China y Rusia utilizan Afganistán en disputa geopolítica con EE. UU.





Como cualquier gran acontecimiento geopol√≠tico, la toma del poder de los talibanes en Afganist√°n se insert√≥ autom√°ticamente en las principales disputas en curso en el mundo, la que se refiere a la Guerra Fr√≠a, entre Estados Unidos y Rusia, y la actual versi√≥n 2.0 entre Washington y Pek√≠n. , de la que tambi√©n participa Mosc√ļ.





El propio presidente estadounidense, Joe Biden, en su discurso de Poncio Pilato el lunes (16), dio la contrase√Īa citando a los dos rivales como pa√≠ses que ten√≠an inter√©s en desestabilizar Afganist√°n durante las dos d√©cadas de presencia occidental. El dem√≥crata convenientemente pas√≥ por alto el hecho de que hubo una ocupaci√≥n militar liderada por Estados Unidos y librada por la insurgencia.

Si bien el objetivo final es el mismo, hostigar a los estadounidenses en otra derrota militar en su historia posterior a la Segunda Guerra Mundial y establecer una nueva cabeza de puente en Asia, los enfoques chino y ruso son diversos. Beijing fue el que más expresó su apoyo a los talibanes, después de haber recibido una delegación del grupo hace tres semanas, en una reunión en la que el canciller Wang Yi expresó sus términos: apoyaría a los radicales si se desvinculan de la insurgencia islámica en Xinjiang de China. región.

Los talibanes, para quienes cre√≠an, estuvieron de acuerdo. El inter√©s chino parece ser transformar el pa√≠s en una extensi√≥n de su sat√©lite econ√≥mico paquistan√≠, otra cortes√≠a de los 20 a√Īos de la interminable ¬ęguerra contra el terror¬Ľ, o al menos garantizar la estabilidad en la zona cercana a su turbulenta regi√≥n musulmana. .

Durante d√©cadas, Pakist√°n fue un lugar donde los ¬ętres A¬Ľ dominaron: Al√°, el ej√©rcito y Estados Unidos. Habiendo sido un instigador de los talibanes en la d√©cada de 1990, Islamabad se encontr√≥ bajo la presi√≥n de los aliados y con el tiempo se volvi√≥ hacia Beijing. La China comunista vio una oportunidad de oro y financi√≥ la construcci√≥n de un gran puerto en Gwadar, en el sur de Pakist√°n, facilitando la salida de sus exportaciones al Oc√©ano √ćndico y desviando parte de su uso fuera de su vulnerable costa sureste.

Además de la dimensión económica, Pakistán se convirtió en un importante cliente militar de material chino, abandonando el suministro estadounidense, lo que puso a India, el rival existencial de los paquistaníes, en alerta sobre la alianza formada, y luego comenzó a alinearse de una vez por todas con el país. Estados Unidos en Asia.

Desde que los talibanes se apoderaron de Kabul el domingo (15), los chinos hablan de reconocer las realidades y cooperar con el grupo. El martes (17), Hua Chunying, portavoz de la canciller√≠a, dijo que Estados Unidos hab√≠a dejado ¬ęun terrible caos de disturbios, divisi√≥n y familias destruidas¬Ľ en el pa√≠s del que se retiraron.





El caso afgano le queda como un guante a Xi Jinping, el l√≠der chino que durante a√Īos ha predicado el multilateralismo en contraposici√≥n a lo que √©l llama imperialismo estadounidense. Los cr√≠ticos de la dictadura china relativizan la narrativa, se√Īalando que en el apoyo de Pek√≠n a la autodeterminaci√≥n de los pueblos hay c√°lculos econ√≥micos, con la incorporaci√≥n de m√°s personas a su esfera de influencia, y pol√≠ticos: transformar esa adhesi√≥n en apoyo en la Guerra Fr√≠a. 2.0.

Si bien ambas lecturas contienen verdades, el desmoronamiento de la ilusión estadounidense en Kabul encaja mucho mejor con la retórica china, al menos hasta que los talibanes muestren su verdadero rostro extremista y surjan problemas, que el grupo ha estado tratando de evitar.

Vladimir Putin, que comparte el punto de vista pragm√°tico de Xi sin tener la caja fuerte de su colega, hasta ahora ha evitado brindar apoyo directo a los talibanes. Estados Unidos acusa al Kremlin de suministrar armas e incluso de pagar a mercenarios para que maten a estadounidenses en Afganist√°n, lo que Putin niega.

Tambi√©n el martes, el canciller Serguei Lavrov dijo que vio ¬ęse√Īales alentadoras de los talibanes de que quieren formar un gobierno con otras fuerzas pol√≠ticas¬Ľ, rechazando los ¬ępasos pol√≠ticos unilaterales¬Ľ de Mosc√ļ. Consciente de la historia afgana, que incluy√≥ diez a√Īos de relaciones conflictivas con los ocupantes sovi√©ticos enviados desde Mosc√ļ en 1979, Lavrov dijo que era hora de una reuni√≥n de todas las corrientes tribales: la famosa loya jirga o gran asamblea.

El juego de Mosc√ļ coincide cada vez m√°s con el de los chinos.

Al carecer del m√ļsculo econ√≥mico para una presencia muy grande en el antiguo Afganist√°n, Putin est√° jugando con lo que tiene: fuerza militar. Entonces, el martes anunci√≥ otro mes de ejercicios con Tayikist√°n, un vecino del norte de Afganist√°n que est√° aterrorizado de ver a la insurgencia isl√°mica filtrarse en sus tierras.

El aliado más fiel de Putin en Asia Central, hogar de una enorme base militar rusa, el país es fundamental para la estrategia del Kremlin de mantener ciertas zonas de influencia en lo que fueron sus antiguas fronteras en la época de la Unión Soviética (1922-91).

El temor geopolítico central de Rusia es ver la desestabilización, ya sea por la guerra civil o por la militancia islámica, en estas regiones. Es la lógica la que mueve sus acciones hacia el oeste, en Ucrania y Bielorrusia, por ejemplo.

Hist√≥ricamente, Mosc√ļ desconf√≠a de Beijing, temiendo por sus regiones deshabitadas en el Lejano Oriente. Pero el hecho es que los dos pa√≠ses est√°n m√°s cerca que nunca, y la semana pasada realizaron un ejercicio militar conjunto √ļnico en su tipo, en el que los rusos utilizaron equipos chinos en acci√≥n.

Este es el precio de la renovada política de fuerza, iniciada bajo la administración de Donald Trump y hasta ahora acelerada por Biden, con grandes potencias moviendo sus piezas en varios tableros.

En Afganist√°n, Mosc√ļ est√° jugando con lo que tiene, poder pol√≠tico y militar, para asegurarse su lugar en la mesa de las sobras de la retirada estadounidense, que presumiblemente tendr√° a China a la cabeza.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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