Bielorrusia experimenta conflictos callejeros después de la victoria de otro autócrata





El predecible anuncio de la victoria del aut√≥crata Aleksandr Lukachenko, de 65 a√Īos, por sexto mandato como presidente de Bielorrusia, provoc√≥ una serie de protestas en la ex rep√ļblica sovi√©tica que ha dirigido desde que gan√≥ las √ļltimas elecciones libres del pa√≠s en 1994.





Los votos de este domingo (9) a√ļn se est√°n contando, pero el instituto estatal de investigaci√≥n CROO BKMO public√≥ una encuesta a boca de urna en la que el aut√≥crata obtuvo el 79,7% de los votos, contra el 6,8% del subcampe√≥n. Svetlana Tikhanovskaia.

El resultado no ser√° muy diferente de eso, en l√≠nea con los otros cuatro en las elecciones de 2001 hasta ahora. Lo que se desconoce es el grado de protesta popular que enfrentar√° Lukachenko a partir de ahora, dado que la campa√Īa fue la m√°s feroz de su largo reinado en el pa√≠s.

En la capital, Minsk, el anuncio se recibió inicialmente con camiones contrarios al resultado. La situación se agravó hasta los enfrentamientos con la policía antidisturbios, que ocupaba el centro de la ciudad, como mostraron imágenes del sitio web independiente Tut.

Seg√ļn periodistas de la ciudad, la polic√≠a utiliz√≥ ca√Īones de agua para intentar dispersar las aglomeraciones. Al menos diez personas fueron arrestadas, pero el n√ļmero tiende a ser mucho mayor.

Miles de personas ya habían asistido a los mítines de Svetlana, esposa de uno de los líderes de las encuestas informales de la carrera presidencial, el popular youtuber Siarhei Tikhanovski. Fue arrestado a fines de mayo y se le prohibió postularse.

Lo mismo le ocurrió a Viktor Babariko, un empresario miembro de la élite del país, que se encuentra detenido desde junio y acusado de fraude fiscal. Un tercer opositor viable, Valeri Tsepkalo, huyó a Rusia el mes pasado para evitar el mismo destino.





Los tres nombres apoyaron a Svetlana, cuya base de campa√Īa fue la promesa de convocar elecciones libres y liberar a su esposo de la c√°rcel.

Seg√ļn informes recopilados por agencias internacionales, muchas personas se presentaron a votar en la capital Minsk y otras ciudades m√°s grandes con una banda blanca en el brazo, s√≠mbolo de la campa√Īa de Svetlana, una profesora de ingl√©s de 37 a√Īos.

No es que hiciera mucha diferencia. La Comisi√≥n Electoral Central anunci√≥ una participaci√≥n del 79,01%, con el 41,7% de los votantes votando por adelantado desde el martes (4). El margen de fraude, seg√ļn las ONG y los observadores independientes, es amplio.

Amantes como la OSCE (Organizaci√≥n para la Seguridad y la Cooperaci√≥n en Europa) esta vez no ten√≠an monitores permitidos en las elecciones. Internet, fuente de varios informes de fraude en los √ļltimos d√≠as, ten√≠a aplicaciones de mensajer√≠a con mala conectividad desde la semana pasada hasta ahora.

Lukachenko admiti√≥, el domingo (9), que vive en una situaci√≥n excepcional, y reaccion√≥ de manera acorde con su estilo: prometiendo m√°s represi√≥n a trav√©s de ¬ęvarias opciones¬Ľ. Al parecer, empez√≥ a tomar forma esta misma noche.

¬ęLa situaci√≥n no debe subestimarse, pero no hay absolutamente ning√ļn fundamento para decir que a partir de ma√Īana el pa√≠s estar√° en un caos, o en una conflagraci√≥n o una guerra civil. Eso se lo garantizo¬Ľ, dijo a los periodistas despu√©s de la votaci√≥n.

Esa represi√≥n en s√≠ estaba en marcha. Seg√ļn las ONG de derechos humanos, m√°s de 1.300 personas fueron arrestadas en las semanas previas a las elecciones, incluidos 33 mercenarios rusos de la organizaci√≥n Wagner Group, en un episodio muy oscuro.

El s√°bado, el d√≠a antes de las elecciones, tambi√©n arrestaron al director de campa√Īa de Svetlana. Esto llev√≥ a la candidata a salir de su casa y reaparecer al d√≠a siguiente para votar, rodeada de un batall√≥n de reporteros y simpatizantes.

No era exactamente un pasaporte de inmunidad para quienes estaban en la operación. Tres periodistas de TV Dojd, uno de los raros canales independientes de Rusia, fueron arrestados por no tener credenciales oficiales del gobierno bielorruso después de entrevistar a Svetlana.

Probablemente de mala gana, dado que Dojd (lluvia, en ruso) es muy cr√≠tico con el Kremlin, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Mosc√ļ dijo que buscar√≠a una soluci√≥n al caso r√°pidamente.

Svetlana dijo, despu√©s de votar, que solo buscaba ¬ęuna elecci√≥n honesta¬Ľ. ¬ęNo queremos un Maidan aqu√≠¬Ľ, dijo, refiri√©ndose al apodo del movimiento que derroc√≥ al presidente prorruso de Ucrania en 2014, lo que llev√≥ a Vladimir Putin a intervenir en el vecino y anexionarse Crimea.

El peso de Mosc√ļ sobre Bielorrusia es enorme, dados los lazos culturales, pol√≠ticos y econ√≥micos. Minsk depende de su vecino en casi todo, empezando por la energ√≠a, pero en los √ļltimos a√Īos ha estado enviando ondas a Occidente.

Esta b√ļsqueda de cierta autonom√≠a sacudi√≥ la relaci√≥n entre Lukachenko y Putin. Rusia necesita Bielorrusia estrat√©gicamente aliada o neutral, as√≠ como Ucrania, dado que son amortiguadores f√≠sicos entre sus fronteras y las de la OTAN (alianza militar occidental).

Así, analistas como el bielorruso Vitali Shkliarov, que fue detenido la semana pasada acusado de asesorar a candidatos de la oposición, ven a Lukachenko bajo una presión extrema.

Primero, de Mosc√ļ, que a principios de este a√Īo incluso recort√≥ el petr√≥leo subsidiado que suministra al gobierno de Lukachenko. √Čl y Putin se llevaban bien, entre otras cosas porque Rusia siempre quiso fusionar los dos pa√≠ses, pero el arresto de los mercenarios rusos reactiv√≥ el malestar.

Todo esto provoc√≥ escalofr√≠os en la √©lite local, que es pro-Kremlin. Adem√°s, la negaci√≥n de la pandemia de Covid-19 por parte del aut√≥crata, al estilo de Jair Bolsonaro o Donald Trump, lo alien√≥ a√ļn m√°s entre la circunscripci√≥n m√°s joven, lo que se√Īal√≥ un apoyo masivo a los candidatos de la oposici√≥n.

Ahora toca esperar y ver si la movilizaci√≥n que ha encarnado Svetlana en las √ļltimas semanas continuar√° o si la represi√≥n seguir√° desempe√Īando su papel en lo que la exsecretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice calific√≥ como ¬ęla √ļltima dictadura en Europa¬Ľ.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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