Cómo abordar la escasez de equipos en la lucha contra la pandemia





O nuevo coronavirus expuso la distribución increíblemente desigual de equipos médicos que salvan vidas en todo el mundo. Los ventiladores son esenciales en el tratamiento de enfermedades respiratorias, incluidos los casos graves de Covid-19, pero en Brasil, no hay suficientes respiradores para servir a cientos de miles de personas.

La pandemia ha agravado lo que ya era un problema grave, rompiendo las cadenas de suministro y estimulando las existencias entre quienes pueden permitírselo. Los países sin influencia o riqueza para asegurar pedidos de equipos de protección, diagnóstico y dispositivos médicos tienen una respuesta severamente limitada a esta pandemia.

En Brasil, vemos que el SUS se abruma rápidamente, dejando a millones de personas con la triste opción de arriesgarse a infectarse con el coronavirus o dejar de ir a los hospitales para tratar otras afecciones críticas de salud.

Esta situación grave trae consigo la oportunidad de desarrollar la capacidad de fabricación local en los territorios de ingresos bajos y medianos, lo que permite a los países garantizar que sus poblaciones obtengan el equipo que necesitan. Hacerlo no solo respaldará la respuesta inmediata a la pandemia, sino que también creará sistemas de salud y cadenas de suministro más resistentes En el futuro.

Actualmente, la producción local de equipos esenciales en algunos países en desarrollo, particularmente equipos de protección personal, diagnósticos y dispositivos médicos, es muy limitada debido a la falta de acceso a información, conocimiento técnico y orientación normativa. Los países dependen en gran medida de las cadenas de suministro internacionales para estos productos, lo que puede generar desafíos cuando la demanda mundial aumenta y la oferta es limitada.





Frente a Covid-19, los sectores p√ļblico y privado deben unirse para generar conocimiento y tecnolog√≠a cruciales para permitir que los pa√≠ses y las regiones desarrollen sus propias capacidades de fabricaci√≥n. La econom√≠a global no podr√° recuperarse por completo hasta que todas las naciones puedan identificar y cuidar a las personas infectadas con el virus, lo que refuerza el hecho de que no hay una opci√≥n binaria entre vidas y medios de subsistencia.

La √ļnica forma de volver a encauzar la econom√≠a mundial es construir la unidad, compartir conocimientos y tecnolog√≠a y garantizar que juntos reduzcamos la propagaci√≥n del virus, Acelerar la investigaci√≥n y el desarrollo de diagn√≥sticos, tratamientos y vacunas.

Esto ya est√° sucediendo. Las empresas innovadoras p√ļblicas y privadas han asumido compromisos importantes para abrir modelos de innovaci√≥n y est√°n comprometidas a compartir sus conocimientos y tecnolog√≠a. Sin embargo, se necesita una coordinaci√≥n global adecuada para maximizar el impacto potencial, tanto a corto como a largo plazo.

Esta es la fuerza impulsora detrás de Tech Access Partnership (TAP), una nueva plataforma creada por el Banco de Tecnología de las Naciones Unidas, con el apoyo del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.

TAP conectar√° compa√Ī√≠as innovadoras, f√°bricas, universidades y otras entidades globales con fabricantes locales en pa√≠ses de ingresos bajos o medianos para compartir datos, conocimientos, especificaciones de dise√Īo y otra informaci√≥n relevante y soporte.

Creado en 2016 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con un mandato específico para fortalecer la capacidad de ciencia, tecnología e innovación de los países menos desarrollados, el Banco de Tecnología de las Naciones Unidas, junto con sus principales socios, ofrece una nueva solución para superar las barreras y Garantizar que las tecnologías sanitarias de calidad lleguen a quienes más las necesitan.

Esta crisis sin precedentes requiere una respuesta igualmente excepcional que une a los sectores y capacita a los países más pobres del mundo para desarrollar su propia capacidad, haciéndolos más fuertes y resistentes, ahora y en el futuro.

El camino hacia la recuperación será largo y difícil. Pero sabemos que para llegar allí, necesitamos caminar juntos. Al actuar juntos ahora, podemos abordar los cuellos de botella sistémicos que impiden que las comunidades más pobres y marginadas accedan a tecnologías de salud que salvan vidas y las equipan con las herramientas necesarias para construir un futuro mejor.

* Joshua Setipa es el Director Gerente del Banco de Tecnología de las Naciones Unidas para los países menos adelantados.


Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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