Bielorrusia reminiscencias





Stepan, el campesino bielorruso, se√Īal√≥ la copa del √°rbol y pregunt√≥: ¬ę¬ŅVes el columpio?¬Ľ Yo respond√≠ afirmativamente. ¬ęEl primo de tu abuelo lo hizo por m√≠ durante la guerra, cuando yo era un ni√Īo¬Ľ.





El juguete r√ļstico colgaba a unos 5 metros del suelo. La altura de la rama revel√≥ las cinco d√©cadas que pasaron entre su fabricaci√≥n durante la Segunda Guerra Mundial y mi visita, en 1991, a la tierra natal de mis antepasados, la ciudad de Pinsk, al oeste de Bielorrusia.

Mientras veo las noticias sobre las protestas contra el dictador Aleksandr Lukachenko, quien estuvo en el poder durante 26 a√Īos, recuerdo las incursiones period√≠sticas y geneal√≥gicas de la regi√≥n donde, en la d√©cada de 1920, mis abuelos paternos se fueron a Brasil.

Hábito frecuente entre los inmigrantes judíos, se resistían a hablar de la vida europea, para evitar recuerdos de persecución y sufrimiento. Preferían escanear el futuro.

Folha me llev√≥ a aterrizar en Mosc√ļ en 1990 como corresponsal. Vivir en un epicentro del universo eslavo despert√≥ mi curiosidad sobre mis or√≠genes. En ese momento, mis abuelos hab√≠an fallecido. Recurr√≠ a la investigaci√≥n geneal√≥gica.

Despu√©s de volar de Mosc√ļ a Minsk, la capital de Bielorrusia, llegu√© a Pinsk en coche, acompa√Īado de mis padres. En la ruta de 302 kil√≥metros, imagin√≥, observando el paisaje, la feroz lucha entre nazis y sovi√©ticos, d√©cadas atr√°s.

Aproximadamente el 25% de los bielorrusos murieron en la Segunda Guerra Mundial. La población judía fue prácticamente aniquilada.





Circulamos por Pinsk, en cuya historia de preguerra los judíos llegaron a representar el 70% de sus habitantes, buscando rastros de nuestra familia. Buscar documentos en notarios fue en vano, destruido por la barbarie nazi.

Publicamos una foto de mis abuelos en un periódico local, esperando a alguien con recuerdos de Spitzcovsky o Lerman, la familia de mi abuela. La intervención en la prensa no produjo resultados.

Sin embargo, los d√≠as de b√ļsqueda intensa han sido recompensados ‚Äč‚Äčcon pocos pero emocionantes hallazgos. Encontramos, despu√©s de tocar la puerta de varias casas, residentes de los alrededores del antiguo Pinsk, con vagos recuerdos de nuestros familiares, asesinados en el Holocausto.

Pero fue Stepan quien guardó más recuerdos. De familia cristiana y huérfana, fue recibido por un primo de mi abuelo, Abraham, cuya casa encontramos conservada, con huellas de batallas de la Segunda Guerra Mundial.

Convocado por el Ej√©rcito Rojo, Abraham tuvo que abandonar su ciudad natal, pele√≥ en la hist√≥rica batalla de Stalingrado y, al final del conflicto, emigr√≥ a Israel, donde muri√≥ hace a√Īos. Nunca volvi√≥ a ver a Stepan, separado por los muros de la Guerra Fr√≠a.

Después de la incursión familiar, regresé a Bielorrusia en 1992, aproximadamente un mes después de la desintegración de la URSS, para entrevistar al primer presidente de la era postsoviética. Stanislav Shushkevich me recibió en el gabinete decorado con la bandera roja y blanca, símbolo del nacionalismo bielorruso y la bandera de las manifestaciones contra Lukachenko, ahora aliado de Vladimir Putin.

En la conversaci√≥n sobre los v√≠nculos con el Kremlin, le pregunt√© a Shushkevich si las visiones de un imperio ruso correspond√≠an a conceptos obsoletos. ¬ęNo¬Ľ, dijo. ¬ęNuestra historia muestra que existieron h√°bitos y m√©todos imperiales durante el r√©gimen bolchevique y durante el zarismo¬Ľ.

Los v√≠nculos hist√≥ricos, culturales y geogr√°ficos entre Minsk y Mosc√ļ son inquebrantables. Pero esta relaci√≥n de siglos no significa que Rusia pueda dictar la direcci√≥n de la joven Rep√ļblica de Bielorrusia. Por tanto, el di√°logo permanece.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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