Cuando la actividad profesional aumenta el riesgo de cáncer









Aunque no se publicita mucho, los episodios de cáncer relacionado con el trabajo existen y conciernen a los expertos. En el último informe de la Agencia Internacional para la Lucha contra el Cáncer (Iarc), publicado a principios de 2020, hay un capítulo completo dedicado a los factores ocupacionales capaces de contribuir a la aparición de tumores.

«Tenemos una cantidad importante de agentes cancerígenos y muchas de estas sustancias se pueden encontrar en el lugar de trabajo», resume el médico Alfredo Scaff, consultor de la Fundación del Cáncer, en Río de Janeiro.

Si el contacto con estos compuestos es esporádico, el peligro es pequeño. «Ahora, años de exposición sin ningún tipo de equipo de protección personal aumentan en gran medida la probabilidad de que el trabajador desarrolle cáncer», advierte el médico.

Un elemento de esta lista es el benceno. La exposición frecuente a este agente está relacionada con cánceres de sangre, como la leucemia. Según el Instituto Nacional del Cáncer (Inca), las personas que trabajan en la industria del acero, en la producción de pinturas, en la fabricación de plásticos, en la industria del caucho (con llantas y otros productos) y como empleados de gasolineras están especialmente sujetas a coexistencia con benceno.

Pero Scaff señala que no son solo los compuestos químicos los que merecen mención, los físicos también deben ser vistos con precaución. Un ejemplo es la alta exposición al sol típica de ciertos trabajos (agricultores, carteros, entrenadores de carreras callejeras). Ahora, está más que probado que la radiación ultravioleta desencadena procesos que culminan en cáncer de piel.

Peor aún es cuando el sostén de la familia agrega ambos tipos de amenazas. “El trabajador rural que usa esas bombas costeras, esparciendo una nube de pesticidas sobre los cultivos, está directamente expuesto a un gran conjunto de sustancias químicas, muchas de ellas cancerígenas”, informa Scaff. Y ese mismo chico tiende a pasar horas y horas bajo el sol.





Por que el asunto es urgente

“El conocimiento de los agentes y circunstancias laborales que provocan el cáncer es fundamental para generar acciones de control”, defiende el médico de la Fundación Cáncer.

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Según él, alrededor del 10% de los tumores malignos tienen como antecedentes tales carcinógenos ocupacionales. Es mucha cosa. «Si las empresas siguen las reglas que ya existen, sería un gran paso hacia la protección de la salud de los trabajadores», analiza Scaff.

En actividades realmente insalubres, debe ocurrir la mayor automatización posible y el uso de equipos que alejen al empleado de la principal fuente de contaminación.

«Otra medida importante es prohibir ciertos productos contra el cáncer del proceso industrial», agrega. Esto sucedió recientemente aquí con el amianto (o amianto), una fibra demandada en diferentes productos de la construcción civil – tejas, tanques de agua, etc. – y que fue muy explorada comercialmente en Brasil. «La aspiración de esta sustancia conduce al desarrollo de un cáncer en la pleura pulmonar», enseña el médico.

Además, la empresa necesita empoderar a los empleados con información. «Tiene que saber dónde está trabajando, en qué procesos está involucrado, qué equipo debe usar y qué productos está manejando», dice Scaff.

El médico menciona el caso de los trabajadores que extraen y preparan caucho para la producción industrial en el norte del país. «Hay un tipo de cáncer de vejiga que es muy característico entre ellos», revela. «Si el individuo no sabe que esta actividad es capaz de generar el tumor, puede terminar realizándola sin ninguna protección», advierte.

En cuanto a los equipos de protección personal (EPI), el médico de la Fundación contra el Cáncer destaca: “A menudo, las empresas y los empresarios presionan a los trabajadores para que realicen su actividad sin EPI. Pero es necesario negarse a realizar actividades peligrosas sin estar debidamente equipado ”.

Para que todos puedan trabajar de forma segura, los organismos reguladores también deben actuar en la inspección. Las actitudes diarias simples pueden salvar vidas.

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Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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