Camaleón, jefe de la OEA, se sumerge en un viaje contra líderes izquierdistas





Tres semanas despu√©s de la muerte de Hugo Ch√°vez (1954-2013), el canciller de Uruguay en ese momento, Luis Almagro, dio una entrevista a la estaci√≥n de Telesur en la que dijo que ¬ęNicol√°s Maduro es la consolidaci√≥n de un proceso exitoso tanto en la pol√≠tica interna como en en la proyecci√≥n internacional de Venezuela ¬ę.





El pa√≠s caribe√Īo estaba, en ese momento, en una campa√Īa electoral para elegir al sucesor del presidente, una v√≠ctima de c√°ncer a la edad de 58 a√Īos. No era la primera vez que Almagro alababa el chavismo. Ya hab√≠a hecho lo mismo en un discurso en la Asamblea Nacional en Caracas, cuando Ch√°vez todav√≠a estaba vivo.

Sin embargo, desde que fue elegido Secretario General de la OEA (Organización de los Estados Americanos) en marzo de 2015, la batalla para acabar con el chavismo se ha convertido en su principal objetivo al frente del organismo.

Con Almagro, la OEA dejó de ser un organismo que facilita el diálogo para el fin de las crisis institucionales y para la defensa de los derechos humanos, para obtener la forma de una institución política, que adopta una clara línea de defensa de la derecha en América Latina. En marzo, con esa misma bandera, fue reelegido para el cargo.

Desde 2015 hasta ahora, el uruguayo apoy√≥ la creaci√≥n del Grupo de Lima, la autoproclamada presidencia del opositor Juan Guaid√≥ y el discurso de pa√≠ses como Estados Unidos y Colombia a favor del hecho de que, por la salida de Maduro del poder, ¬ęuno no debe descartar no hay opci√≥n sobre la mesa, incluidos los militares ¬ę.

¬ŅCu√°l de los dos Almagros es el verdadero? ¬ŅQu√© elogia al r√©gimen venezolano y sali√≥ en fotos junto a Ch√°vez y Maduro o lo que hoy busca intervenir en situaciones de crisis internas, siempre tomando una posici√≥n en contra de los populistas y dictadores de izquierda, como ocurri√≥ en Bolivia y Nicaragua?

¬ęProbablemente ambos¬Ľ, dice el analista pol√≠tico uruguayo Daniel Chasquetti. ¬ęCuando era canciller de [ex-presidente Pepe] Mujica, Almagro estaba entusiasmado con la audaz agenda progresista de Uruguay para la pol√≠tica exterior. Dio un paseo por la proyecci√≥n internacional de Mujica ¬ę.





Sin embargo, cuando fue elegido para la Secretar√≠a General de la OEA, explica Chasquetti, el viento pol√≠tico en la regi√≥n hab√≠a cambiado de direcci√≥n, y sinti√≥ que deb√≠a convertirse para ser relevante. ¬ęY los nuevos conversos siempre tienden a ser m√°s radicales, porque esa es la √ļnica forma en que se destacan¬Ľ.

El cambio radical de opini√≥n sobre Venezuela puede haber costado el final de su vida p√ļblica en Uruguay. Amigos y diplom√°ticos dicen que ten√≠a la ambici√≥n de hacer una carrera pol√≠tica en el pa√≠s y, tal vez, incluso postularse como candidato a la presidencia en el Frente Amplio de izquierda.

Pero el partido, liderado por el ala ¬ęTupamara¬Ľ, el ala izquierda m√°s radical y comandada por Mujica, solicit√≥ su partida. En una reuni√≥n del tribunal disciplinario a fines de 2018, fue expulsado por unanimidad.

¬ęFue una gran verg√ľenza y caus√≥ tanto desgaste que hoy, incluso aquellos que piensan como √©l, como el centro-derecha, estaban en contra. A la sociedad uruguaya no le gustan los que cambian sus creencias¬Ľ, dice Chasquetti.

Pero el momento decisivo para la OEA bajo su mando fue en el √ļltimo ciclo electoral de Bolivia, que comenz√≥ en 2018, en las primarias presidenciales, y a√ļn no ha terminado, ya que las elecciones se cancelaron despu√©s de las quejas de fraude en el recuento de votos de Almagro. Habr√° una nueva elecci√≥n el 6 de septiembre.

Antes, cuando Evo Morales quer√≠a postularse por cuarto mandato consecutivo mediante una maniobra, el uruguayo no se opuso, ¬ętal vez porque no quer√≠a tener los mismos dolores de cabeza que tiene con Venezuela¬Ľ, dice el ex presidente boliviano Carlos Mesa. , opositor del l√≠der ind√≠gena en 2019.

En ese momento, la OEA consideraba legítimo el argumento de Evo, para quienes participan en una disputa electoral es un derecho humano garantizado por los tratados internacionales, una interpretación que estaría por encima de lo que dice la Constitución del país: la Carta acepta solo una reelección.

Más tarde, sin embargo, cuando Evo declaró que había ganado la votación en una votación que contaba acusaciones de irregularidades y traslados, Almagro cambió de opinión.

En medio de un escenario de tensión social en las principales ciudades del país, la OEA, basándose en su propia evaluación de cómo se llevó a cabo el recuento de votos, aconsejó que se cancelaran las elecciones y que se convocara una nueva elección.

Sin embargo, estudios realizados por el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) e investigadores independientes, utilizando datos de las autoridades electorales bolivianas, revelaron que el análisis estadístico de la OEA era defectuoso. Los resultados de las investigaciones fueron publicados en el Washington Post y el New York Times.

Demasiado tarde. El proceso ya hab√≠a tomado su curso: Evo, presionado por las calles y las Fuerzas Armadas, renunci√≥, y la actual presidenta interina, Jeanine A√Īez, lleg√≥ al poder de manera tortuosa.

El MAS (Movimiento al Socialismo), partido de Evo y Luis Arce, candidato en las nuevas elecciones, ya ha declarado que no quiere a la OEA entre los observadores internacionales en la votación de septiembre.

Almagro tambi√©n dio se√Īales mixtas sobre Nicaragua. Al mismo tiempo que denunci√≥ las violaciones de los derechos humanos bajo la dictadura de Daniel Ortega, los enviados de la OEA al pa√≠s sostuvieron reuniones de trabajo y recreaci√≥n con sandinistas que apoyan a la organizaci√≥n.

¬ęLa clase que Almagro tom√≥ para trabajar con √©l en Washington [sede da OEA] es lo mismo que en la √©poca de la canciller√≠a uruguaya, todos ellos de la izquierda y ex-frontales generales ¬ę, explica Chasquetti.¬Ľ Todos son pol√≠ticos de la vieja escuela de los socialistas uruguayos que tambi√©n han cambiado de rumbo ¬ę.

Cuba fue otro tema que vio ambas versiones de Almagro. Tan pronto como asumi√≥ el cargo de secretario general, dijo que har√≠a cualquier cosa para que la isla volviera a la OEA. Unos a√Īos m√°s tarde, declar√≥ que era ¬ęla peor dictadura en las Am√©ricas¬Ľ y abandon√≥ el plan.

A los 57 a√Īos, Almagro comenz√≥ su vida pol√≠tica en el Partido Nacional, al igual que el actual presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou.

Los amigos lo definen como alguien que es conversador y de buen humor, un tipo simple que generalmente muestra el lado informal siempre que sea posible. √Čl va a trabajar con su mochila, como lo hizo toda su vida, y le gusta quedarse en bares con personas cercanas durante horas.

Es fan√°tico de Nacional, uno de los dos grandes equipos de f√ļtbol en Uruguay, junto a Pe√Īarol, y vegetariano, aunque uruguayo, el pa√≠s es conocido por su amor por la barbacoa. Ha jugado ajedrez desde peque√Īo, alentado por su padre y desafiado por su hermano mayor.

Lector de poes√≠a y oyente de m√ļsica popular, es fan√°tico de Jaime Roos, un compositor que mezcla rock con ritmos de River Plate, como el candombe y la milonga.

Tiene siete hijos y está casado con la sudafricana Marianne Birkholtz, quien, como él, también es diplomática. La diplomacia, además, impregna la vida de Almagro.

Entre 2007 y 2010, durante el primer mandato de Tabaré Vázquez, del Frente Ampla, fue embajador en China. Regresó a Uruguay por invitación de Mujica para ser canciller, cargo que ocupó entre 2010 y 2015.

El ex Tupamaro tenía planes audaces para la política exterior uruguaya. Fue bajo la guía de Almagro que el país abrió un programa pionero para dar la bienvenida a los refugiados sirios y respondió a una solicitud del entonces presidente estadounidense Barack Obama para albergar a ex prisioneros de Guantánamo.

También durante el período de Almagro como canciller, Uruguay apoyó la expulsión de Paraguay del Mercosur, en 2012, y la entrada de Venezuela, incluso sin cumplir con todos los requisitos establecidos en el estatuto del órgano: hoy Paraguay regresó y Venezuela , suspendido indefinidamente.

La reelección de Almagro al frente de la OEA en marzo fue fuertemente rechazada por Argentina y México.

El presidente argentino, Alberto Fernández, se opuso a la forma en que la agencia actuó en Bolivia y anunció su apoyo al candidato rival para el puesto, la ex canciller ecuatoriana Maria Fernanda Espinosa.

La embajadora mexicana ante la organizaci√≥n, Luz Elena Ba√Īos, dice que ¬ęAlmagro act√ļa como si la OEA fuera un estado miembro, y no una entidad imparcial que deber√≠a fomentar el di√°logo y la conciliaci√≥n¬Ľ.

Recientemente, Almagro salió en defensa de Jair Bolsonaro contra el New York Times, que publicó un informe sobre los riesgos de una amenaza militar en Brasil.

Poco despu√©s, lanz√≥ un comunicado de la OEA con ataques a lo que llama la ¬ęcampa√Īa de desprestigio¬Ľ del peri√≥dico estadounidense sobre el desempe√Īo de la agencia en las elecciones bolivianas, una acci√≥n decisiva para la renuncia de Evo.

Buscado, Almagro, a través de su secretario, informó que no está concediendo entrevistas.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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