Bolsonaro pierde amigos en el mundo y deberá tener cuidado en su relación con sus ex.





La partida de un aliado y la decepción de otro por el fracaso de otro han convertido al presidente (no partidario) Jair Bolsonaro en una figura un poco más solitaria en el escenario internacional la semana pasada.





Retirado del poder despu√©s de 12 a√Īos por la coalici√≥n pol√≠tica m√°s improbable jam√°s formada en Israel, Binyamin Netanyahu fue uno de los √ļltimos y m√°s cercanos socios ideol√≥gicos del presidente brasile√Īo.

En Per√ļ, Keiko Fujimori, derrotada por un estrecho margen por un oponente de izquierda, sin duda le dar√≠a un impulso a Bolsonaro despu√©s de la derrota de Bibi.

La alianza Brasilia-Lima podría crear un eje de extrema derecha en América del Sur, con el potencial de atraer el interés del asediado presidente colombiano, Iván Duque, y quizás incluso del nuevo líder ecuatoriano de centroderecha, Guillermo Lasso.

Sería una barrera de contención geográfica para la Venezuela socialista al norte y un contrapunto a la influencia argentina al sur. La virtual victoria de Pedro Castillo, sin embargo, además de darle aliento a la dictadura venezolana, deja a Bolsonaro sin muchas opciones con quien hablar en el continente.

Parece c√≥mico pensar que hace poco m√°s de dos a√Īos, el entonces candidato Bolsonaro buscaba imitar al presidente chileno Sebasti√°n Pi√Īera, un empresario, representante de la derecha moderada y que acepta las reglas del juego democr√°tico.

Hoy, sin embargo, Pi√Īera busca mantenerse a una distancia segura de Bolsonaro, consciente de que su asociaci√≥n con el brasile√Īo es internamente negativa para √©l. La misma cautela adopta a otro derechista m√°s moderado (o al menos no extremista), el uruguayo Luis Lacalle Pou.





En el continente, Bolsonaro tiene relaci√≥n con el paraguayo Mario Abdo Ben√≠tez, cuya econom√≠a es totalmente dependiente de la brasile√Īa, y en menor medida, con el colombiano Duque.

La victoria algo sorprendente del ecuatoriano Lasso, contra dos izquierdistas, fue celebrada por el gobierno brasile√Īo, pero a√ļn es pronto para identificar una alineaci√≥n autom√°tica.

En otras partes del mundo, el escenario no es menos melancólico para Bolsonaro. Uno a uno, los aliados abandonaron el escenario, siendo el más importante, obviamente, el estadounidense Donald Trump.

Antes, el italiano Matteo Salvini y el argentino Mauricio Macri ya habían perdido el poder.

En Europa, el primer ministro h√ļngaro, Viktor Orb√°n, que podr√≠a enfrentarse a una coalici√≥n opositora sin precedentes en las elecciones del pr√≥ximo a√Īo, y los gobernantes populistas de la Rep√ļblica Checa y Polonia est√°n alineados con Bolsonaro.

El caso polaco es emblem√°tico y su influencia podr√≠a crecer con el gobierno brasile√Īo con el vac√≠o creado por la salida de Netanyahu.

Bolsonaro es un abierto admirador de las recientes acciones conservadoras del país europeo en defensa de la familia tradicional, la oposición al aborto y la guerra a las grandes empresas tecnológicas por supuestamente perseguir a los derechistas.

Otro pilar al que Bolsonaro a√ļn puede aferrarse es India, tambi√©n con un gobierno nacionalista y conservador que usa la t√°ctica de radicalizar el discurso contra los opositores para mantener su base social en√©rgica.

Al igual que su hom√≥loga brasile√Īa, la primera ministra Narenda Modi fue acusada de minimizar la pandemia y descuidar la lucha contra la enfermedad. Es uno m√°s que podr√≠a convertirse en el nuevo mejor amigo de Bolsonaro ahora que Bibi ya no est√° en escena.

Aunque actualmente se encuentra aislado, Bolsonaro puede cosechar buenas noticias en el frente internacional hasta el final de su mandato.

En Francia, la ultranacionalista Marine Le Pen se postular√° a la presidencia por tercera vez, y las encuestas indican que esta es su mejor oportunidad de victoria, contra el centrista Emmanuel Macron.

En Italia, el gobierno de Mario Draghi, de perfil tecnocrático, es políticamente inestable, y pronto se podrían celebrar nuevas elecciones, con la posibilidad de la rehabilitación de Salvini, ex viceprimer ministro.

Incluso en Israel, el contacto con el nuevo primer ministro, el derechista Naftali Bennett, podría evolucionar hacia una relación cercana, aunque la presencia de izquierdistas en su coalición debería evitar que se repita la camaradería con Bolsonaro que existía anteriormente.

Tras ser destituido del poder por votaci√≥n, Trump se mantiene activo pol√≠ticamente, so√Īando con regresar en 2024. Su abrupta salida de la Casa Blanca no distanci√≥ a los trumpistas de los pocketnarists, que est√°n en contacto, por ejemplo, en el √°mbito de la Cpac, la mayor evento conservador en Estados Unidos, que ya tuvo una edici√≥n brasile√Īa.

En Israel, se espera que Netanyahu desempe√Īe el mismo papel de l√≠der de la oposici√≥n, y los lazos con el presidente brasile√Īo no deben romperse por completo despu√©s de a√Īos de intensa interacci√≥n.

La diferencia es que Bolsonaro ahora debe tener cuidado en mantener relaciones con sus ex, ahora en la oposición, para no ofender a países con los que Brasil tiene intereses estratégicos. Pero, como es bien sabido, la cautela en el ámbito diplomático no es su punto fuerte.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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