Ciudad de trabajadores agrícolas inmigrantes de los Estados Unidos rechaza los centros de detención





Como inmigrante ilegal en los Estados Unidos, Maribel Ram√≠rez no puede opinar oficialmente sobre los asuntos de la peque√Īa ciudad rural en el Valle Central de California, donde ha vivido durante 20 a√Īos.





Pero a √ļltima hora del martes por la noche, ella estaba con cientos de trabajadores agr√≠colas y otros residentes fuera del Ayuntamiento de McFarland, empu√Īando un meg√°fono. ¬ę¬°Sin ICE! ¬°Sin GEO! Somos agricultores, no delincuentes¬Ľ, corearon en espa√Īol, dirigidos por Ram√≠rez, de 42 a√Īos.

Estaba en juego una propuesta de una corporaci√≥n multimillonaria para transformar dos prisiones estatales programadas para cerrar en centros de detenci√≥n para inmigrantes ilegales, operadas bajo un contrato con la Agencia de Inmigraci√≥n y Aduanas (ICE). Ese plan, seg√ļn los l√≠deres locales, podr√≠a darle a la ciudad pobre un medio para sobrevivir.

Una nueva ley de California que proh√≠be las prisiones privadas le costar√° a la ciudad $ 1.5 millones al a√Īo en impuestos y otras tarifas pagadas por la compa√Ī√≠a de prisiones, el grupo GEO, a menos que la compa√Ī√≠a transforme dos instalaciones que operaban all√≠ en centros de detenci√≥n para inmigrantes.

McFarland, que solo tuvo un momento de fama en la pel√≠cula de 2015 de Kevin Costner ¬ęMcFarland, EE. UU.¬Ľ, Es el hogar de miles de personas como Ram√≠rez, que trabajan en las plantaciones de uvas, almendras, pistachos y c√≠tricos que se extienden en todas direcciones. Seg√ļn estimaciones no oficiales, aproximadamente la mitad de los 15,000 residentes de la ciudad viven ilegalmente en el pa√≠s, el tipo de personas que ser√≠an detenidas en los edificios que hasta ahora albergaban criminales.

¬ęSin GEO, no hay garant√≠a de que podamos mantener la polic√≠a, los bomberos o cualquier otro servicio¬Ľ, dijo el alcalde Manoel Cant√ļ, el mi√©rcoles (19), un d√≠a despu√©s de la comisi√≥n de planificaci√≥n de la ciudad, cumpliendo el deseo dominante de p√ļblico, vot√≥ en contra de la propuesta.

Cant√ļ, quien anunci√≥ su renuncia como alcalde el mismo d√≠a, predijo que el cierre de las c√°rceles en una ciudad que ya enfrenta un d√©ficit presupuestario de $ 500,000 (R $ 2,1 millones), ser√° ¬ędevastador¬Ľ.





Pero parec√≠a resignado: ¬ęSi los residentes no los quieren porque tienen miedo del ICE o cualquier otra cosa, la ciudad pertenece a los residentes¬Ľ, dijo en una entrevista.

La compa√Ī√≠a puede apelar ante el Concejo Municipal para que tome la decisi√≥n de la comisi√≥n de planificaci√≥n, pero los residentes han dejado en claro que har√°n todo lo posible para detener el plan.

En la reunión del comité el martes por la noche, varios ciudadanos subieron al escenario para pedirles a los funcionarios que recuerden a los que viven en la ciudad.

¬ęPuede encontrar otras opciones, pero no traiga ICE. A la larga, la comunidad de McFarland sufrir√°¬Ľ, dijo Estevan Davalos, un trabajador agr√≠cola mexicano indocumentado que ha vivido en el municipio durante a√Īos.

Las ciudades rurales sin fondos en los Estados Unidos dependen cada vez m√°s de las empresas que dirigen las c√°rceles para obtener ingresos fiscales, empleos y otros beneficios financieros para mantenerse.

Pero estas cadenas privadas han sido criticadas por promover el encarcelamiento y la supervisión deficiente. La nueva ley de California también prohíbe los centros privados de detención de inmigrantes, pero el grupo GEO firmó un acuerdo con ICE para operar las instalaciones propuestas para McFarland antes de que la ley entrara en vigencia, dejando la decisión final en manos de la comisión de planificación.

En Adelanto, California, donde el grupo GEO ya opera un centro de detención de inmigrantes, la comisión de planificación votó el miércoles para transformar otra prisión estatal, también dirigida por GEO, para detener a inmigrantes.

Ram√≠rez, quien ayud√≥ a organizar la oposici√≥n en McFarland, dijo que ten√≠a solo 22 a√Īos cuando cruz√≥ la frontera hacia M√©xico, encontr√≥ trabajo cosechando uvas en McFarland y cri√≥ una familia.

En todos estos a√Īos en el peque√Īo pueblo, dijo, ni ella ni su esposo, Eusebio G√≥mez, quien tambi√©n se encuentra ilegalmente en el pa√≠s, se han reunido con funcionarios de inmigraci√≥n.

¬ęVivimos aqu√≠ en paz. Construimos nuestra vida en McFarland, trabajando para mantener a nuestra familia sin miedo¬Ľ, explic√≥.

Su hijo Jes√ļs es uno de los mejores estudiantes de la escuela, lo que hace que Ram√≠rez, que es analfabeto, est√© muy orgulloso. Eusebio Jr. es un gran jugador de f√ļtbol y trabaja en los campos durante las vacaciones de verano para ayudar a su familia.

Sinti√©ndose firmes y seguras, la pareja comenz√≥ el a√Īo pasado a hablar con su arrendador sobre la posibilidad de comprar la casa de dos habitaciones que han estado alquilando durante 13 a√Īos.

Pero un día, a mediados de enero, mientras estaba podando vides, el líder de su equipo le contó sobre el plan para renovar las cárceles de la ciudad para que fueran instalaciones de ICE.

¬ęEsos dos arrestos a tres minutos de mi casa nunca me molestaron¬Ľ, dijo Ram√≠rez, sentado en su cocina antes de dirigirse al centro para la manifestaci√≥n y la audiencia del martes. ¬ęUn centro de detenci√≥n de ICE traer√≠a miedo a nuestra comunidad. Podr√≠amos tener que irnos¬Ľ.

Tanto GEO como el Departamento de Justicia demandaron al estado seg√ļn la ley que proh√≠be los contratos penitenciarios privados, nuevos o renovados. En un intento de eludir la medida, firmada por el gobernador Gavin Newsom en octubre y que entr√≥ en vigencia en enero, GEO e ICE firmaron un acuerdo en diciembre para transformar las prisiones estatales de McFarland en centros federales de detenci√≥n para inmigrantes, que Afirman que todav√≠a ser√≠a genial.

Fue entonces cuando la comunidad comenzó a actuar.

La organizaci√≥n ben√©fica Faith in the Valley reuni√≥ a personas en la iglesia de Santa Elizabeth y organiz√≥ grupos para distribuir peticiones. Todas las tardes, despu√©s de terminar su turno en los vi√Īedos a las 4 de la tarde, Ram√≠rez y su hijo mayor se unieron a docenas de personas para tocar puertas, informando a la comunidad y pidiendo apoyo para su campa√Īa.

Pidieron a las personas que escribieran su nombre, direcci√≥n y n√ļmero de tel√©fono en una tarjeta de cita que dec√≠a en espa√Īol: ¬ęNo para centros de detenci√≥n de inmigrantes en McFarland¬Ľ. Explicaron lo que estaba en juego a cualquiera que quisiera escuchar.

¬ęAlgunas personas nos cerraron la puerta en la cara¬Ľ, dijo Stefani Davalos, de 17 a√Īos, hija de Estevan Davalos, quien fue de casa en casa con su padre. ¬ęOtros ten√≠an miedo de firmar. Pero muchas personas, incluso aquellas sin documentos, aceptaron completar la tarjeta¬Ľ.

En total, el grupo recolectó mil cartas.

Antero S√°nchez, sacerdote de la Iglesia de Santa Elizabeth, envi√≥ una carta a la comisi√≥n de planificaci√≥n pidi√©ndole a sus miembros que rechacen los centros de detenci√≥n. ¬ęPara una comunidad de inmigrantes como esta, este contacto perturbador significar√≠a el miedo constante de ICE en el √°rea¬Ľ, escribi√≥.

Antes de la audiencia del comit√© de planificaci√≥n del martes, Ram√≠rez estaba lloroso y preocupado. Jugueteando con las toallas bordadas que hizo para cubrir las tortillas en la mesa, dijo: ¬ęSi ICE viene aqu√≠, creo que iremos a Oreg√≥n o Washington. Hay trabajos agr√≠colas all√≠¬Ľ.

Cuando llegó frente a la Cámara, con gafas de sol, estaba motivada y dirigió al grupo de unas 300 personas en rincones de protesta.

Al otro lado de la calle, 30 empleados de GEO en un centro de detenci√≥n de inmigrantes en Adelanto sosten√≠an carteles en una contra protesta. ¬ęPor favor salven nuestros trabajos¬Ľ, dijo uno. ¬ęGEO est√° aqu√≠ para quedarse¬Ľ, dijo otro.

Despu√©s de la votaci√≥n de 2 a 2 que, seg√ļn las reglas de la comisi√≥n de planificaci√≥n, significaba el fracaso de la moci√≥n, los ejecutivos de la compa√Ī√≠a abandonaron la C√°mara y declinaron hacer comentarios.

El mi√©rcoles, la compa√Ī√≠a sugiri√≥ que pedir√≠a al Ayuntamiento que revise la negativa de la comisi√≥n. ¬ęTenemos la intenci√≥n de presentar a la C√°mara los importantes beneficios de mantener abiertas las instalaciones de Central Valley y Golden State¬Ľ, dijo la compa√Ī√≠a en un comunicado.

Parec√≠a que Cantu, el alcalde, no estar√≠a all√≠ para analizarlo, en cualquier caso. Su renuncia, despu√©s de nueve a√Īos en el cargo, entrar√≠a en vigencia el viernes (21).

¬ęLa ciudad se encuentra en una situaci√≥n en la que pueden suceder muchas cosas buenas o su posible muerte¬Ľ, dijo. ¬ęHice todo lo que pude¬Ľ.

Frente al ayuntamiento el martes por la noche, los residentes aplaudieron el voto de la comisión.

¬ęLa comunidad ha marcado una gran diferencia¬Ľ, dijo Rudy Nu√Īez, miembro de la comisi√≥n que vot√≥ en contra del plan.

¬ęSomos una comunidad unida¬Ľ, dijo Ricardo Cano, quien tambi√©n vot√≥ en contra.

Los otros comisionados se fueron sin comentarios.

Afuera, la multitud core√≥ ¬ęS√≠, fue posible¬Ľ.

Llorando, Ram√≠rez dijo: ¬ęEstoy feliz por mi gente¬Ľ.

Ella se alej√≥ y llam√≥ a su esposo, que estaba fuera de la ciudad. ¬ęEstoy muy orgulloso porque la gente nos apoy√≥¬Ľ, dijo. ¬ęGanamos. Quer√≠a decirte esto, mi amor. Buenas noches¬Ľ.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *