¬ŅCombate el c√°ncer con c√©lulas donadas por extra√Īos? Tal vez sea posible dentro de algunos a√Īos









La técnica parece prometedor, todavía está dando sus primeros pasos Рy tiene la mano portugués. La gran ventaja es utilizar las células del sistema inmunitario de un donante, que no son rechazadas por el paciente.

Si existen bancos de sangre, de m√©dula y hasta de c√©lulas madre, ¬Ņpor qu√© no tener un banco de c√©lulas del sistema inmunitario que puedan ser usadas para combatir el c√°ncer? Este tipo de terapia est√° ahora dando los primeros pasos – y el banco a√ļn no est√° establecido -, pero los resultados han sido alentadores. Y hay un equipo portugu√©s a contribuir al √©xito de esta iniciativa.

La t√©cnica, innovadora, parece simple: un tipo espec√≠fico de c√©lulas detecta las c√©lulas de un tumor, logra c√≥mo abrir peque√Īos agujeros en ellas y matarlas, como si de un veneno se tratase. Si mueren las c√©lulas tumorales, muere el c√°ncer. As√≠, en un lenguaje muy simplista, es f√°cil percibir el entusiasmo que los avances en esta √°rea han creado, pero todav√≠a hay mucho camino por hacer – y ya es largo el camino para llegar.

Primero fue necesario encontrar las celdas correctas, las T ő≥őī (gama delta) – y no hay muchos grupos de investigaci√≥n trabajando con ellos. Multiplicarlas tan eficientemente como sea posible – y fue aqu√≠ que el equipo portugu√©s se destac√≥. Una vez demostrado que las c√©lulas funcionan bien en el laboratorio para la mayor√≠a de los tipos de c√°ncer, el siguiente paso es percibir c√≥mo se comportan en los humanos – y esto puede ser probado a partir del pr√≥ximo a√Īo.

Los primeros trabajos de investigación, que juntan las células tumorales y las células del sistema inmunitario, mostraron, en las experiencias de laboratorio, que este tipo de terapia tiene potencial para ser usada en cualquier tipo de cáncer. Pero las características de un tumor en un organismo pueden no ser comparables con las de las células en una caja de vidrio. Además, es necesario verificar si el tumor no arregla estrategias para escapar al sistema inmunitario. Y eso es lo que los investigadores han andado (y van a continuar) a hacer.





En este momento, Adrian Hayday y Bruno Silva Santos, dos de los investigadores involucrados en estas experiencias, no prevén que esta inmunoterapia (terapia que usa el sistema inmunitario) sustituya completamente los tratamientos convencionalescomo la quimioterapia. Puede, sin embargo, ser la opción cuando los tratamientos convencionales fallan, dice Bruno Silva Santos, investigador en el Instituto de Medicina Molecular (IMM) en Lisboa. O ser usada en combinación con otras inmunoterapias o quimioterapias, dice Adrian Hayday, investigador en el Instituto Francis Crick (Londres).

La idea de usar las c√©lulas T gama delta es realmente innovador, como confirma al Observador Jos√© Carlos Machado, investigador en el Instituto de Investigaci√≥n e Innovaci√≥n en Salud (I3S), de la Universidad de Oporto, que no est√° involucrado en este proyecto. Pero este es s√≥lo uno de los caminos que puede seguir la inmunoterapia. "Me voy tan lejos como afirmar que podemos alcanzar un punto, quiz√°s dentro de 20 a√Īos, donde la gran mayor√≠a de los c√°nceres son tratados r√°pidamente o se convierten en enfermedades cr√≥nicas que podemos gestionar. Y creo que el sistema inmunitario va a ser esencial para lograrlo ", dijo Adrian Hayday al diario brit√°nico The Telegraph.

Las c√©lulas del sistema inmunitario tienen una capacidad natural de reconocer los elementos extra√Īos que invaden nuestro organismo. Y ni siquiera las c√©lulas tumorales escapan a este reconocimiento. A pesar de que los c√°nceres se desarrollan a partir de c√©lulas del propio organismo, las modificaciones que han sufrido para convertirse en malignas y crecer descontroladamente dejan peque√Īas se√Īales que el sistema inmunitario logra identificar. El problema es que los tumores tambi√©n tienen estrategias propias para ocultarse o bloquear el sistema inmunitario.

Una de las l√≠neas de investigaci√≥n se ha centrado en dar herramientas a las c√©lulas inmunitarias del paciente para vencer el bloqueo impuesto por el tumor. Quitar las c√©lulas del paciente, escogerlas, multiplicarlas y volver a inyectarlas es un proceso largo, pero, peor que eso, el paciente puede ya no tener suficientes c√©lulas inmunitarias o en condiciones de ser usadas. La opci√≥n podr√≠a ser usar c√©lulas de un donante, pero aqu√≠, como en otros trasplantes, se corre el riesgo de que el cuerpo lo rechaza. No s√≥lo el sistema inmunitario del paciente puede reaccionar contra las c√©lulas inyectadas en el torrente sangu√≠neo, como las propias c√©lulas introducidas pueden atacar el cuerpo del paciente, porque lo consideraban un elemento extra√Īo.

"Me voy tan lejos como afirmar que podemos alcanzar un punto, quiz√°s dentro de 20 a√Īos, donde la gran mayor√≠a de los c√°nceres son r√°pidamente tratados o se convierten en enfermedades cr√≥nicas que podemos gestionar. Y creo que el sistema inmunitario va a ser esencial para lograrlo "

Adrian Hayday, investigador en el Instituto Francis Crick

El secreto de esta t√©cnica innovadora comienza aqu√≠: las c√©lulas T ő≥őī (gamma-delta), a diferencia de las c√©lulas T őĪő≤ (alfa-beta), incluso cuando se colocan en otro organismo, no atacan el cuerpo del hu√©sped, de ah√≠ que fueran el blanco de estudio de Lymphact y de Gamma Delta Terapeutics. La dificultad era tener suficientes c√©lulas, porque de todas las c√©lulas T recogidas en una muestra de sangre s√≥lo cerca del 10% son gamma delta, explica al Observador Bruno Silva Santos. Pero el co-fundador de Lymphact logr√≥, junto con el equipo que lo acompa√Īaba, crear un m√©todo tan eficaz de multiplicaci√≥n que, por cada celda T ő≥őī encontrada, es posible crear mil o dos mil copias. El proceso se destac√≥ tanto que, en junio de este a√Īo, Lymphact fue comprada por Gamma Delta Terapeutics, de la que Adrian Hayday es uno de los fundadores. En este momento, el equipo de Bruno Silva Santos en el IMM sigue vinculado a la empresa brit√°nica, que les dio una financiaci√≥n para continuar la investigaci√≥n en esta √°rea.

¬ŅQui√©n puede ser donante?

Un potencial donante no puede tener enfermedades del sistema inmunitario: ni enfermedades autoinmunes (cuando el sistema inmunitario es tan reactivo que ataca las células del propio cuerpo), ni inmunosuprimidos (cuando el sistema inmunitario no es totalmente funcional).

En general, el donante debe ser sano – no ser fumador, ni tener exceso de peso, ni colesterol alto – e, idealmente, debe tener entre 25 y 35 a√Īos, para tener las c√©lulas todav√≠a suficientemente j√≥venes y vigorosas.

De una muestra de sangre de un donante, que tendr√° alrededor de medio litro, es posible tomar un mill√≥n de c√©lulas T gamma delta. Por mucho que pueda parecer este n√ļmero, no llega siquiera para tratar el c√°ncer de un rat√≥n de laboratorio, cuanto m√°s para tratar a una persona. Para las experiencias con ratas es necesario multiplicar las c√©lulas para llegar a los millones y para los humanos son necesarios miles de millones.

Con las células de varios donantes y miles de millones de copias de cada uno, los investigadores sólo necesitan elegir las que son más eficaces para combatir las células tumorales objetivo. Cuando se inyecta en el organismo, y una vez que encuentren el tumor, las células T gamma delta empiezan a producir enzimas (proteínas que aceleran las reacciones químicas): una va a abrir poros en la membrana de las células tumorales, otras van a entrar por los poros y matar a las células desde dentro. En otras palabras: las enzimas que salen de las células tienen la capacidad de infiltrarse en las células del cáncer y, dentro, es como si liberaran el "veneno" que las va destruyendo. Por lo menos esto es lo que los investigadores esperan sobre la base de las experiencias ya realizadas.

El proceso de multiplicación de las células tarda cerca de tres semanas, pero si existió un banco de este tipo de células, podían ser rápidamente disponibles a los pacientes. Después, la empresa o la entidad que suministrar las células para tratamiento tendría dos opciones, explica Bruno Silva Santos: o disponía de células de donantes que funcionara con la generalidad de los tumores; o probaría la biopsia del paciente contra las células de varios donantes que estuvieran en el banco, para elegir aquellas que funcionara mejor. Esta prueba tarda de tres a seis horas, lo que quiere decir que en pocas horas o días el paciente podría tener acceso al tratamiento. Pero todavía estamos, claro, hablando en el campo de las hipótesis.

"Establecer y mantener un banco de c√©lulas depende de los conocimientos adquiridos por muchas personas que trabajan en esta √°rea", dice Adrian Hayday, dando como ejemplo la empresa de terapia celular y gen√©tica Catapult. Jos√© Carlos Machado, por su parte, considera que este tipo de bancos s√≥lo resultan si son p√ļblicos. "No dan ganancia. Dif√≠cilmente se volver√°n rentables. "Y, para justificar, da el ejemplo de los bancos de c√©lulas madre privadas, para los cuales s√≥lo es rentable el negocio de conservaci√≥n de las mismas, no su uso terap√©utico.

Las células gamma-delta fueron probadas en laboratorio en 15 tipos de tumorespor el equipo de Bruno Silva Santos. "Hemos comprobado que no había preferencia de las células T gamma delta en matar un tumor y no otro." Es decir, funcionaban en general de tipos de cáncer. Después comenzaron las pruebas en ratas de laboratorio. Los resultados hasta ahora han sido alentadores suficiente para que los investigadores se mueven a un ensayo clínico en humanos a finales de 2019 / principios de 2020. Se comenzará con pocos pacientes, 18 ó 24, dice el investigador portugués. Y cada grupo de seis recibirá una dosis mayor que el grupo anterior para ir probando si el tratamiento es seguro, incluso en las dosis más altas. "No hemos anticipado efectos secundarios graves", adelanta. "En las ratas, comprobamos que las células T gamma delta van a los tejidos, pero no hubo inflamación de los órganos."

Del grupo que va a usar la dosis más alta, los investigadores esperan recoger indicaciones sobre la potencial eficacia del tratamiento que ayude a preparar el ensayo clínico de fase II, que podrá comenzar a mediados de 2021 y que necesariamente implicará más pacientes. Por el momento, falta decidir dónde se van a realizar los ensayos clínicos РEuropa o Estados Unidos Рy obtener la autorización de las respectivas autoridades reguladoras Рla Agencia Europea de Medicamentos (EMA) o la FDA (agencia del medicamento norteamericana), respectivamente.

"Los cánceres pancreáticos agresivos siguen siendo uno de los mayores desafíos."

Adrian Hayday, Instituto Francis Crick

En una primera fase, los investigadores van a probar el tratamiento con células T gamma delta en un tipo de cáncer líquido y en un tipo de cáncer sólido. Bruno Silva Santos me gustaba que la leucemia mieloide aguda y el cáncer de colon eran los tipos de cáncer elegidos para las primeras experiencias porque son dos tipos de cáncer para los cuales no existen tratamientos eficaces. "En este tipo de leucemia, la primera quimioterapia funciona, pero al cabo de seis o nueve meses el tumor vuelve y tres cuartos de los enfermos no consigue tratarse y acaba por morir", justifica el investigador. El interés por el cáncer de colon tiene otra justificación: las células T gamma delta son normalmente abundantes en el intestino, por lo que puede ser que las células inyectadas se acumulen en ese órgano y ataquen el cáncer.

Para estos dos tipos de cáncer, el uso de células T gamma delta ya ha sido probado en ratas. Así como para la leucemia linfocítica crónica, el cáncer de mama, el de la cabeza y el cuello y el melanoma. Todavía no se pudo probar más tipos de tumores en ratas porque estas experiencias llevan mucho más tiempo (unos seis meses para cada tipo de tumor) que las pruebas en cajas de petri. Para cada tipo de cáncer, el equipo de Bruno Silva Santos prueba 36 ratones, en los que introduce un tumor humano. Seis ratones reciben el tratamiento contra el cáncer (las células T gamma delta) y seis dejan la enfermedad evolucionar normalmente (grupo control). Esto se multiplicó por tres, para probar cómo se comportan las células de tres donantes (tratamiento) diferentes para el mismo cáncer.

Una vez colocado el tumor en el rat√≥n es necesario esperar siete a 10 d√≠as para que se establezca y crezca, s√≥lo despu√©s se inicia el tratamiento hasta completar un mes desde que el tumor fue introducido. El equipo sigue acompa√Īando a las ratas hasta los dos meses despu√©s de la introducci√≥n del tumor, normalmente s√≥lo los que est√°n siendo tratados, porque los del grupo control no suelen sobrevivir m√°s de un mes. Para Bruno Silva Santos, los beneficios del tratamiento en las ratas son claros. En el caso de la leucemia, por ejemplo, los ratones que no fueron tratados tienen 10 veces m√°s c√©lulas tumorales en la sangre que los que recibieron tratamiento. No se verific√≥ la cura en ning√ļn caso, en parte porque no se dio tiempo para ello: la experiencia se interrumpe (los ratones son eutanasiados) al cabo de dos meses.

Bruno Silva Santos conf√≠a en los resultados del propio trabajo, pero es el primero en admitir que a√ļn es temprano para conclusiones definitivas. S√≥lo despu√©s de los primeros resultados de los ensayos cl√≠nicos se puede comenzar a anticipar el √©xito (o fracaso) de la terapia e incluso eso no garantiza que llegue al mercado. Y si llega a ser comercializada, no quiere decir que funcione con todo tipo de c√°ncer o que alguna vez se utilice como tratamiento de primera l√≠nea.

A la luz de lo que se conoce hoy en d√≠a, la cirug√≠a (cuando es posible hacerlo) ser√° la primera opci√≥n. Despu√©s, la quimioterapia o la radioterapia (o ambas), dependiendo del tipo o ubicaci√≥n del paciente. y s√≥lo cuando estas opciones fallan es que se opta por las terapias celulares o inmunoterapias, afirma Bruno Silva Santos. ¬ŅPor qu√©? Porque crear c√©lulas T suficientes, y asegurarse de que se mantiene viva hasta que se introducen en el paciente, es mucho m√°s caro que producir los medicamentos usados ‚Äč‚Äčen la quimioterapia, justifica el investigador. "Y por supuesto que la inmunoterapia nunca ser√° m√°s barata que la quimioterapia", dice. "Si la quimioterapia funciona en los pacientes, no vale la pena pensar en la inmunoterapia. La inmunoterapia es para aquellos tipos de tumores que no tienen otra soluci√≥n.

"La inmunoterapia es para esos tipos de tumores que no tienen otra solución."

Bruno Silva Santos, Instituto de Medicina Molecular

Adrian Hayday, a su vez, anticipa una combinaci√≥n de varios tipos de terapias. "A medida que los diferentes enfoques maduran, vamos a ver probablemente una eficacia √≥ptima de las combinaciones entre inmunoterapias y quimioterapias dise√Īadas cuidadosamente", Dice al Observador. O entre inmunoterapias, como las que usan terapia celular y anticuerpos. Lo que est√° claro para el investigador es que todav√≠a no se puede predecir si va a funcionar con todos los tipos de c√°ncer cuando se aplica en los humanos. "Los c√°nceres pancre√°ticos agresivos siguen siendo uno de los mayores desaf√≠os."

Jos√© Carlos Machado tambi√©n mantiene una postura cautelosa. "En teor√≠a, hay un potencial interesante, pero en la pr√°ctica he visto muchas cosas fallar", dice. "Tener un tumor en un humano no es lo mismo que en un rat√≥n." Incluso cuando el tumor humano se introduce en el rat√≥n. Primero, el tumor en el rat√≥n es mucho m√°s peque√Īo que el tumor humano. "Un tumor humano puede tener el tama√Īo del propio rat√≥n." Segundo, el ambiente en que crece un tumor en un rat√≥n no es comparable al ambiente en el organismo humano, porque el sistema inmunitario del rat√≥n tuvo que ser apagado para no rechazar el trasplante c√©lulas humanas (el c√°ncer). Tercero, las personas tienen una gran diversidad entre s√≠ – y los tumores una diversidad tan grande o mayor -, mientras que los ratones son todos gen√©ticamente iguales. "Lo que resulta con uno, al principio resulta con todos", completa el investigador que trabaja con la diversidad tumoral.

A pesar de las salvedades, José Carlos Machado se mostró "muy curioso para ver lo que va a resultar de aquí". "Sólo con los primeros ensayos clínicos en humanos podemos ver lo que va a dar", dice. "Pero este es el camino, hay que probar estas cosas."

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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