Barricados en el edificio Coutinho, los residentes reciben agua por primera vez en dos días









Las seis familias que continúan en el edificio Coutinho continúan rechazando salir de aquel edificio, a pesar de que se les ha cortado la luz, el agua y el gas, como medio de presión para que evacuen el edificio destinado a ser demolido.

Este sábado por la mañana, se permitió la entrada de seis botellas de agua que fueron llevadas al bloque poniente del edificio Coutinho, donde están cuatro de las seis familias que hasta ahora rechazan abandonar sus casas.

El viernes por la tarde, el alcalde de Viana do Castelo, José María Costa, entró en el edificio Coutinho para hablar con los residentes que allí continúan. Alrededor de dos horas después, el alcalde reconoció que no convenció a ninguna de las familias a salir del edificio, pero indicó que había llegado a un "principio de acuerdo" con una de ellas. Sin embargo, el abogado de los vecinos, Francisco Vellozo Ferreira, negó ese "principio de acuerdo", subrayando que sólo se había abierto "una puerta de diálogo".

Desde el lunes que la entrada del edificio Coutinho cuenta con la presencia de agentes de la PSP o de una empresa de seguridad privada contratada por Vianapolis, la empresa creada para desarrollar e implementar el programa Polis en Viana do Castelo. La función de aquellos agentes es garantizar que nadie entra en el edificio, sobre todo aquellos que salen de él.

Como consecuencia, los habitantes están desde entonces barricados en sus casas. Luego el lunes, se les cortó el agua. El martes, se quedaron sin gas. Después, el jueves, fue el turno de acabar la electricidad. También en ese día, dejó de ser permitido a los familiares de los residentes del edificio Coutinho entregar comida y otros bienes. El viernes por la mañana, seis hombres contratados por Vianapolis comenzaron los trabajos de demolición, pero sólo con martillos.

El edificio Coutinho fue construido en la primera mitad de la década de 1970 y es de vivienda privada. Por su altura y composición, este edificio se destaca en el paisaje urbanístico de Viana do Castelo como ningún otro. En 2000, cuando José Sócrates era ministro de Medio Ambiente y Defensor Moura era presidente del Ayuntamiento de Viana do Castelo, se presentó el Programa Polis de Recalificación Urbana y Valorización Ambiental de Viana do Castelo. En este, estaba prevista la demolición del edificio por ser "disonante" de la línea urbanística del Centro Histórico de Viana do Castelo. En su lugar, se construirá el nuevo mercado municipal de Viana do Castelo.





Desde entonces, Vianapolis y los residentes del edificio Coutinho han estado involucrados en una larga batalla jurídica. En vista de las órdenes de desalojo por parte de Vianápolis (que pasó a ser propietaria legalmente a la propietaria del edificio), los residentes que allí continúan, actualmente nueve repartidos en seis pisos, fueron colocando providencias cautelares para frenar el desalojo. La mayoría de los residentes aceptaron salir, mediante una de dos propuestas: ir a uno de los dos edificios construidos para quien saliera del edificio Coutinho o aceptar una indemnización.

Para saber más sobre el edificio Coutinho, lea este especial del Observador:

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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