Coronavirus: ¬ęBrasil transform√≥ la crisis de salud en una crisis pol√≠tica¬Ľ





No puedes ignorar eso Covid-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, trajo varios desarrollos en salud, economía, política y sociedad. Vemos estos hechos todos los días, impresos en las portadas de los periódicos, o en tiempo real, en los miles de mensajes y publicaciones que surgen en las redes sociales. Este revuelo cambiará para siempre nuestro planeta: el mundo como lo conocíamos hasta que 2019 termine.





Este fue uno de los puntos de la entrevista que el informe VEJA SAÚDE realizó con el neumólogo Fred Fernandes, doctor en ciencias médicas en la Universidad de São Paulo y actual presidente de la Sociedad Paulista de Pulmonología y Tisiología. A lo largo de la conversación, el experto expresó su opinión sobre la crisis y las posibles formas de salir de ella:

VEA LA SALUD: ¬Ņrecuerda cuando escuch√≥ por primera vez sobre este nuevo coronavirus?

Fred Fernandes: esto es algo curioso … Recuerdo que, cerca de la Navidad de 2019, estaba leyendo algunos art√≠culos sobre la pandemia de 1918. Luego estaba hablando en mi casa y les coment√© a los miembros de mi familia: ¬Ņexperimentaremos una nueva pandemia el pr√≥ximo a√Īo? En ese momento, los primeros informes de una neumon√≠a desconocida ya estaban en China. Pero fue algo incipiente y no sab√≠amos qu√© iba a suceder. Este es el recuerdo m√°s antiguo que tengo de este hecho.

¬ŅY cu√°ndo empezaste a pensar que la situaci√≥n podr√≠a ser m√°s grave de lo que inicialmente imaginaste?

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

A principios de enero, cuando aparecieron más casos, ya estaba preocupado. Principalmente con la información de que la transmisión del virus podría ocurrir entre pacientes sin síntomas. Recordé la epidemia del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) en 2003, cuando me estaba metiendo en neumología. En ese momento, lo que aseguraba la transmisión era aislar el caso. Pero cuando escuché que este nuevo coronavirus pasó de persona a persona en una fase asintomática, me congeló la columna vertebral. Ya pude ver allí que sería muy difícil detener la pandemia.





Es curioso observar que, desde enero, la producci√≥n de informaci√≥n sobre Covid-19 ha sido fren√©tica. Esto va para cient√≠ficos, periodistas y, por supuesto, individuos que producen y comparten informaci√≥n falsa. ¬ŅC√≥mo lidiar con esta infodemia?

Lo que me parece interesante de todo esto es que, en los √ļltimos a√Īos, hemos vivido en una era de negacionismo cient√≠fico. Y necesitamos hacer un mi culpa aqu√≠: nosotros, la academia y la universidad, evitamos la difusi√≥n de informaci√≥n a trav√©s de las redes sociales debido a la preciosidad. Guardamos el conocimiento en esa torre de marfil inaccesible. La transmisi√≥n de informaci√≥n estaba en manos de aquellos con malas intenciones, que usan la ciencia de manera distorsionada. Ahora vemos que algunas personas con responsabilidad, √©tica y compromiso con la verdad ganan voz, lo cual es extremadamente positivo.

Eres uno de los que tiene voz y ha utilizado las redes sociales para transmitir informaci√≥n directamente al p√ļblico. ¬ŅC√≥mo ha sido este trabajo?

Esta es una nueva experiencia en mi vida y es un desaf√≠o. Veo muchos perfiles que est√°n ah√≠ solo para difundir el odio. Y para aquellos que no tenemos que dar voz. Por otro lado, hay muchas personas con sed de conocimiento que interact√ļan de manera positiva y respetuosa. Y el di√°logo permite que todos crezcan y se desarrollen. Podemos cambiar de opini√≥n al hablar con aquellos que est√°n dispuestos y abiertos.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

Este desempe√Īo en las redes sociales tambi√©n permite romper esa noci√≥n del cient√≠fico de Hollywood, que tiene las respuestas a todo y logra resolver todos los problemas. La ciencia no es eso. La ciencia es la capacidad de hacer las preguntas correctas y desarrollar un m√©todo para responderlas.

A√ļn en la l√≠nea de informaci√≥n, vemos la producci√≥n de conocimiento en tiempo real. Nunca antes hab√≠a tantos estudios, tantas asociaciones y tanto trabajo en equipo. ¬ŅC√≥mo ves esta integraci√≥n?

Nadie podr√° terminar la pandemia solo. Necesitamos unirnos a los esfuerzos de la ciencia b√°sica, los estudios de nuevos medicamentos y aquellos en primera l√≠nea, atendiendo a pacientes en las UCI. Es este intercambio de ideas lo que traer√° progreso en relaci√≥n con un remedio. Por ahora, no tenemos esa soluci√≥n. Nos queda por apoyar los cuidados intensivos para pacientes cr√≠ticos, tomando todas las precauciones. Y a√ļn tendremos el desaf√≠o de rehabilitar a estas personas que han sido hospitalizadas durante semanas, para que puedan reanudar sus habilidades f√≠sicas.

En las primeras semanas de la pandemia, Covid-19 se caracteriz√≥ como una enfermedad pulmonar. Recientemente, los informes de complicaciones renales, card√≠acas y cerebrales se han multiplicado. ¬ŅEs justo decir que hablamos de una condici√≥n sist√©mica que afecta varias partes del cuerpo?

estoy completamente de acuerdo con eso. El virus tiene una tendencia a afectar los ri√Īones, por ejemplo. El paciente gravemente enfermo puede desarrollar insuficiencia renal hasta que necesite hemodi√°lisis en la UCI. La infecci√≥n tambi√©n est√° relacionada con defectos de coagulaci√≥n de la sangre, nadie sabe exactamente por qu√©. El individuo tiene co√°gulos en varias partes del cuerpo, lo que puede causar trombosis en las piernas, embolia en el pulm√≥n, accidente cerebrovascular e infarto. Adem√°s de estos problemas, vemos que las personas hospitalizadas experimentan p√©rdida de masa muscular y fatiga cr√≥nica, incluso despu√©s de haberse curado. Por eso insisto en la importancia del enfoque multidisciplinario. Necesitaremos infect√≥logos, neum√≥logos, cardi√≥logos, nefr√≥logos, fisioterapeutas, nutricionistas, logopedas y varios otros profesionales.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

Tambi√©n vimos experiencias en tiempo real sobre c√≥mo responder a la pandemia. En su opini√≥n, ¬Ņqu√© pa√≠ses han tratado mejor el coronavirus hasta ahora?

En Europa, el ejemplo positivo obtenido en un país grande fue en Alemania. Al principio de la pandemia, la canciller Angela Merkel hizo una declaración y siempre entendió la gravedad de la situación. En sus discursos, trató de unir a las personas, enfatizando la necesidad de aislamiento social y brindando acceso a los servicios de salud. Ella les mostró a todos cómo el liderazgo marca la diferencia en la lucha contra el virus. Por supuesto, tenemos otras naciones con excelentes resultados, como Nueva Zelanda y Corea del Sur. En todos los casos exitosos, siempre ha habido atención temprana y la mejora de la contención del paciente, las pruebas y las medidas de detección.

¬ŅEs Brasil? ¬ŅQu√© an√°lisis hace de las acciones realizadas aqu√≠?

Mi principal cr√≠tica es la falta de alineaci√≥n en el discurso. En los √ļltimos meses, hemos visto al presidente decir una cosa y a los ministros de salud, otra. Lo mismo vale para los gobernadores. Como m√©dico, tengo una opini√≥n formada de lo que hay que hacer. Pero la poblaci√≥n est√° perdida. Esto disminuye la efectividad de las pautas. Brasil transform√≥ la crisis de salud en una crisis pol√≠tica. Cuando hablamos sobre el uso de cloroquina, por ejemplo, esto no se basa en evidencia cient√≠fica. Sus partidarios quieren mostrarle a la gente que hay una ¬ębala de plata¬Ľ, algo que puede servir como pretexto para una falsa sensaci√≥n de seguridad.

Particularmente en el estado de S√£o Paulo, ten√≠amos muchas cosas bien. El aislamiento social fue temprano, justo cuando se detect√≥ la transmisi√≥n local del virus. Vimos la construcci√≥n de hospitales de campa√Īa para separar el flujo de atenci√≥n de los casos sospechosos de coronavirus. De hecho, esto fue positivo. Si el sistema de salud en S√£o Paulo a√ļn no est√° sobrecargado, esto se debe a estas medidas.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

Mencionaste cloroquina. ¬ŅC√≥mo evaluar este problema en la actualidad?

Todos los que leyeron los artículos iniciales sobre el efecto de este medicamento contra el coronavirus tenían esperanzas. Surgió la posibilidad de usar algo en la práctica. Pero cuando buscamos más, estaba claro que los estudios eran de baja calidad. Y a medida que surgió una nueva investigación, con más rigor y criterios, menor fue el efecto de la cloroquina. Por el momento, soy muy escéptico sobre el uso de este medicamento contra Covid-19. En medicina, siempre tratamos de identificar a los pacientes con mayor riesgo y tratarlos agresivamente.

Hay muchas personas que abogan por la cloroquina en la etapa inicial y en personas de bajo riesgo. Pero es un medicamento que tiene efectos secundarios conocidos. Y eso puede hacer m√°s da√Īo que bien. Para usar un medicamento ampliamente como se propone, necesitar√≠amos estudios de seguridad muy rigurosos, que han seguido a miles de voluntarios durante a√Īos. Hacerlo ahora raya en lo irresponsable. Tenemos varios ejemplos en la historia para indicar que esto no va a terminar bien.

Otro punto controvertido que se planteó recientemente: el aislamiento vertical.

Esto es fantasioso En ninguna parte del mundo funcion√≥: tenemos el ejemplo de Suecia o el Reino Unido para demostrarlo. Lo que sucedi√≥ en esos lugares fue un aumento repentino en el n√ļmero de casos. No hay forma de proteger a las personas de alto riesgo y dejar al resto de las personas de bajo riesgo rondando la calle. Para hacerse una idea, la poblaci√≥n metropolitana de S√£o Paulo es de alrededor de 20 millones de personas. Si imaginamos una mortalidad por coronavirus del 0,5%, estamos hablando de la p√©rdida de 400 mil ciudadanos. ¬°Es mucha gente! No podemos pensar que el control de virus vendr√° de esta manera.

Contin√ļa despu√©s de la publicidad.

Entonces, ¬Ņno es posible pensar en la inmunidad colectiva con el coronavirus ahora?

Hemos visto estudios de poblaci√≥n en Francia, Espa√Īa y los Estados Unidos. En Espa√Īa, que se vio gravemente afectada, se estima que el 5% de la poblaci√≥n se infect√≥. Es muy poco para pensar en la inmunidad del reba√Īo. Para garantizar un bloqueo contra este virus, necesitar√≠amos que m√°s del 60% de la poblaci√≥n ya se haya visto afectada. La apertura de actividades y comercio deber√° ser muy gradual y tendremos que acostumbrarnos a una nueva forma de vida. Esto incluye usar m√°scaras, alejarse, evitar multitudes … Todo tendr√° que incorporarse a nuestra rutina. No tiene sentido volver a esa realidad que ten√≠amos en diciembre de 2019: necesitamos pensar en nuevas relaciones humanas en el futuro.

¬ŅEs posible aprender algo de todo? ¬ŅO a√ļn es temprano?

Hace unas semanas, Bill Gates publicó un artículo en El diario Nueva Inglaterra de medicina donde habla sobre el desarrollo de vacunas. Lo que necesitamos para futuras pandemias es mejorar en gran medida la agilidad en la investigación y producción de vacunas. Ni siquiera sabemos cuál será el agente infeccioso. Pero necesitaremos crear un programa de contingencia para identificar rápidamente qué vacunas son ideales y poder producirlas a gran escala. Esto incluso se pensó en las epidemias de Sars y Mers, pero terminó siendo ignorado. Sabíamos que pronto tendríamos una pandemia mundial. Y, sin embargo, Covid-19 tomó a todos en pantalones cortos. Es hora de aprender de esto y prepararse para el futuro.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *