Casillas tiene razón. Y también un Tiquinho de suerte (la crónica del FC Porto-Sp. Braga)



Jesualdo Ferreira fue el único entrenador a ganar en el Dragón como técnico del FC Porto y Sp. Braga. En el paso de cuatro años por el azul y blanco, con tres campeonatos, dos Copas de Portugal y una Supercopa, eso es todo; sin embargo, las tres temporadas que cumplió en los arsenalistas, incluso sin títulos, tuvieron gran importancia para el club como sucedió en 2004/05, altura del único triunfo minhoto en el terreno de los dragones y que coincidió con una caminata que, a cinco jornadas del final, colocaba al equipo aún en la lucha por las decisiones finales sobre el título. Pocos años después, en 2009/10, con Domingos, esa lucha del Sp. Braga por el primer lugar duró hasta la última jornada. Pero había otra cosa que cambiar.

A cinco jornadas del final de la Primera Liga en 2004/05, el Sp. Braga tenía entonces los mismos puntos que el Sporting y menos uno que el líder Benfica. Acabaría por perder en Penafiel y en la recesión de los leones, dejando de seguir el tren del frente de una forma irremediable. Pronto el tiempo, algunos de los actores que confiado grupo tenía un punto para lograr un crecimiento aún – tienen una masa adeptos y una ciudad que fue realmente el Arsenalistas, dejando ir la mayor parte de los seguidores del Benfica que existían en esa zona de Portugal. Con la debida distancia temporal, esa emancipación comenzó a ganar forma en esa temporada, que coincidió con la única victoria en el Dragón. Y se confirmó en definitiva a partir de 2009/10. Hoy, más que saber si es o no candidato al título, es un club que ha sabido crecer. Que creó nuevas infraestructuras. Que fue reforzando el plantel. Que elige bien a los entrenadores. Que tiene vida y personalidad propias.


No fue por casualidad que Iker Casillas, en la antecámara del partido, consideró que el FC Porto-Sp. Braga colocaría frente a frente a los dos mejores equipos del Campeonato. Y no fue por casualidad que Sérgio Conceição, en la rueda de prensa de la víspera, dejó varios elogios a la forma en que Abel Ferreira montó un equipo que tiene placer en jugar al fútbol – por cierto, no era por casualidad que había marcado en todos los encuentros y que era , contando con todos los encuentros oficiales hasta el momento, el único equipo de las diez principales ligas europeas que no había perdido (hasta la eliminación de la Liga Europa surgió tras dos empates). Sin embargo, la victoria cayó incluso para el equipo azul y blanco (que añade una séptima victoria consecutiva antes de la pausa entre la Liga, la Copa de Portugal, Copa de la Liga y la Champions). Y con un Tiquinho (Soares) de suerte a la mezcla, la misma suerte que, con la debida distancia temporal, se suele apelar de "estrellita de campeón".

Con Soares a entrar en el lugar de Herrera y Paulinho a mantenerse en el apoyo a Dyego Sousa, FC Porto y Sp. Braga entraron con esquemas tácticos parecidos entre características individuales y dinámicas colectivas diferentes. En los primeros 15 minutos, hubo poco más que un enchufe con bola-acá-pelota-allí con dos remates sin peligro por el medio, de Óliver Torres y Fransérgio. Sólo de balón parado surgió un poco más de la objetividad que las aproximaciones que iban siendo hechas a las dos balizas iban buscando, cuando Paulinho aprovechó un libre lateral de Sequeira para desviar en el área para defensa atenta de Casillas (18 '). Casi en la respuesta, Maxi Pereira fue lanzado a la derecha, no encontró las líneas de pase deseadas y arriesgó él mismo el remate cruzado para la intervención apretada de Tiago Sá (21 '); minutos después, Dyego Sousa tenía todo para llegar al gol pero dio un paso más adelante y perdió ángulo para desviar de la mejor forma un cruce de la izquierda (25 ').

Más un período intenso pero más lejos de las balizas, más una fase de oportunidades repartidas con la misma idea en la génesis: salidas rápidas en transición, mucha velocidad al primer toque y exploración de las diagonales para cambiar el centro de juego. En una de las pocas jugadas en que el FC Porto logró desposicionar los medios de cobertura y los centrales del Sp. Braga, Marega hizo el pase atrasado para Brahimi en el área pero Tiago Sá consiguió coger sólo con una mano el remate de pie izquierdo del argelino (38) '); poco después, la fórmula se invertía, la pelota se desplazó hasta el corredor derecho donde Ricardo Esgaio, ya en el área, arrojó cruzado para la defensa difícil de Casillas (41 '). Un juego que ya merecía goles llegaba a ceros al descanso, con mucha contestación de los responsables azules y blancos por una jugada en los descuentos con Sequeira en el área.

En el segundo tiempo, las características del juego se mantuvieron. En la segunda mitad de la década de los noventa, el presidente de Brasil, José Luis Rodríguez, disparó con estruendo a la viga de la portería de Iker Casillas, que nada podría hacer (55 ').

Estaba a la altura de comenzar la danza de los bancos. Sérgio Conceição tuvo la primera palabra. Y la segunda. Con eso, quedó más cerca de la victoria; con ello, se arriesgó a sufrir la derrota. Al final, quedó el crédito retirado del banco ante un riesgo que asumió tomar y que acabó por traer intereses. Al intercambiar Otávio por Maxi Pereira como había sucedido en Madeira, el brasileño se movió en la forma en que el equipo azul y blanco llevaba la pelota al último tercio, dando otro criterio y calidad; al abdicar de Brahimi para lanzar a Herrera, el FC Porto recuperó la lucha del medio-campo con otra unidad. Sin embargo, fue Fransérgio a acertar de nuevo en la viga de la baliza de los dragones, en el seguimiento de una salida por la izquierda con Ricardo Horta y Dyego Sousa (77 ').

Si en el campo el encuentro seguía siendo competitivo y bueno de asistir, la danza de los cambios se hacía cada vez más interesante. Al percibir que Herrera empezaba a agarrar demasiado juego en el medio, Abel Ferreira abdicó de Paulinho y lanzó Palhinha para equilibrar las cuentas en el corredor central; ya que Sérgio Conceição, percibiendo que difícilmente el juego dejara de estar partido, arriesgó todo con la entrada de Hernáni al lugar de Óliver Torres, que se iba perdiendo en el desgaste físico del partido a contar para la Liga de Campeones a mitad de semana. El Sp. Braga admitió además salir del Dragón con un triunfo pero parecía no molestarse con el empate; el FC Porto podía garantizar el empate pero quería abrir el juego para llegar al triunfo. Y llegó: Otávio inventó espacio en la derecha para el cruce ancho y Soares, que hasta estaba haciendo un juego discreto, subió más alto y decidió a dos minutos del final. Fue el KO técnico entre dos equipos que ya no podían más. Pero si los ganadores pasan a liderar aislados, los vencidos demuestran que todavía tendrán una palabra que decir en el Campeonato.


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Nacho Vega
Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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