previstas en el art√≠culo 173 del C√≥digo Penal, que se refiere al delito de actos sexuales con adolescentes. El uso de la prostituci√≥n infantil constituye un delito en s√≠ mismo: art√≠culo 174. Todos son cr√≠menes contra la autodeterminaci√≥n sexual. "El bien legal protegido por la ley, y que violan los autores de estos cr√≠menes, es siempre la falta de capacidad para la autodeterminaci√≥n sexual. Una persona mayor de 18 a√Īos es una persona con autodeterminaci√≥n sexual. Con menos, no ‚ÄĚ, explica Miguel Matias. Y es por eso que poco importa en la corte si se dio o no el consentimiento, ya que todas las v√≠ctimas ten√≠an menos de 18 a√Īos.





Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *