Brasil marcha a las urnas





Est√° abierta la temporada de caza al voto. Tal como sucede cada dos a√Īos en Brasil, su excelencia, el elector, se convierte en el centro de las atenciones de la clase pol√≠tica. Despu√©s de las convenciones celebradas el domingo 5 de agosto, el escenario de los comicios que va a elegir al nuevo presidente, gobernadores, diputados y senadores se muestra m√°s definido, aunque la crisis pol√≠tica que asola el pa√≠s desde el 2014 no demuestra la refrigeraci√≥n. Por el contrario, la calculada presi√≥n impuesta por el ex presidente Lula da Silva, que a√ļn preso en una celda en la Polic√≠a Federal de Curitiba parece haber capturado el debate electoral, pinta un cuadro de inseguridad jur√≠dica y debilidad institucional.





De la misma manera, el instinto de autopreservaci√≥n de antiguos l√≠deres no permiti√≥ que el cataclismo que balanza a la elite pol√≠tica brasile√Īa, distinguida por la incompetencia y corrupci√≥n de sus miembros, hiciera surgir un conjunto renovado de pr√°cticas y principios orientados hacia el bien com√ļn. Amenazado por la secuencia de esc√°ndalos, el sistema trat√≥ de aislar el avance de posibles alternativas. En el caso de que se trate de una persona, A pesar de las 13 candidaturas puestas, n√ļmero elevado y s√≥lo superado por las 22 de la carrera presidencial de 1989, sin sorpresas, la verdadera disputa podr√° ser resumida a no m√°s de tres planchas.

Amenazado por la secuencia de escándalos, el sistema trató de aislar el avance de posibles alternativas. En el caso de que se trate de una persona,

A encabezar los sondeos de intención de voto, el encarcelado Lula da Silva es un candidato cuya suerte será decidida por los tribunales. La estrategia del ex sindicalista consiste en postergar al máximo la composición final de la placa de su Partido de los Trabajadores (PT), que hoy tiene al ex alcalde de la ciudad de Sao Paulo Fernando Haddad como vice. Mientras la impugnación final de Lula da Silva no ocurre en consecuencia de la Ley de la Ficha Limpia, que impide a condenados en segunda instancia de presentarse, la determinación es sostener la narrativa de que la elección sin el ex presidente es ilegítima. El cálculo del petista es estirar esta cuerda al máximo.

Durante el tiempo en que Lula da Silva es el cabeza de chapa, su sustituto y ungido Fernando Haddad, derrotado en 2016 cuando intentaba reelegirse alcalde de S√£o Paulo, permanece blindado de las cr√≠ticas de los adversarios. Y lo m√°s importante, Lula da Silva se mantendr√° firme a condici√≥n de perseguido y preso pol√≠tico, en un refuerzo al estatuto de v√≠ctima, que, sin embargo, no es m√°s que un pol√≠tico condenado por corrupci√≥n y blanqueo de capitales. La fractura creada por el petista, responsable de la divisi√≥n de la sociedad brasile√Īa en dos polos antag√≥nicos (los contra y los a favor de Lula da Silva), debilita a√ļn m√°s las instituciones del pa√≠s.

La fractura creada por el petista, responsable de la divisi√≥n de la sociedad brasile√Īa en dos polos antag√≥nicos (los contra y los a favor de Lula da Silva), debilita a√ļn m√°s las instituciones del pa√≠s.

Los constantes ataques frontales al Poder Judicial, que insiste en mantener presa, en las palabras del petista, "el alma m√°s honesta del pa√≠s", a pesar de las decenas de recursos impetrados por una numerosa y cara equipo de abogados, tiene el prop√≥sito de obstaculizar la normalidad del " proceso electoral. La estrategia de la defensa para soltar a su cliente a veces se superponen a la de la campa√Īa electoral. La candidatura de Lula da Silva es una farsa y su partido y aliados lo saben. Pero inmoralmente la llevan adelante, y mantienen a Brasil reh√©n de un l√≠der supremo, rev√©s a la democracia, y de sus secuaces sin propuesta alguna para resolver los enormes problemas econ√≥micos y sociales que afligen al pueblo brasile√Īo.

Exclusivamente en nombre de un proyecto de poder, el PT y sus partidos sat√©lites se unen para impedir que el pa√≠s camine para superar la peor recesi√≥n de su historia. Crisis legada por el gobiernolulopetismo, que, desalojado de la Presidencia, intenta transferir al actual gobierno la responsabilidad del desastre gestado en los a√Īos en que estuvo en el poder. (Los 13 millones de desempleados son s√≥lo el aperitivo del banquete de los aloprados). Sin embargo, si el perjuicio material es un recuerdo amarga de la gobernaci√≥n de Lula da Silva y sus "postes" (pol√≠ticos inexpresivos elegidos por su unci√≥n mesi√°nica, a ejemplo de Rousseff y Fernando Haddad), la herencia del ejemplo moral no podr√≠a ser peor.

Lula da Silva no renuncia a ser la síntesis del liderazgo de lo que llaman campo progresista o de izquierda. De dentro de la cárcel, comandó la máquina política del PT para deshidratar candidatos que podrían aglutinar la representación de aquellas fuerzas políticas.

"Una perfecta encarnaci√≥n de" Macuna√≠ma, El H√©roe Sin ning√ļn Car√°cter ", personaje y cualificaci√≥n que dan nombre a la obra modernista del escritor brasile√Īo M√°rio de Andrade, Lula da Silva no renuncia a ser la s√≠ntesis del liderazgo de lo que llaman campo progresista o de" la izquierda. De dentro de la c√°rcel, comand√≥ la m√°quina pol√≠tica del PT para deshidratar candidatos que podr√≠an aglutinar la representaci√≥n de aquellas fuerzas pol√≠ticas. As√≠, el ex gobernador de Cear√° Ciro Gomes, que ten√≠a posibilidades reales de ir a la segunda vuelta, fue aislado. Sin apoyos ni estructura de campa√Īa, tendr√° papel secundario en la primera vuelta.





M√°s f√°cil a√ļn, a la comunista Manuela D'√Āvila bast√≥ un "chasquido de dedos" para que el Partido Comunista de Brasil (PCdoB), siempre fiel y sumiso a las ambiciones del jefe mayor, desistiera de su candidatura y pasara a so√Īar con la promesa de es vicepresidente en una placa encabezada por Lula da Silva o Haddad. Mientras los tribunales no deciden el futuro de la placa petista, los aliados hacen o√≠dos mocos y siguen pacientemente a la espera de las √≥rdenes que vienen de una celda en Curitiba.

Otra candidatura que tiene todos los instrumentos pol√≠ticos tradicionales para crecer es la de Geraldo Alckmin, ex gobernador de S√£o Paulo y del Partido de la Social Democracia Brasile√Īa (PSDB), de Fernando Henrique Cardoso. Alckmin logr√≥ coser una enorme alianza envolviendo a los partidos del llamado "centr√≥n", cuyos diputados dan apoyo al gobierno de Michel Temer y operan en la l√≥gica del "toma all√≠, da aqu√≠". Si por un lado el presidenciable puede ver colado a su imagen el fisiologismo de pol√≠ticos condenados por la Justicia y que formaron parte de la base de apoyo de los gobiernos petistas, de otro gana capilaridad de campa√Īa. El "centr√≥n" tiene los pies clavados en todo el pa√≠s, adem√°s de conceder a Alckmin el privilegio de ostentar m√°s de la mitad del tiempo de la propaganda obligatoria en la radio y la televisi√≥n.

En un pa√≠s de dimensiones continentales, tener estructura de campa√Īa en cada ciudad y poder dividir palanque con l√≠deres locales es garant√≠a de hacerse representar en lugares donde el candidato no tiene presencia f√≠sica. Otro punto a favor de Alckmin est√° basado en la elecci√≥n del candidato a vice, en este caso una mujer. En el caso de las mujeres, la mayor√≠a de las veces, la mayor√≠a de las veces, la mayor√≠a de las veces, la mayor√≠a de las personas que viven con el VIH / SIDA. la propaganda, vale resaltar que m√°s de la mitad de la poblaci√≥n brasile√Īa usa la televisi√≥n como principal medio de informaci√≥n.

El generoso espacio en los medios de comunicaci√≥n ser√° importante tambi√©n para Alckmin proteger su inmenso techo de cristal. El socialdem√≥crata ciertamente ser√° instado a explicar las pesadas denuncias que recaen sobre s√≠ y el PSDB, partido que gobierna el estado de S√£o Paulo hace cerca de 20 a√Īos.

En otra dimensi√≥n, el generoso espacio en los medios de comunicaci√≥n ser√° importante tambi√©n para Alckmin proteger su inmenso techo de vidrio. El socialdem√≥crata ciertamente ser√° instado a explicar para el elector las pesadas denuncias que recaen sobre s√≠ y el PSDB, partido que gobierna el estado de S√£o Paulo hace cerca de 20 a√Īos. Las acusaciones de corrupci√≥n, como el Trensal√≥n, la Mafia de la Merenda Escolar, adem√°s de aparecer en la lista del Petrol√°n (Alckmin recibi√≥ el nombre de "Santo"), seguramente ser√°n utilizados por los adversarios para intentar de deconstruir su candidatura. En el caso de Alckmin, al igual que el PSDB, se vieron gruesas con todas las desviaciones de conducta del senador A√©cio Neves, candidato derrotado en 2014 por Rousseff y grabado amenazando con matar al propio primo encargado de recibir dinero sucio en su nombre, delata el esquema de corrupci√≥n. Alckmin tendr√° que ser muy convincente.

Una tercera v√≠a a intentar romper la bipolaridad entre PT y PSDB, que persiste desde 1994, tiene en el diputado Jair Mesias Bolsonaro un jugador que puede aprovecharse del desgaste al que la clase pol√≠tica ha sido sometida en los √ļltimos a√Īos. Aunque no es un forastero, el capit√°n reformado del Ej√©rcito est√° en su s√©ptimo mandato en la C√°mara de Diputados, y encarna el deseo de cambio, la ruptura con la vieja pol√≠tica. Con un discurso conservador, que rescata los valores de la familia y la religi√≥n, en sondeos sin el nombre de Lula da Silva, el ins√≥lito parlamentario lidera la preferencia del elector. Bolsonaro arrebat√≥ a un ciudadano medio, de perfil tradicional, que siempre existi√≥ en Brasil, pero que carec√≠a de representaci√≥n y se contentaba con votar en la socialdemocracia de Cardoso.

Una chapa en la que prepondera el perfil militar de los integrantes (Bolsonaro y Mourão) tiene su alcance electoral reducido en un país culturalmente diversificado y desconfiado debido al largo régimen de excepción vivido en pasado reciente.

Sin embargo, el crecimiento de la candidatura del capit√°n puede chocar en la propia naturaleza del perfil de su placa, que tiene como candidato a vicepresidente el general de la reserva Hamilton Mour√£o. Una chapa en la que prepondera el perfil militar de los integrantes tiene su alcance electoral reducido en un pa√≠s culturalmente diversificado y desconfiado debido al largo r√©gimen de excepci√≥n vivido en pasado reciente. Otro punto desfavorable de Bolsonaro reside en la precaria estructura de campa√Īa. Afiliado al nano Partido Social Liberal (PSL), no dispone ni de tiempo de propaganda ni de fondos de financiamiento de campa√Īa. A la aislada y sin dinero, es poco probable que la campa√Īa de Bolsonaro, anclada esencialmente en Internet, tenga fuerza para competir con las m√°quinas pol√≠ticas tradicionales del PT y del PSDB.

Por mantener un sistema que privilegia las grandes estructuras partidistas, refractario a la renovaci√≥n y la sustituci√≥n de antiguos caciques por l√≠deres capaces de ventilar la atm√≥sfera pol√≠tica de Brasil, no ser√° sorpresa la repetici√≥n de la bipolaridad PT versus PSDB. Juntas, las dos siglas exhiben la fama ni un poco envidiable de tener sus principales dirigentes involucrados en esc√°ndalos de corrupci√≥n. De la misma forma, dividen la mayor parte del fondo partidista y del fondo electoral, repasados ‚Äč‚Äčpor el Tesoro Nacional proporcionalmente al n√ļmero de representantes electos de cada agregaci√≥n. Hoy, el pastel resultado de la suma de las dos r√ļbricas alcanza los incre√≠bles 2,7 mil millones de reales, algo cerca de 620 millones de euros, en el cambio actual. En Brasil, la donaci√≥n por parte de empresas fue prohibida por ley a partir de 2016.

No será sorprendente la repetición de la bipolaridad ES versus PSDB. Juntas, las dos siglas exhiben la fama ni un poco envidiable de tener sus principales dirigentes involucrados en escándalos de corrupción.

Garantizada la reserva de mercado, cabe a las grandes leyendas, protegidas por un arreglo institucional, accionar las palancas de campa√Īa. Este escenario permite a los candidatos del PT y del PSDB ser f√°cilmente recordados por el elector, sobre todo en una disputa m√°s corta como la elecci√≥n de este a√Īo, cuyo tiempo de campa√Īa se redujo en 1/3 en comparaci√≥n con los pleitos anteriores. Muchas veces confuso debido a la profusi√≥n de las 35 siglas disponibles, c√≥modamente, el ciudadano opta por votar en candidatos en los que ya tiene el m√≠nimo de conocimiento. La impermeabilidad estructural es un obst√°culo casi infranqueable para los novatos en el juego electoral. As√≠, la disputa tiende a caminar de acuerdo con el ritmo dictado por Lula da Silva, que incluso encarcelado quiere hacer de los comicios de este a√Īo una elecci√≥n plebiscitaria sobre el "lulopetismo".

A depender del ordenamiento del sistema pol√≠tico, el petista puede lograr m√°s esta victoria. Aunque su nombre no est√© en la urna, el candidato indicado por √©l ser√° heredero de su activo pol√≠tico y tendr√° a Geraldo Alckmin del PSDB como adversario en una probable segunda vuelta. Es evidente que el escenario electoral en el momento puede cambiar. A menos de dos meses de la votaci√≥n, los sondeos apuntan a un porcentaje expresivo de indecisos. En algunos estados, el n√ļmero de votantes que a√ļn no tienen candidato llega al 40%. Sin embargo, sin mucho margen para sorpresas, el partido electoral tiende a favorecer a aquellos que tienen m√°s capital pol√≠tico.

Mientras los votos no caen en la urna, cabe una reflexi√≥n sobre las instituciones brasile√Īas. De acuerdo con la investigaci√≥n de Acemoglu y Robinson, did√°cticamente expuesta en el libro "Por qu√© fallan las naciones", el secreto de la riqueza y la pobreza de los pa√≠ses reside en la naturaleza de sus instituciones, y √©stas son determinadas por la pol√≠tica. Capturadas por una elite exclusivista atrincherada en el poder desde hace siglos y que muestra poca o ninguna voluntad de autorreformarse, las fr√°giles instituciones de Brasil son un indicativo de que el pa√≠s debe continuar un gigante dormido por muchos a√Īos. Las pesadillas no est√°n descartadas, principalmente como pol√≠ticos desvalidos, a ejemplo de Rousseff, ocupar la c√°tedra de la Presidencia.

Periodista y doctorado candidato en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Católica Portuguesa. Busca los desafíos del multilateralismo liberal en el presente contexto de transformación del orden mundial.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *