Como la Judiciaria Militar investigó ilegalmente el caso de Tancos Рen palabras de uno de los investigadores









Lleg√≥ a la sala reservada a la comisi√≥n de investigaci√≥n al caso de Tancos, en la Asamblea de la Rep√ļblica, acompa√Īado por dos abogados. Se sent√≥, abri√≥ una botella de agua, bebi√≥ y ley√≥, en un comunicado, al que ven√≠a. "No me callar√°n, contar√° todo lo que s√©, dona a quien doer … Contar√° toda la verdad". En las tres horas que siguieron, el antiguo portavoz de la Polic√≠a Judicial Militar (PJM) describi√≥ c√≥mo estuvo al frente de una investigaci√≥n ilegal, que corri√≥ paralelamente y al margen de la Polic√≠a Judicial. Y en la que participaron un inspector de la PJ de Oporto, que les ofreci√≥ un informador, la GNR de Loul√© y "m√°s de dos decenas de militares y civiles". "No fueron s√≥lo las manzanas podridas", dispar√≥ al militar, uno de los diez inculpados en el proceso, que se encuentra preso en casa, como medida de coacci√≥n.

Lo hizo con una naturalidad desconcertante -que mantuvo durante toda la audiencia p√ļblica- de quien entiende que, como lo ha dicho, las Fuerzas Armadas son "un ambiente muy diferente".

En cuanto a los diputados, el oficial recordó que, luego del día siguiente al asalto a Tancos, el 26 de junio de 2017, un inspector de la Policía Judicial de Porto telefoneó al comandante de la GNR de Loulé, Lima Santos, a decir que tenía un informador con quien solía trabajar. "Cerraduras", el nombre de ese hombre, vivía en el Algarve y tendría informaciones sobre el caso. El oficial de la GNR se puso en contacto con la PJM y la información acabó por llegar al coronel Estalagem, responsable de la investigación. El Mayor Brazo garantiza que esta información tendrá, después, sido comunicada a la PJ. Pero que, al igual que otras diligencias que hicieron -en la investigación oficial- habría caído en saco roto. Después, sin embargo, acaba por contradecirse.

La jerarqu√≠a entendi√≥ que esta hip√≥tesis de investigaci√≥n deb√≠a ser por nosotros acompa√Īada, no debiendo ser contactados al Ministerio P√ļblico y la Polic√≠a Judicial. "Fue un error que no deber√≠a haber ocurrido", dijo despu√©s, contrariando la informaci√≥n de que Estalagem habr√≠a comunicado a la direcci√≥n de la PJ.

Habiendo o no llegado al conocimiento de la PJ, el oficial dice que, a√ļn as√≠, la GNR de Loul√© comenz√≥ pronto a trabajar en el caso. Y aun sin que eso fuera tambi√©n del conocimiento del Ministerio P√ļblico, que coordinaba la investigaci√≥n. "El d√≠a 29, el personal de Loul√© comenz√≥ a trabajar. Y all√≠ el medio es muy peque√Īito. "Ellos conocen el terreno", dice, mientras se va aconsejando con el abogado Ricardo S√° Fernandes sobre lo que puede o no decir.

En los días que siguieron, la PJM inquirió decenas de militares. El 3 de julio, sin embargo, acabaría por ser alejada de la investigación. En una reunión en el Departamento Central de Investigación y Acción penal, la PJM se entera de que la investigación al hurto y la recuperación de las armas pasará a manos de la PJ civil y que la PJM sólo apoyará a los inspectores en lo que sea necesario. Todo lo que habían hecho hasta allí sería junto al proceso, pero, a partir de allí, obedecían a la PJ.

La orden no fue bien recibida. El director de la Polic√≠a Judicial Militar (PJM), el coronel Lu√≠s Vieira, acusado en el proceso que investiga la puesta en escena en el hallazgo de las armas, estaba llamando a Brazo. Le ped√≠a que integrar el equipo de investigaci√≥n de la PJM. ¬ŅQu√© equipo, si el caso ya no era de ellos? La de una investigaci√≥n paralela, que seguir√≠a corriendo.





Vasco Braz√£o estaba, en el momento, de vacaciones y, cuando regres√≥ al servicio, seg√ļn cuenta, ya esa investigaci√≥n paralela estaba en curso, a cargo del capit√°n Jo√£o Bengalinha, el hombre que acabar√≠a por sustituir ya en octubre, a d√≠as del hallazgo de armas. "Esta investigaci√≥n paralela comenz√≥ el 29 de julio y fue definida en el gabinete del director general, con Manuel Estalagem. Y fue all√≠ donde se decidi√≥ que se iba a tomar en un proceso de Oporto para hacer la investigaci√≥n paralela ". Era una justificaci√≥n para poder estar en el terreno.

El oficial, que lleg√≥ a ser portavoz de la PJM, se√Īala que, en una de las reuniones que tuvo con la PJ, percibi√≥ luego que los inspectores civiles les estaban a sonegar informaci√≥n. Por cierto, a cierta altura, Bengalinha quiso apartarse, pensando que Braz√≥n tambi√©n le estaba escondiendo datos. "Pero lo que ten√≠a era casi nada", justifica.

Un d√≠a, los militares de la PJM, cansados ‚Äč‚Äčde estar al margen, todav√≠a llamaron a un caf√© al inspector responsable de la investigaci√≥n en la PJ civil. Quer√≠an intentar obtener informaci√≥n y percibir c√≥mo estaba el proceso. "Una persona espectacular, pero nunca nos dio informaci√≥n. Nosotros entregamos nuestro proceso, con militares sospechosos, y ni siquiera sabemos d√≥nde fue entregado ", dice. "Si hay un asalto a nuestra casa, es normal querer saberlo".

Al mismo tiempo, la investigaci√≥n paralela-e ilegal- continuaba, en ausencia del orden que hab√≠an recibido del Ministerio P√ļblico. El presidente de Brasil, Luiz In√°cio Lula da Silva, anunci√≥ que el presidente de Brasil, Luiz In√°cio Lula da Silva, Es decir, repiti√≥ la diligencia de investigaci√≥n.

La mayor√≠a de las diligencias fueron infructuosas, pero s√© que, si es a alg√ļn caf√© y hace preguntas, va a apretar el cerco a alguien. En la pr√°ctica, result√≥ en cero, pero creo que apret√≥ el cerco porque no es normal que la PJM ande haciendo preguntas ", reconoci√≥.

Cuando le preguntan si no considera "anormales o inusual" altos cuadros de la PJM caminar a hacer una investigaci√≥n en ausencia de lo que fue definido por un Procurador de la Rep√ļblica, Vasco Braz√£o no pierde los argumentos: "Nunca fui carpintero, siempre cumpl√≠ las √≥rdenes. Entend√≠ aquello como una misi√≥n a cumplir, porque el director no se cansaba de decir que la cuesti√≥n de la competencia vendr√≠a tarde o temprano para nuestro lado."

Seg√ļn el mayor, que a principios de octubre de 2017 lleg√≥ a enviar una propuesta de constituci√≥n de inculpados en el proceso al Ministerio P√ļblico, sin nunca obtener respuesta, el director de la PJM, Luis Vieira, ten√≠a en manos un parecer hecho por el ex- el ministro de la Administraci√≥n Interna, el penalista Rui Pereira, que dec√≠a que la competencia para investigar este tipo de cr√≠menes era de la PJM. Y que eso cre√≥ la convicci√≥n de que un d√≠a la investigaci√≥n volver√≠a a sus manos. Hasta entonces, no se detendr√≠an.

Lo que hicimos, hicimos por indicación del director de la PJM y no hay duda de que quería ser él a recuperar el material. El Ejército es nuestra casa. Si me roban la casa, quiero lo más rápido posible recuperar las cosas. "Todavía por encima, apalancado con un dictamen jurídico de Rui Pereira", repitió. "Tenemos un director general que dice que está trabajando para que la competencia venga para nosotros. Y que, si reventar antes, él asume. Era impensable no cumplir ".

El 18 de octubre de 2017, la PJM emite un comunicado a dar cuenta de que el armamento de Tancos hab√≠a sido recuperado en una zona descampada en los alrededores de la Chamusca. ¬ŅC√≥mo? En la versi√≥n oficial, una llamada an√≥nima hecha para los militares hab√≠a indicado el lugar donde estaba escondido el armamento buscado desde junio.

Sin dar detalles sobre cómo todo fue hecho, Vasco Brazão contó a los diputados que estaba de servicio esa madrugada y acabó por ir con el director de la PJM al terreno. Ambos llegaron a la Chamusca y confirmaron que ése era el material robado. "El director no quería a PJ allí", dijo. Sólo días después informaron al ministro de Defensa, Azeredo Lopes, de lo que realmente había ocurrido: no había sido una llamada anónima a dar cuenta del hallazgo, sino un informador. Y la operación había sido montada y simulada para ser entendida de otra forma.

El gobernante oy√≥ y su jefe de gabinete hasta conserv√≥ un documento con esa informaci√≥n. Pero ese documento -el famoso memorando que acabar√≠a por hacer caer al ministro de Defensa -ficar√≠a cerrado en el caj√≥n durante casi un a√Īo, hasta ser entregado al MP, poco tiempo antes de que Azeredo Lopes dimitiera. Durante todo ese tiempo, nadie fue responsabilizado por haber hecho una investigaci√≥n ilegal.

"No s√© si es ilegal, si es irregular. "No soy jurista", se defiende Brand√£o. El militar, ahora sospechoso de cr√≠menes como asociaci√≥n criminal, denegaci√≥n de justicia, prevaricaci√≥n, falsificaci√≥n de documentos, tr√°fico de influencia, favorecimiento personal y abuso de poder, pidi√≥ luego cerrar la puerta de la sala para responder a las preguntas que considera m√°s sensibles. Una de ellas fue sobre su misi√≥n para la Rep√ļblica Centroafricana, donde fue despu√©s del hallazgo de las armas y donde estaba cuando la Polic√≠a Judicial emiti√≥ su orden de detenci√≥n. "¬ŅFue pedido o fue una orden?". Los periodistas ya no pudieron o√≠r la respuesta.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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