Como Copacabana en Nochevieja





Parecía Copacabana en Nochevieja …





… Pero fue solo la playa de Barcelona el pasado fin de semana, 8 de mayo.

Continúe preparando la escena. Multitudes hecatómbicas, sin máscara o con la mencionada en el mentón, las botellas se pasaban de mano en mano y las esquinas de Bella Ciao cubrían las arenas artificiales (sí, ¿lo sabías?) Mediterráneo.

Encuentra el sombrero de cumpleaños, amigos (Reproducción)

El alegre bololô, oculto durante mucho tiempo por estas tierras, culminó en un grito general de celebración exactamente en las doce campanadas del sábado al domingo (9).

La multitud, en su mayoría jóvenes, celebró el fin del estado de emergencia en España, después de poco más de un año en vigor.

Aquí y allá, algunos policías intentaron medio provechosamente dispersar a los supergrupos (incluso con el fin del estado de emergencia, sigue siendo recomendable realizar reuniones de hasta 6 personas).

Pero el ser humano puede ser estúpido e intrascendente en cualquier lugar. Los seres estaban agrupados, como locas hormoniguitas, unos tocando flamenco, otros, tomándose selfies para la posteridad de 24 horas de una historia.





“Estás tan en Europa, pensé que era más civilizado”, se lamentó algún amigo brasileño. No y sí, sí y no, ¿verdad?

También en la famosa Puerta del Sol, la plaza central de Madrid, estaban en pleno apogeo los botellones (como se llaman aquí las fiestas alcohólicas en la calle):

En respuesta a estas imágenes, una periodista de Madrid, que perdió a su madre a causa de Covid hace tres meses, tuiteó: “No pudimos abrazarla. Desde entonces, nos alegramos por cada vacuna, por cada día con menos muertes. Este amanecer, queridos, nos habéis destruido ”.

***

La vacunación española avanza cada vez más rápido. Por primera vez desde el inicio de la pandemia escuché a representantes de Salud comentar que no creen que vayamos a tener otro pico de contagios.

Qué.

Según cifras oficiales, el 90% de los mayores de 60 años en todo el país ya han recibido al menos una dosis de la vacuna. En total, sin embargo, solo el 14,2% de los españoles ya están totalmente inmunizados.

En mayo se inició la distribución de dosis a la población entre 50 y 59 años, y la expectativa es extenderla al grupo de edad de 40 a 49 años en junio.

“A este paso, puede ser que nos pongan la vacuna antes de agosto”, celebró una amiga, una jovencita (!) Como yo.

El objetivo del gobierno es que el 70% de la población esté inmunizada para fines del verano, en septiembre. Todo (creo, amargado, escéptico, insomne) para que los turistas vengan en masa y nos entierren en sus lokas de fiesta en los apartamentos Shoko y airbíenbí.

Hacer una cita para una vacuna en Cataluña es fácil, basta con ir a la web vinculada al sistema sanitario público y poner el nombre allí.

Otra amiga, esta de 55 años, me dijo esta semana que pudo reservar tiempo en línea sin complicaciones. Catalana, casada con un brasileño, comparte conmigo el asombro cuando las cosas funcionan.

Dos días después, además de eso, la llamaron desde el puesto de salud ofreciéndole una hora. En la conversación, también pudo programar una vacuna para su esposo, para que pudieran ir juntos. Bueno, que bunito. Solo falta el drive-thru. Me cago sobre dios y las tetas de virgen, como dicen por aquí.

(lo siento no lo siento; los españoles son el pueblo católico con firulis de opus dei más blasfemos del planeta, cagan en todo el santuario)

Hoy es viernes (14), una noche de calor suave en Barcelona. El verano se está infiltrando gradualmente en las brisas primaverales.

(Por cierto, aquí también está la planta que llamamos primavera allá; se la conoce como buganvilla, en referencia a los franceses que trajeron esta belleza de Brasil. En otras palabras, la primavera europea es bra.zi.lê.ra .opinión, tenían que bautizar BRASILÍNIA, BRASILINDOAPESARDETUDO, poha … pero –me desvío.)

Como fulô en calô, la gente se infiltra en mesas y bares al aire libre. La osadía se está infiltrando en unos ladrones que recorren las calles con el rostro descubierto, como si el fin del estado de emergencia significara el fin de la pandemia. Y la idea vaga y parcialmente equívoca de que todo va bien se está infiltrando… bueno, ya entiendes la idea. Hasta la próxima esquina.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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