COVID-19 y confianza en el Estado





Comienzo el artículo de hoy diciendo que no soy médico, ni tengo antecedentes científicos que me permitan hablar adecuadamente sobre el tema del coronavirus o, más asépticamente, COVID-19, en un nivel técnico de detalle.





Como cuestión de principio, odio los alarmismos sin sentido y creo que las situaciones graves deben abordarse con la mayor seriedad.

Otra cosa es mi posición como ciudadano frente a la avalancha de información que me llega de lo que la Organización Mundial de la Salud, después de mil precauciones y reticencias largas, ya ha clasificado como una pandemia.

Despu√©s de pasar los √ļltimos d√≠as entre Francia y Espa√Īa, tuve cuidado de seguir las m√°s variadas televisiones generalistas, as√≠ como los canales de informaci√≥n, sobre la pandemia.

Sí, existe, como en todas partes, el recuento de casos, la narración del caso específico, la particularización innecesaria de la víctima, algunos, aunque más moderados de lo que desafortunadamente estamos acostumbrados, exploración de la historia personal de la persona infectada.

La gran diferencia, dir√≠a que enorme, para el caso portugu√©s, es la clara noci√≥n de que el tema est√° en la cima de las prioridades de los respectivos gobiernos, que la red p√ļblica establecida est√° preparada para las diferentes eventualidades de una manera reflexiva y responsable. No hay alarmismo incendiario, pero hay una gravedad equilibrada en cada declaraci√≥n. Los programas de gran audiencia tienen espacios dedicados a promover comportamientos que reducen el riesgo, para abordar consecuencias menos obvias y para sugerir posibles acciones en vista de los factores limitantes de la pandemia en curso.

S√≠, las poblaciones se est√°n preparando para lo peor. S√≠, el estado est√° claramente preparado para lo peor. S√≠, se considera que existe un gran problema potencial de salud p√ļblica, pero tambi√©n se considera que el Estado es consciente y est√° en acci√≥n. Obviamente, no quiero decir que el Estado tenga las mejores respuestas, o la m√°xima efectividad garantizada, eso no es de lo que se trata en una situaci√≥n completamente nueva y proporciones que son dif√≠ciles de predecir. Lo que digo es que el Estado est√° presente, vigilante y cre√≠ble en esta acci√≥n.





El contraste con Portugal no podr√≠a ser mayor. Es en tiempos de crisis que se puede medir la vitalidad y la calidad del Estado, la fiabilidad de su relaci√≥n con los ciudadanos. ¬ŅHay una sola alma en Portugal que conf√≠e en la ministra Marta Temido para manejar una crisis de esta dimensi√≥n? Despu√©s de las andanzas y la irresponsabilidad de las declaraciones p√ļblicas, ¬Ņqui√©n le da cr√©dito al Director General de Salud? ¬ŅQui√©n realmente piensa que Ant√≥nio Costa de Pedr√≥g√£o ser√° diferente de Ant√≥nio Costa de COVID-19?

S√≠, el problema tambi√©n es pol√≠tico y mucho. En un sistema como el nuestro, la respuesta a una crisis de salud es eminentemente pol√≠tica, ya que es la pol√≠tica que garantiza la respuesta del Estado. Cuando vemos que los vuelos desde √°reas cr√≠ticas, como el norte de Italia, no solo no est√°n restringidos, sino que sus pasajeros se mezclan en nuestra comunidad sin ning√ļn tipo de filtro o escrutinio m√©dico, nos damos cuenta de la absoluta ligereza con la que se encuentra el Estado portugu√©s para lidiar con el asunto. ¬ŅSon est√ļpidos los italianos y los chinos al restringir la circulaci√≥n y la concentraci√≥n de personas? ¬ŅSer√° nuestro gobierno m√°s inteligente que los dem√°s?

La pandemia está de hecho allí. Podemos, y espero que tengamos, la suerte de no ir demasiado mal de nuestro lado, aunque todo se está haciendo de tal manera que desafíe irresponsablemente las probabilidades. Si sale mal, sabemos quién es el responsable. Si va menos mal, los creyentes agradecerán a Dios, los incrédulos por suerte y casualidad, los ignorantes dogmáticos al gobierno de Costa.

En conclusi√≥n, con toda la reticencia que plantea esta noticia, parece que hay esperanza para un medicamento de Gilead Sciences llamado Remdesivir. Ya se est√° sometiendo a pruebas en humanos en un paciente en Omaha, y el proceso de acreditaci√≥n, si se confirma que es efectivo, promete ser r√°pido; La OMS es optimista y ya lo ha comunicado. ¬ŅHay contactos del gobierno portugu√©s para poder negociar el medicamento, si est√° certificado? ¬ŅEst√° INFARMED en la primera l√≠nea de las partes interesadas con Gilead? ¬ŅQu√© se est√° haciendo realmente en este frente tambi√©n? ¬ŅEl factor precio condicionar√° la adquisici√≥n para servir a las personas con una de las cargas impositivas m√°s altas del mundo?

Creo que sé la mayoría de las respuestas a las preguntas que hago, lo que no me deja en absoluto relajado. Algo me dice que, para nuestra enfermedad, Temido continuará allí y Costa seguirá siendo Costa. Nos queda confiar en Dios o en la suerte, dependiendo de las circunstancias de cada uno.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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