¬ŅCOP 25 es m√°s de lo mismo?





En un momento en que la COP 25 РConferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se celebra en Madrid, y sin disminuir la importancia de estas cumbres, los resultados se han quedado muy cortos. De la COP a la COP se posponen medidas concretas. Se establecen altas expectativas y luego se llega a la conclusión de que es para la próxima.





En 1992, en la Conferencia de Río de Janeiro, se llegó al Protocolo de Kyoto. Sin embargo, EE. UU. Se ha quedado fuera y se ha centrado en el mercado de carbono y la posibilidad de que los países más ricos compren certificados de emisiones de gases de efecto invernadero, promoviendo la transferencia de emisiones. Justo aquí tuvimos una gran oportunidad perdida.

Ya en la d√©cada de 1990, los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim√°tico se dieron cuenta de que este fen√≥meno podr√≠a tener consecuencias muy graves. Desde entonces, el mundo ha estado viviendo una emergencia clim√°tica efectiva y, casi 30 a√Īos despu√©s, se ha aprendido poco.

Tras el fracaso de varias conferencias, el Acuerdo de Par√≠s se firm√≥ en diciembre de 2015, que establece el objetivo de limitar el aumento de temperatura del planeta por debajo de 2 ¬į C en comparaci√≥n con la era preindustrial y hacer un esfuerzo para restringir este aumento a 1.5 ¬į C. . Estados Unidos se ha separado nuevamente de este acuerdo.

En 2018, en la COP 24, se hicieron algunos avances pero insuficientes para cumplir la ambición que el planeta necesita, y dentro de un mes de la entrada en vigor de este acuerdo, el escenario no es alentador.

Un grado m√°s o menos puede parecer irrelevante, pero no lo es. A este ritmo, la temperatura podr√≠a alcanzar otros 4 ¬į C para fines de siglo, con consecuencias catastr√≥ficas: aumento del nivel del mar, aumento de la frecuencia e intensidad de los extremos clim√°ticos, destrucci√≥n de la biodiversidad, p√©rdida de suelo √ļtil para la agricultura y en consecuencia, para la producci√≥n de alimentos, aument√≥ el n√ļmero de refugiados clim√°ticos, entre muchos otros.

La propia ONU se√Īala que las promesas actuales de cada pa√≠s conducir√°n a un aumento de 3.2¬ļC. Para alcanzar el objetivo global, es necesario reducir las emisiones en al menos un 45% para 2030. Solo tenemos diez a√Īos. Todav√≠a no es imposible, pero ser√° extremadamente dif√≠cil en este piso porque el clima est√° cambiando a una velocidad que las decisiones siguen manteniendo.





Portugal fue el primer país en elaborar un plan para la neutralidad de carbono para 2050 y tiene objetivos exigentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, pero sin medidas concretas y consecuentes nos atenemos a las intenciones.

Sobre todo, se necesita consistencia. Por un lado, el gobierno quiere cerrar las plantas de carbón. Excelente noticia Pero en la dirección opuesta, no renuncia a la prospección y exploración de hidrocarburos y represas que lograrán una producción de electricidad mínima, mientras que, dado el potencial del país, todavía estamos muy por detrás en energía fotovoltaica.

Todav√≠a hay una apuesta por la eficiencia energ√©tica y las inversiones retrasadas en el transporte p√ļblico. Junto con la reducci√≥n en el precio de los pases, que es una medida ambiental, social y econ√≥mica fundamental, se debe aumentar la oferta para satisfacer las necesidades de la poblaci√≥n. La transici√≥n energ√©tica deseada implica movilidad colectiva. Es decir, hay decisiones que son antic√≠clicas y necesitamos soluciones m√°s sostenibles, tanto desde el punto de vista de las actitudes individuales como de las actitudes econ√≥micas, para salvar este planeta.

Además de las advertencias de los científicos, la sociedad está más movilizada en la protección del clima, que ha sido claramente visible en las acciones promovidas por los jóvenes que exigen respuestas y cambios. Todos debemos unirnos, porque no es una guerra entre generaciones, sino contra el sistema.

A pesar de todas las advertencias, los pa√≠ses a√ļn no est√°n escuchando. Por lo tanto, se espera que la COP 25 nos traiga noticias, sin aplazamientos, contratiempos o contradicciones.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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