Battle for Square pone en duda la capacidad de Pi√Īera para superar la crisis en Chile





Un oficial de polic√≠a roci√≥ gas pimienta directamente sobre el rostro del estudiante Juan D√≠az, de 16 a√Īos, quien cay√≥, aull√≥ de dolor y fue rescatado por una brigada de voluntarios. Un ni√Īo que hab√≠a arrojado una piedra a la polic√≠a fue lanzado al aire por un chorro de agua y se golpe√≥ la cabeza contra el suelo; su ojo derecho se hinch√≥ y su cabeza comenz√≥ a sangrar. Los veh√≠culos policiales a veces son apedreados durante horas y horas.





Escenas como estas presenciadas por Hoja se han vuelto comunes en la escena de batalla campal que tiene lugar diariamente desde las 6 p.m. a la plaza Baquedano en el centro de Santiago.

Durante más de dos meses, sin fallar un día, los manifestantes de "Chile despierto" o "arrebato social", como la serie de protestas que se han llevado a cabo en el país desde el 19 de octubre, y los carabineros (equivalente a la policía militar) en Brasil) se enfrentan en un juego de gato y ratón por la posesión simbólica de la plaza.

Cuando un lado del conflicto se distrae o se cansa, el otro se hace cargo. A lo largo de la noche, es posible que dos o tres veces la plaza cambie su "due√Īo", a expensas de piedras, botellas, porras, gases lacrim√≥genos y chorros de agua de camiones de polic√≠a que los chilenos llaman " guanacos ‚ÄĚ, un animal relacionado con las llamas que generalmente escupe.

En la v√≠spera de A√Īo Nuevo, se produjeron nuevos enfrentamientos en una calle que conduce a la plaza, con al menos tres manifestantes heridos. El estudiante Diego Lastra, de 27 a√Īos, fue cegado por un ojo cuando fue golpeado por una bomba de gas lacrim√≥geno, seg√ļn su familia. El gobierno dice que 27 carabineros resultaron heridos solo esa noche.

La prensa chilena llama a la plaza la "zona cero" o "punto cero" del movimiento que no tiene l√≠der ni portavoz y rechaza los v√≠nculos con los partidos pol√≠ticos. Comenz√≥ en octubre al principio contra el aumento de la tarifa del metro y ahora tiene varias banderas, incluida la expulsi√≥n del presidente de centroderecha Sebasti√°n Pi√Īera y la reforma del sistema de pensiones.

La plaza Baquedano, también conocida como Italia, se utiliza para celebraciones políticas y deportivas. El martes (31), un grupo de diez manifestantes intentaron derribar el monumento ecuestre en honor a un héroe militar de la Guerra del Pacífico (1879-1883). Quieren renombrar el lugar como "Plaza de la Dignidad".





‚ÄúEl gobierno cree que detener a la gente en la plaza terminar√° con todo. Pero la plaza es como un trofeo para nosotros. Es como la dignidad. Nos han quitado muchas cosas, pero la plaza no lo har√° ", dijo el manifestante Patricio D√≠az, de 59 a√Īos.

La disputa por el lugar se produce en medio de una estrategia de "tolerancia cero" anunciada el 19 de diciembre por Felipe Guevara, el nuevo intendente (equivalente al gobernador en Brasil).

Afirmando que quiere garantizar el libre flujo de vehículos y la seguridad, respaldó el plan del comando policial de enviar más de 1,000 agentes a la plaza todos los días.

A diferencia de Brasil, en Chile el comando de polic√≠a y el intendente son nombrados por el Presidente de la Rep√ļblica. Con la represi√≥n de las protestas, se trata de Pi√Īera que caen las cr√≠ticas sobre la violaci√≥n de los derechos humanos.

Seg√ļn la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos de la OEA (Organizaci√≥n de Estados Americanos), la acci√≥n es desproporcionada y "puede obstaculizar o limitar seriamente el derecho a la protesta social pac√≠fica".

Impulsado por la fuerza de la protesta, Pi√Īera convoc√≥ un refer√©ndum sobre una posible reforma constitucional para abril e intercambi√≥ auxiliares. El domingo pasado (29) le dijo al peri√≥dico La Tercera que "lo peor ya pas√≥". Esto no es lo que indica la batalla por la plaza Baquedano.

El informe siguió a más de 14 horas de actos en la plaza durante seis días a fines de diciembre.

El n√ļmero de manifestantes oscilaba entre 400 y 5,000 el viernes (27), seg√ļn el comando Carabineros.

Esa noche, el trabajador Mauricio Fredes, de 33 a√Īos, muri√≥ mientras ca√≠a en un agujero mal tapado en la acera mientras intentaba escapar de un guanaco, seg√ļn sus amigos. Su muerte caus√≥ conmoci√≥n; La familia dijo que fue a protestar para expresar su repudio a las pol√≠ticas p√ļblicas del gobierno.

La muerte de Fredes, la segunda en las cercanías de la plaza desde octubre y la 27 a nivel nacional desde que comenzaron las protestas, enfureció a los manifestantes.

Al d√≠a siguiente, honraron alrededor del hoyo. Incluso bajo los jets de los guanacos, los anti-pi√Īeristas permanecieron alrededor de las flores y el retrato de los muertos, respondiendo con piedras y al menos dos fueron arrestados.

"Pacos asesinos", gritaron. "Paco", que sería una corrupción de una palabra indígena con respecto al color verde de los uniformes, es el apodo dado a los carabineros.

En todo el centro puede encontrar graffiti como "paco bom é paco dead" y "matapacos".

Todos los d√≠as acompa√Īado por el informe, el gui√≥n era el mismo. Los manifestantes "toman" la plaza. La polic√≠a estaciona sus autos.

Los manifestantes ahora acosan a la policía con piedras y gestos obscenos. Aquí es donde los guanacos de una hora van y vienen alrededor de Baquedano. Los vehículos intentan dispersar a los manifestantes y son golpeados por rocas, cubos y láser verde para oscurecer la visión del conductor.

La tropa se enfrenta a la línea del frente de los manifestantes, la mayoría de ellos jóvenes. Delgados, encapuchados, con máscaras y escudos, se parecen a los bloques negros que se presentaron en Brasil en 2013: los chilenos dicen que no hay conexión.

En un momento, los carabineros dejan sus autos y corren a trav√©s de la multitud para atrapar la l√≠nea del frente y dispersar a la multitud, momento en el que se establece el p√°nico, ya que existe el riesgo de balas de goma. Las personas que solo miran, incluidos los ni√Īos y los ancianos, caen dentro del alcance de la polic√≠a.

El riesgo es real. Del 19 de octubre al 3 de diciembre, 345 personas sufrieron lesiones oculares por balas de goma, de las cuales 193 sufrieron traumatismos graves y 29 con traumatismos oculares, seg√ļn la Sociedad Chilena de Oftalmolog√≠a. En noviembre, el estudiante de psicolog√≠a Gustavo Gatica, de 21 a√Īos, estaba tomando fotos de los enfrentamientos cuando fue alcanzado por una bala de goma y ha estado ciego desde entonces.

Como √ļltimo movimiento en las t√°cticas de ocupar la plaza, la polic√≠a arrastra y alinea una l√≠nea, expulsando a todos los que est√°n all√≠.

El 23, un carabinero amenazó con imponer una multa al periodista. Hoja alegando que sería ilegal quedarse en la plaza. Una segunda vez, el periodista fue expulsado nuevamente. Cuando dijo que era periodista, el policía se burló: "Todo el mundo aquí es periodista, vaya ahora".

Los n√ļmeros de los enfrentamientos indican el tama√Īo de la crisis, considerada la mayor desde el final de la dictadura de Augusto Pinochet (1974-1990).

Seg√ļn un informe de la ONU, 12.738 personas resultaron heridas hasta principios de diciembre, incluidas 1.554 por balas de goma y 198 por armas de fuego.

Se abrieron 544 denuncias relacionadas con 633 presuntos actos de tortura y malos tratos, incluidas 66 denuncias de violencia sexual por parte de miembros de la policía.

Una multitud de 28.200 personas fueron arrestadas, de las cuales 1.615 fueron arrestadas. Los carabineros también destacan a sus 2.700 heridos. El 27, un teniente y dos carabineras sufrieron heridas graves.

En la ciudad de Antofagasta, un oficial de policía fuera de servicio fue golpeado mientras pasaba una barricada con su familia herida.

El trasfondo de los actos es la desigualdad social: el 2.1 por ciento de los m√°s ricos tienen la misma riqueza que el 50 por ciento m√°s pobre, y la mitad de todos los trabajadores recibieron menos de $ 500 por mes en 2018.

Otro lado

El 28, el general carabineros Enrique Bassaletti, jefe de la región central, dio una respuesta ambigua cuando el informe preguntó si las protestas están prohibidas en la plaza.

‚ÄúLas personas tienen derecho a hablar siempre, sin ning√ļn tipo de restricci√≥n. A menos que esta demostraci√≥n implique afectar el derecho de otra persona, como prohibir una v√≠a p√ļblica, por ejemplo. En este caso, la autoridad, en este caso la mayordom√≠a, es quien otorga esta autorizaci√≥n (para la manifestaci√≥n). En estos casos, la mayor√≠a de las veces, esta autorizaci√≥n no existe, por lo que son ilegales ".

"Destruir muebles p√ļblicos, interrumpir el tr√°fico, hacer barricadas, atacar directamente a las fuerzas policiales es un delito y tenemos la obligaci√≥n de responder".

El intendente Felipe Guevara dijo en una conferencia de prensa que "continuar√°n trabajando para restablecer el orden p√ļblico".

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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