Cómo el calor excesivo afecta nuestra salud





La influencia de verano en la rutina y el estado de √°nimo de la gente es indescriptible. La combinaci√≥n del azul del cielo y el sol abrasador genera, consciente o inconscientemente, el deseo de salir de casa y disfrutar de parques, plazas y playas. A pesar de que la pandemia de coronavirus ha estropeado las cosas y ha exigido un cuidado especial, es m√°s com√ļn ver a personas haciendo ejercicio, caminando o jugando al aire libre esta temporada.





En un país tropical como el nuestro, es durante el verano cuando vemos más gente en las calles, en las aceras y en los gimnasios, caminando, corriendo, haciendo ejercicio y practicando tantos otros deportes, algo que implica mucho sudor, dolor, agotamiento y la vigorizante sensación de después del entrenamiento. Pero un buen observador, con conocimientos médicos, puede plantear algunas preguntas y consideraciones sobre todo este movimiento.

Lo sabemos Ejercicios son muy buenos para la salud, pero todas estas personas que sudaban la camisa a altas temperaturas se sometieron a una evaluaci√≥n ex√°menes anteriores? ¬ŅEst√°n realmente actualizadas las personas con presi√≥n arterial alta, arritmia, diabetes u obesidad? ¬ŅEn qu√© medida la b√ļsqueda del cuerpo perfecto y la vanidad no fomenta pr√°cticas de alta intensidad o entrenamientos demenciales e induce a los ciudadanos a descuidar se√Īales de advertencia como dificultad para respirar y dolor de pecho?

Es con estas preguntas en mente que quiero invitar al lector a reflexionar sobre algunos comportamientos típicos de los meses de verano. Este mensaje es especialmente válido para aquellas personas que, sin acondicionamiento ni exámenes preventivos, buscan superar sus límites físicos cuando el termómetro sube.

El calor excesivo puede provocar muchos cambios en nuestro equilibrio hídrico y en el sistema circulatorio, impactando, por ejemplo, en la presión arterial. Especialmente en personas hipertensas, sin un control adecuado del problema, esta situación puede predisponer a la aparición de mareos, dificultad para respirar y oscurecimiento visual. Las temperaturas elevadas también dan como resultado fuertes caídas de presión (el hipotension). En algunas personas, esto incluso puede aumentar el riesgo de sufrir un derrame cerebral.

Las actividades físicas, incluso en condiciones climáticas suaves, ya requieren un dieta equilibrada y un vigoroso hidratación. Sin embargo, con el calor, la demanda de energía y agua será significativamente mayor. Además, debemos recordar el sol fuerte: sin protección, los rayos del sol pueden contribuir a la cáncer de piel.

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Uno de los problemas en estos meses m√°s c√°lidos es que a veces se pasa por alto el sentido com√ļn. Incluso cuando el cuerpo muestra signos de que algo anda mal, como dolor de cabeza, sensaci√≥n de fatiga y palpitaciones, hay personas que los ignoran y contin√ļan haciendo ejercicio o realizando otra actividad intensa. ¬°Es un peligro!

Hace m√°s calor

Peri√≥dicos de todo el mundo han venido destacando, en los √ļltimos tres a√Īos, que las temperaturas son m√°s altas y comprometen la salud de la poblaci√≥n, tanto en pa√≠ses ricos como pobres. Dos estudios importantes, publicados en la revista m√©dica La lanceta, se√Īalan que el calor extremo es pr√°cticamente un problema de salud p√ļblica.

Estas encuestas revelan que las altas temperaturas comprometen los ingresos físicos y ocupacionales y la cadena de producción de alimentos, lo que puede afectar la subsistencia de comunidades enteras. El calor promueve desequilibrios cardíacos y renales e incluso favorece las complicaciones infecciosas. Todo esto en el contexto de un sistema hospitalario que puede no ser capaz de hacer frente a la demanda.

Más recientemente, las investigadoras Annette Peters y Alexandra Schneider publicaron en la revista Nature Reviews Cardiología, un análisis muy profundo sobre la correlación entre enfermedades cardiovasculares agudas y calor extremo. El aumento en infarto de miocardio se ha asociado con altas temperaturas, especialmente en personas con presión arterial alta y diabetes tipo 2.

Los cient√≠ficos advierten de una tendencia muy clara para los pr√≥ximos a√Īos: Las tasas de infarto ser√°n predominantemente m√°s altas en los meses de verano que en los meses de invierno.. Desde un punto de vista fisiol√≥gico, la explicaci√≥n es que el estr√©s t√©rmico conduce a una presi√≥n descontrolada, procesos inflamatorios y problemas de coagulaci√≥n sangu√≠nea.

Todo esto nos hace pensar en cu√°ndo vendr√°n el verano y el calor, sin√≥nimo de disposici√≥n y vigor f√≠sico. Los efectos del cambio clim√°tico ya est√°n ah√≠, y debemos ser conscientes y actuar. Individualmente, podemos protegernos a nosotros mismos con consejos m√©dicos, ex√°menes card√≠acos de rutina y una s√≥lida carga de sentido com√ļn. Especialmente cuando el term√≥metro sube demasiado.

* Edmo Atique Gabriel es cardiólogo y cirujano cardíaco, profesor universitario, consejero de residencia médica del Ministerio de Educación y autor del blog Coração Moderno.

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Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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