Cómo la actividad física ayuda a las personas con incontinencia urinaria





Un actividad física y el tracto urinario vive una relación de amor y odio. Si se planifica la capacitación, el clima es tranquilo y seco. Por otro lado, si sobrecargan la vejiga y otras estructuras involucradas en orinar, pueden provocar incontinencia urinaria de esfuerzo Рfugas que surgen cuando una persona tose, estornuda o carga peso. Una humedad muy no deseada.

En este escenario, la intensidad es una palabra clave. Un estudio portugu√©s publicado hace alg√ļn tiempo en la revista. The British Medical Journal revela que el 30% de los atletas de √©lite evaluados sufrieron fugas, en comparaci√≥n con el 13% de las mujeres que no participaban en deportes profesionales.

La encuesta, con más de 700 voluntarios, fue más allá e investigó el efecto de diferentes modalidades sobre la incontinencia. Entre los atletas que necesitaban saltar todo el tiempo, piense en el entrenamiento de salto alto o largo, la incidencia del problema alcanzó el 85%.

"En exceso, este tipo de actividad da√Īa el piso p√©lvico, la red de m√ļsculos que sostienen la vejiga", explica el ur√≥logo Carlos Sacomani, coordinador del Departamento de Disfunciones Urinarias de la Sociedad Brasile√Īa de Urolog√≠a.

La investigaci√≥n no se centr√≥ en las mujeres por casualidad. Son, con mucho, el p√ļblico m√°s afectado por la incontinencia de esfuerzo: el pene de los hombres act√ļa como una especie de grifo que ayuda a frenar la producci√≥n de orina no deseada. Y en las mujeres, la temporada de menopausia requiere atenci√≥n especial. "El estr√≥geno, una hormona que se produce menos en esta etapa de la vida, est√° relacionada con el mantenimiento del tono muscular en todo el cuerpo", dice Sacomani.





Sin embargo, a√ļn no se sabe si las pr√°cticas muy pesadas realmente causan goteos o simplemente dan el golpe final a su aparici√≥n. "Puede ser que el piso p√©lvico est√© comprometido por otras razones y el ejercicio exacerbe la imagen", explica Aletha Silva Caetano, doctora en educaci√≥n f√≠sica de la Universidad Estatal de Campinas, S√£o Paulo, quien actualmente est√° organizando un libro sobre el tema.

La obesidad, el estre√Īimiento, la herencia gen√©tica, la tos cr√≥nica y los nacimientos m√ļltiples son otros factores de riesgo para la incontinencia.

De todos modos, lo ideal es enfrentar la condición tan pronto como note la ropa interior ligeramente mojada. Si no se controla, evoluciona de escapes mínimos durante un tiempo de gran esfuerzo a una pérdida considerable de orina incluso en los movimientos más sutiles. Lo bueno es que algunos ejercicios detienen esta progresión.

Cuando la verg√ľenza conduce a la inactividad f√≠sica

Algunas mujeres dejan de hacer ejercicio debido a la verg√ľenza de la incontinencia. "Hasta el 30% de los transportistas abandonan los deportes", estima la educadora f√≠sica Aletha Silva Caetano. Una pena, porque quedarse en casa empeora la situaci√≥n. La obesidad, que est√° vinculada a la inactividad, presiona el piso p√©lvico, favoreciendo las fugas. Aparte de eso, la inmovilidad en s√≠ disminuye el tono muscular de la regi√≥n.

Usar tampones y vaciar la vejiga antes de ir al gimnasio son t√°cticas comunes, pero es mejor buscar consejo profesional para cerrar el grifo de inmediato.

La importancia de trabajar el piso pélvico

Tanto para el tratamiento como para la prevenci√≥n de la incontinencia, lo ideal es tonificar el suelo p√©lvico con gestos espec√≠ficos. Al principio es dif√≠cil reclutar esta musculatura intencionalmente; no es de extra√Īar que los fisioterapeutas ense√Īen los movimientos en detalle e incluso usen aparatos ortop√©dicos para verificar si la regi√≥n se est√° activando.

Cualquiera que pueda mover este conjunto de m√ļsculos informa que siente una pisada o, en el buen portugu√©s, un pedo. "El entrenamiento tiene varias series, repeticiones y evoluci√≥n progresiva, como en el culturismo convencional", explica la fisioterapeuta F√°tima Fitz, de la Universidad Federal de S√£o Paulo (Unifesp).

Esta metodología alguna vez se conoció como ejercicios de Kegel, llamada así por Arnold Kegel (1894-1972), el ginecólogo estadounidense que la desarrolló. Se aplica a todos, especialmente a las mujeres que no pueden retener la orina o que practican deportes más allá del tirón.

Una vez internalizado, el entrenamiento del piso p√©lvico se puede realizar en casa y arroja resultados interesantes. El grupo de investigaci√≥n de F√°tima compar√≥ este fortalecimiento del hogar (despu√©s de un per√≠odo de ense√Īanza y adaptaci√≥n) con el supervisado por profesionales.

“Las mujeres que asistieron a la clínica ambulatoria tuvieron menos pérdida urinaria. Pero al evaluar la satisfacción, ambos grupos estaban contentos con el tratamiento, que denota una mejora en la calidad de vida ", dice el fisioterapeuta.

En casa, en la oficina, en el gimnasio e incluso en el trabajo, la contracci√≥n adecuada del piso p√©lvico es bienvenida. Incluso debe realizarse durante cualquier deporte para evitar sustos. Desafortunadamente, pocas personas valoran o incluso saben acerca de la existencia de este conjunto de m√ļsculos. "De ah√≠ la importancia de la orientaci√≥n del fisioterapeuta", dice M√≠riam Zanetti, profesora del curso de fisioterapia en la Unifesp.

El pilates y el yoga, que no imponen cargas excesivas y trabajan en la conciencia del cuerpo en general, también mejoran el control de la orina. Sin embargo, la forma en que se realizan ambos hace una diferencia. "Vemos beneficios siempre que la contracción del piso pélvico se realice durante los movimientos", dice Fátima.

¬ŅPor qu√© mover el resto del cuerpo?

Las prácticas moderadas y ligeras, como caminar e incluso culturismo, tienen su valor para combatir la incontinencia. "Algunos estudios de mujeres de mediana edad y ancianas han informado una mejoría en los síntomas", dice Aletha.

Por cierto, investigadores de la Universidad Federal de Santa Catarina publicaron recientemente una revisión de diez experimentos sobre el tema. Entre los hallazgos se encuentra que caminar al menos 30 minutos al día y hacer actividad física constante a una intensidad no demasiado intensa puede incluso evitar el goteo.

"Una buena estrategia para aquellos que realizan un entrenamiento más vigoroso es intercalar actividades de menor impacto como el pilates, nadar y caminar", sugiere el cirujano urólogo Antonio Correa Lopes, del Hospital del Corazón en Sao Paulo. Esto le da tiempo al cuerpo para recuperarse.

Ahora, para prevenir verdaderamente la incontinencia, es necesario superar el tab√ļ de hablar de ello, incluso en el gimnasio. Tanto el estudiante como el maestro de educaci√≥n f√≠sica deben tocar el tema, incluso para eventualmente ajustar la sesi√≥n de ejercicio.

En los casos en que ya es complicado sostener la orina, puede ser necesario abandonar el paso, pedalear y cosas similares por un tiempo para fortalecer el piso pélvico con el apoyo de expertos.

Dependiendo del grado de fuga, la cirugía u otros tratamientos tienden a entrar en juego. Después de un período de recuperación, es posible (y recomendado) volver al gimnasio y reconciliarse con una vida laboral tan saludable.

Incontinencia urinaria en el embarazo

Es com√ļn que las mujeres embarazadas informen que han hecho pip√≠ en sus pantalones una y otra vez. Primero, porque el crecimiento del abdomen tensa la vejiga y sobrecarga la regi√≥n. Segundo, porque el embarazo y el parto a veces da√Īan el piso p√©lvico, lo que aumenta el riesgo de p√©rdida urinaria futura.

Para prevenir estos problemas, use fisioterapia pélvica prenatal. Es similar al utilizado para tratar la incontinencia de esfuerzo.

Deportes para vigilar

No necesitan ser abandonados, pero merecen atención y preparación.

Voleibol: Los saltos y aterrizajes constantes sobrecargan los m√ļsculos que sostienen la vejiga.

Baloncesto: Básicamente es la misma historia que el voleibol. Las prácticas para fortalecer el piso pélvico ayudan mucho.

Raza: Los pasos repetitivos pueden provocar fugas. Intervalo con caminatas, que tienen menos impacto.

Crossfit y salto corporal: Las actividades de gimnasio que implican saltos y alta intensidad eventualmente da√Īan el piso p√©lvico.

Y los ejercicios m√°s adecuados

Ciertas modalidades son especialmente populares para contener escapes de orina.

Entrenamiento p√©lvico: Implica clases con el fisio para tonificar y aprender a activar los m√ļsculos que cierran el canal a trav√©s del cual sale la orina.

Pilates y yoga: Este par tambi√©n se mete con los m√ļsculos que sostienen la vejiga, si est√° bien orientado.

Natación: Su ventaja es el bajo impacto. Acondiciona el cuerpo sin forzar el tracto urinario.

Caminar: Tampoco implica grandes sobrecargas y se asocia con una menor frecuencia de fugas.


Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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