Coronavirus: ¬Ņqu√© podemos aprender de √©l?





El 2 de marzo de 2019, mucho antes de que se decretara la nueva pandemia de coronavirus, los bi√≥logos chinos Yi Fan y Peng Zhou del Instituto de Virolog√≠a de Wuhan publicaron un art√≠culo cient√≠fico que tuvo poco impacto en la comunidad acad√©mica internacional, y tampoco llam√≥ La atenci√≥n de la prensa y las autoridades. Aun as√≠, hay una oraci√≥n en el primer p√°rrafo que hoy sorprende por el tono premonitorio: ¬ęEs muy probable que futuros brotes de coronavirus se originan en los murci√©lagos, y es m√°s probable que esto suceda en China ¬ę.

Ni siquiera el futurista m√°s pesimista podr√≠a imaginar que, en menos de diez meses, el pron√≥stico se har√≠a realidad con tanta precisi√≥n: el descubrimiento de un nuevo coronavirus, llamado Sars-Cov-2, se convirti√≥ en la preocupaci√≥n mundial de 2020. La noticia comenz√≥ surgiendo en las √ļltimas semanas de 2019, cuando los m√©dicos informaron un aumento en el n√ļmero de crisis respiratorias en la ciudad de Wuhan, en el este de China.

Pocos días después, ya se sabía que la imagen misteriosa fue causada por un tipo desconocido de coronavirus, de la misma familia de agentes que estaban detrás de las epidemias de SARS (acrónimo de síndrome respiratorio agudo severo), en 2002, y Mers (síndrome respiratorio Medio Oriente) en 2012.

Al final de este informe, hubo m√°s de 137,000 casos y 5,000 muertes por la enfermedad llamada Covid-19. Aunque la mayor√≠a de los infectados todav√≠a se concentra en China, las notificaciones ya se extienden a m√°s de cien pa√≠ses, y Brasil ha superado el n√ļmero de cien casos confirmados.

Aunque los s√≠ntomas son leves el 85% del tiempo, los ancianos y los sujetos con enfermedades cr√≥nicas, como el asma y la diabetes, son m√°s vulnerables a las complicaciones y la muerte. Otro temor es la posibilidad de que el virus se transmita de persona a persona en una etapa temprana, cuando no hay s√≠ntomas, lo que dificultar√≠a el control. Ante un contexto tan inestable, ¬Ņqu√© lecciones podemos aprender de esta historia, incluso para sortear una amenaza que a√ļn no se ha superado?





La reacción de las organizaciones de salud a la infección.

La historia del crucero. Princesa del diamante da una dimensi√≥n de la gravedad del asunto: el barco viajar√≠a por el sudeste asi√°tico, pero tuvo que quedarse desde el 5 de febrero atracado en Yokohama, Jap√≥n, despu√©s de que cuatro pasajeros fueron diagnosticados con el coronavirus. En la cuarentena, que fue objeto de severas cr√≠ticas por parte de los m√©dicos que visitaron el barco, la enfermedad se propag√≥ a otros 700 pasajeros, aproximadamente el 20% del n√ļmero total de turistas y tripulantes.

La buena noticia es que las autoridades est√°n formulando respuestas con una velocidad sin precedentes. ¬ęEn menos de dos semanas, ya se sab√≠a qu√© era el virus y su informaci√≥n gen√©tica¬Ľ, observa el infect√≥logo Celso Granato, de Fleury Medicina e Sa√ļde. En comparaci√≥n, el SIDA surgi√≥ en la d√©cada de 1970 y el VIH, su causa, fue descubierto en 1983. M√°s recientemente, Zika toc√≥ el terror en Brasil en 2016. Pero circul√≥ de forma an√≥nima durante casi un a√Īo y solo llam√≥ la atenci√≥n despu√©s del aumento de casos de microcefalia en beb√©s.

El comportamiento de China durante esta crisis, además, es digno de elogio. En 2002, en el brote de SARS, que también comenzó allí, tardaron mucho en advertir al resto del mundo. El error no se repitió en 2020. Entre las acciones tomadas por el gobierno chino, se destaca la construcción de un hospital de 1,000 camas en diez días y la operación de aislamiento de Wuhan, que tiene 11 millones de habitantes (lo mismo que São Paulo) )

En este sentido, los organismos internacionales adoptaron una postura firme y en√©rgica: la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS) pronto decret√≥ una emergencia p√ļblica internacional, que alent√≥ a las naciones a crear planes de contingencia. Los peri√≥dicos cient√≠ficos dieron acceso gratuito a todas las publicaciones con descubrimientos sobre el coronavirus. Los gobiernos de los pa√≠ses ricos han ayudado a los m√°s pobres con medidas de precauci√≥n. ¬ęSolo vamos a salir de esto a trav√©s de la cooperaci√≥n y trabajando juntos¬Ľ, cree la doctora Nancy Bellei, de la Sociedad Brasile√Īa de Enfermedades Infecciosas.

El perfil de coronavirus

Esta familia viral ha estado en el planeta durante 300 millones de a√Īos, ¬°es m√°s vieja que los dinosaurios!

La entidad: el coronavirus recibi√≥ su nombre porque parece tener una corona en su superficie cuando se observa con un microscopio. Es com√ļn en varios pa√≠ses, incluido Brasil.

Intermediarios Sars-Cov-2, el coronavirus de la epidemia actual, provenía de los murciélagos. Existe la sospecha de que pasó a través de un mamífero llamado pangolín antes de afectar a los humanos.

Puertas de entrada: El nuevo virus invade el cuerpo a través de los ojos, la nariz o la boca. Primero se aspiró de heces de animales, muy probablemente en un mercado en la ciudad de Wuhan.

Contrase√Īa correcta El coronavirus se conecta al receptor ACE2, que se encuentra en la superficie de las c√©lulas. Despu√©s del ataque, usa maquinaria celular para producir muchas copias de s√≠ mismo.

Modo de espera silencioso: la infecci√≥n se deja durante dos a seis d√≠as sin se√Īalizaci√≥n. Este es el tiempo que tardan los virus en replicarse y dominar nuevas c√©lulas. Poco a poco, ganan terreno hasta llegar a los pulmones.

Graves repercusiones: Hasta el 15% de los pacientes afectados por Covid-19 tendrán complicaciones como dificultad para respirar y neumonía. Esto es más frecuente en ancianos y pacientes con enfermedades crónicas.

Difusión general: Se estima que, en una situación sin control o aislamiento, un sujeto con la enfermedad podrá transmitirla a otras tres personas a través de gotas de saliva, tos y estornudos.

Epidemia de noticias falsas

Por supuesto, esta urgencia, motivada por un virus desconocido y peligroso, tiene sus efectos adversos. La difusi√≥n de noticias falsas es una de ellas. En aplicaciones de mensajer√≠a como WhatsApp, circulan muchas im√°genes que revelan miles de muertos dispersos en las calles, lo que indica que la situaci√≥n ser√≠a m√°s grave que la revelada. Paralelamente, los textos sugieren tomar t√© de hinojo para protegerse de la enfermedad o que el gel de alcohol ayuda a propagar el nuevo coronavirus. Todo es una tonter√≠a … La propia OMS lleg√≥ a clasificar la situaci√≥n con el coronavirus como una ¬ęinfodemia¬Ľ o epidemia de informaci√≥n mentirosa.

Incluso hubo personas que aprovecharon el momento para recaudar un poco de dinero. El propietario de un centro de estética en São Paulo, a quien le revocaron su historial médico, publicó un video en Instagram que ofrece inyecciones de vitamina D para prevenir la enfermedad. Una clínica en Minas Gerais comenzó a recomendar sesiones de ozonoterapia con el mismo propósito.

Lo absurdo es que no hay evidencia de que estos tratamientos tengan un efecto contra Covid-19. ¬ęLas noticias falsas son un verdadero crimen para la salud, porque generan un gran p√°nico en la poblaci√≥n¬Ľ, argumenta David Uip, coordinador del Centro de Enfermedades Infecciosas del Hospital S√≠rio-Liban√™s, en S√£o Paulo.

La bi√≥loga y comunicadora cient√≠fica Atila Iamarino sabe bien c√≥mo es lidiar con este mar de informaci√≥n conflictiva. ¬ęSi bien todo es incierto, es f√°cil vender muchas certezas¬Ľ, razona. En las √ļltimas semanas, ha estado produciendo una serie de contenido sobre el coronavirus en su cuenta de Twitter, que tiene m√°s de 180 mil seguidores, o para el canal de YouTube Nerdologia, que agrega 2.6 millones de suscriptores.

A pesar del caos, el experto ve mejoras en el control de rumores y mentiras en Internet. ‚ÄúEn la epidemia del Zika, YouTube present√≥ cuatro videos hechos por fuentes confiables y el resto fue todo teor√≠a de conspiraci√≥n. Hoy, el sitio no muestra a los usuarios contenido que no haya sido realizado por agencias oficiales o la prensa ‚ÄĚ, compara. ¬ŅFinalmente tenemos una luz al final de este t√ļnel?

Lo que aprendimos del nuevo virus

Entre los avances y los reveses, el episodio del nuevo coronavirus sirve al menos para reforzar mensajes valiosos de protecci√≥n de la salud, √ļtiles incluso contra otras enfermedades m√°s comunes, como el resfriado y la gripe. Es importante, por ejemplo, lavarse las manos con frecuencia, especialmente cuando llega a casa, al trabajo o a la escuela. Al estornudar o toser, c√ļbrase la boca y la nariz con el brazo (¬°nunca con las manos!).

Si aparecen síntomas leves, como malestar, congestión nasal y fiebre, quédese en casa para no transmitir la enfermedad a quienes lo rodean. Y, por supuesto, solo vaya a la sala de emergencias si estas molestias empeoran o aparecen signos más graves, como falta de aliento y confusión mental.

Finalmente, la experiencia actual con el coronavirus deja a la humanidad mejor preparada para enfrentar futuras pandemias. ¬ęYa sea que aparezca en la naturaleza o en manos de un terrorista, seg√ļn los epidemi√≥logos, una enfermedad transmitida por el aire que se propaga r√°pidamente puede matar a 30 millones de personas en menos de un a√Īo¬Ľ, advirti√≥ el empresario estadounidense Bill Gates en un discurso en 2018.

Todos los √©xitos y errores de esas primeras semanas de 2020 se repetir√°n (o corregir√°n) para enfrentar nuevos virus que aparecer√°n en alg√ļn rinc√≥n del planeta en dos, cinco o 20 a√Īos. ¬ęTenemos que integrar sistemas de vigilancia y desarrollar vacunas y medicamentos m√°s r√°pidamente¬Ľ, dice el vir√≥logo Edison Luiz Durigon, profesor del Instituto de Ciencias Biom√©dicas de la Universidad de S√£o Paulo (USP).

Finalmente, Covid-19 nos deja con una rica lecci√≥n sobre el cuidado del medio ambiente. ¬ęCuanto m√°s preservamos los ecosistemas, menor es el riesgo de que estos virus salten de los animales salvajes a las personas¬Ľ, eval√ļa el vir√≥logo Paulo Eduardo Brand√£o, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la USP.

Esta es una responsabilidad que involucra nuestras acciones individuales, la presión de la comunidad y las decisiones de los funcionarios del gobierno. Lo que está en juego es nada más, nada menos, el futuro de la humanidad.

(Ilustración: Thiago Almeida / SALUD es vital)

Fuentes: Edison‚ÄĆ Luiz‚ÄĆ Durigon, profesor de virolog√≠a en el ‚ÄĆ Instituto de Ciencias Biom√©dicas de la ‚ÄĆ Universidad de S√£o Paulo (USP); Paulo Eduardo Brand√£o, vir√≥logo de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la USP; Regina Fernandes Flauzino, profesora de epidemiolog√≠a en la Universidade Federal Fluminense y miembro del consejo de la Asociaci√≥n Brasile√Īa de Salud P√ļblica (Abrasco); Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria; Marcos Boulos, enfermedad infecciosa y profesor de la Facultad de Medicina de la USP.


Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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