Cómo el ejercicio fortalece la acción de la vacuna





Si los brasile√Īos realmente quieren estar a salvo de las principales infecciones, deber√≠an comenzar por revisar dos comportamientos: inactividad f√≠sica y negligencia con la vacunaci√≥n. Ambos mantienen el vacunas a tiempo c√≥mo practicar actividad f√≠sica Son actitudes rutinarias que entrenan a nuestras c√©lulas de defensa para contrarrestar los ataques de virus y bacterias. Cuando se combinan, producen una sinergia notable. La ciencia ha demostrado que el ejercicio puede mejorar incluso el efecto de los inmunizadores. Este es el caso, por ejemplo, en el caso de la gripe.

Un nuevo estudio, realizado en Singapur con 56 mujeres mayores que recibieron una dosis para protegerse del virus de la influenza, descubri√≥ que las m√°s activas ten√≠an un mayor n√ļmero de anticuerpos contra el agente infeccioso hasta un a√Īo y medio despu√©s de la picadura. Tambi√©n portaban otros biomarcadores (pistas en la sangre) que indicaban un rendimiento m√°s intenso y efectivo de las unidades de defensa, especialmente los macr√≥fagos, que literalmente se tragaban a los microsc√≥picos enemigos.

Esta repercusión del ejercicio es especialmente bienvenida para los ancianos, porque con la edad el sistema inmunitario pierde rendimiento. Uno de los aspectos comprometidos es la renovación de las células de defensa de la memoria, que reconocen intrusos específicos y coordinan la producción de anticuerpos contra ellos.

"Por lo tanto, el cuerpo se vuelve menos capaz de responder al desafío que plantea la vacuna", explica el biólogo André Bachi, de la Universidad Federal de Sao Paulo.

Caminar, trotar y andar en bicicleta tambi√©n minimizan otro proceso com√ļn con el envejecimiento, la inflamaci√≥n del cuerpo.





"Sospechamos que la liberación de moléculas antiinflamatorias podría hacer que las células de defensa sean más sensibles a los agentes patógenos de las vacunas", dice el biólogo Anis Larbi, investigador de la Red de Inmunología de Singapur y una de las personas que previó el impacto del ejercicio en la inmunización contra La gripe

Cómo el ejercicio fortalece la inmunidad

Este enfoque en la gripe no es el resultado de la casualidad. Se estima que la mitad de los ancianos vacunados no desarrollan inmunidad a la gripe circulante con la dosis aplicada. Mitad! De ahí la necesidad de pensar en estrategias que sensibilicen al cuerpo para reaccionar al inmunizador.

Sin embargo, ya existe un consenso de que el sudor de la camisa también beneficia a otros grupos de edad. "En adultos jóvenes, sabemos que el ejercicio justo antes de la vacunación puede mejorar su efectividad y reducir los efectos adversos como el dolor y la pérdida de apetito", dice la inmunóloga Kate Edwards de la Universidad de Sydney, Australia.

En una de las investigaciones que coordin√≥, el cient√≠fico se√Īal√≥ que tener una sesi√≥n de actividades de 15 minutos y ser inmunizado despu√©s de esto podr√≠a aumentar la respuesta a la vacuna antineumoc√≥cica, que nos protege contra las bacterias detr√°s de la neumon√≠a y la meningitis.

Ya existe evidencia de que la práctica podría mitigar los factores que dificultarían la respuesta a la inmunización. Un experimento con roedores de la Universidad de Illinois demostró que el movimiento ayuda al cuerpo a controlar el estrés fisiológico de su propia vacuna.

Ahora, el cuerpo todav√≠a considera que la vacuna es un factor estresante, pero es algo controlado y m√°s tarde √ļtil. Al preparar el terreno y aliviar esta tensi√≥n natural, se cree que el inmunizador produce un resultado superior.

"La actividad física requiere una adaptación sistémica, y también moviliza nuestras defensas", explica el cardiólogo Henrique Fonseca, investigador del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de São Paulo (ICB-USP).

Debe decirse que el papel del ejercicio en la inmunidad no se trata solo de optimizar el efecto de la vacunación. "Durante la práctica, se liberan hormonas como la adrenalina, que reclutan células inmunes, las hacen circular y mejoran su funcionamiento", dice el fisiólogo José Cesar Rosa Neto, profesor de ICB-USP.

"No significa que quienes hacen ejercicio no contraigan infecciones, sino que el cuerpo está mejor preparado para lidiar con ellas", agrega el académico de la USP.

Cuanto m√°s ejercicio, mejor?

Ni siquiera piense en suicidarse en el gimnasio con la propuesta de no volver a contraer la gripe. Con la exageración, el disparo fracasa. "El cuerpo trabajará para inhibir el reclutamiento de células de defensa, y esto crea una imagen muy desfavorable para combatir las infecciones", advierte Fonseca.

La investigación con atletas de élite muestra que el exceso de trabajo disminuye la resistencia a los virus y las bacterias. ¡Hay corredores de maratón que incluso se caen de la cama después de la carrera!

"La sobrecarga impuesta por el entrenamiento de alto rendimiento tambi√©n causa una deficiencia de inmunoglobina A, que protege las v√≠as respiratorias", dice el m√©dico Fabio Jennings, coordinador de la Comisi√≥n de Medicina F√≠sica y Rehabilitaci√≥n de la Sociedad Brasile√Īa de Reumatolog√≠a.

¬ŅY luego c√≥mo determinar la frecuencia e intensidad adecuadas para el sistema inmunitario? Aunque es mejor registrar esto con un profesional despu√©s de una evaluaci√≥n individualizada, los expertos generalmente recomiendan cinco sesiones semanales de ejercicio moderado de hasta una hora de duraci√≥n, o tres d√≠as de entrenamientos duros.

Y es bueno recordar que aquí hablamos de una actividad programada, un entrenamiento con inicio, medio y final. Caminar al trabajo ayuda, pero no entra en esa cuenta.

Para mejorar el efecto de las vacunas, las actividades aer√≥bicas (caminar, nadar, andar en bicicleta …) en un per√≠odo cercano a la picadura parecen ser particularmente interesantes. En ese estudio de Singapur, por ejemplo, los voluntarios caminaron despu√©s de tomar su dosis.

Pero la conclusi√≥n aqu√≠ es la constancia. No sirve de nada hacer ejercicio cerca de la campa√Īa de vacunaci√≥n contra la gripe o cualquier otra infecci√≥n. Hay que buscar la regularidad, ¬°todo el a√Īo! De lo contrario, si usted es un atleta no entrenado, las defensas pueden carecer de rendimiento.

¬°Estoy enfermo! ¬ŅDeber√≠a hacer ejercicio?

Dependerá El ejercicio ligero o moderado en los primeros síntomas de gripe o resfriado puede incluso ayudar a combatir las infecciones. Ahora, si el malestar ya está en su lugar (especialmente en presencia de fiebre), significa que el cuerpo llora por descansar. Y es mejor respetarlo.

Efecto antiinflamatorio

Además de mejorar el contraataque a los agentes infecciosos, el ejercicio ayuda a atenuar la inflamación crónica, un fenómeno presente en enfermedades tan diversas como las enfermedades cardiovasculares y los problemas reumáticos.

Correr o tirar de hierro incluso provoca una reacci√≥n inflamatoria, que entra en juego para recuperar los m√ļsculos, pero tambi√©n estimula la liberaci√≥n de mol√©culas extintoras m√°s adelante. De esta manera, el cuerpo est√° menos expuesto a condiciones adversas relacionadas con procesos inflamatorios, una lista que va desde el c√°ncer hasta la depresi√≥n.


Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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