Colegio de Abogados, dos caras de una misma moneda





¬ęno me invitaron
por esta pobre fiesta
que los hombres establecieron
para convencerme
Pagadero sin ver
toda esta droga
Que ya esta manchado
Antes de que yo naciera ‚ÄĚ, Cazuza – Brasil





Ante el contenido del proyecto que adelantaba el Gobierno sobre las √ďrdenes Profesionales, varias voces se alzaron en su contra, invocando, entre muchos otros obst√°culos, que el objetivo era que el poder pol√≠tico las controlara.

Estrictamente en lo que informa el Ilustre Colegio de Abogados, si bien, como se nos ha acostumbrado, el discurso no fue ni el más crítico ni el más constructivo, hay un malentendido enorme, ya que, durante mucho tiempo, siempre ha servido de un intento de llegar directo al poder. Allí han sido elegidos varios que se han estado sentando temporalmente en las sillas de la Orden, no con la mirada puesta en lo que puede ayudar a los abogados, sino enfocados en futuros lugares a los que dar el salto.

De modo que queda claro, para un abogado com√ļn, su Orden, lejos de corresponder incluso a una corporaci√≥n que defiende los intereses de sus miembros, ha sido una instituci√≥n que se gu√≠a por la inercia total en situaciones de grave crisis de abogados y acciones de sistematizaci√≥n. ataque a sus miembros, aunque a veces est√© enmascarado por una repentina empat√≠a.

A diferencia de lo que sucedi√≥ cuando obtuve mi boleta, en alg√ļn momento de 2002, el estado actual de la Orden no le sirve a nadie, excepto a aquellos que tienen relaciones cuasi secretas, a costa nuestra, que afirman estar celebrando algo en nuestro nombre.

De ah√≠ que sobre el actual Colegio de Abogados, como sobre otras instituciones, lo que fundamentalmente me viene a la mente es otra cita, de un querido amigo de mi adolescencia, el gran cineasta Jo√£o C√©sar Monteiro, que se puede ver en la pel√≠cula ‚ÄúMemorabilia da Casa Amarela ‚ÄĚNo puede, por razones de decoro, transcribirse aqu√≠. B√°sicamente, la idea es la que queda: ahora, aguantaos para que no me molesten m√°s.

Pero, como siempre nos han ense√Īado, no hay ley sin justicia y no hay justicia sin abogados. La pregunta que surge ahora es si puede haber verdaderos abogados, libres como han sido, a pesar de todo, sin Orden y sujetos a una funci√≥n p√ļblica que no es admisible en un Estado de derecho.





Si esta Orden concreta ya no merece, sus miembros, entendamos a los voluntarios por la fuerza que act√ļan bajo su espectro, tampoco merecen ser convertidos en corderos, esperando el momento del sacrificio. De hecho, conf√≠o menos en cualquier ejecutivo que quiera domesticarme por la fuerza que en los que usan el cuello de la Orden para intentar dar el salto a ese mismo ejecutivo. Hay dos caras de la misma moneda, pero una de ellas es claramente m√°s adicta.

De ah√≠ que, para los verdaderos abogados, valga la pena reflexionar sobre esto y plantearse si lo que queremos es refundar verdaderamente la Orden y hacerla volver a lo que siempre debi√≥ haber sido o aceptar ser los ¬ęcorderos¬Ľ de intereses indecibles, sean ellos de otros abogados, o miembros del Gobierno (cuando no coincidan en ambas cualidades).

Por mi parte, no es solo la respuesta a dicho proyecto de control lo que debe ser negativo. Es, principalmente, la respuesta a lo que ha sido el camino de este (des) orden. Porque, por supuesto, con un Colegio de Abogados serio, esta deriva, como muchas otras, ni siquiera se produciría.

El autor escribe seg√ļn la ortograf√≠a antigua.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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