¬ŅAusteridad, una inevitabilidad europea post-covid?





El t√©rmino austeridad se hizo famoso a ra√≠z de la gran recesi√≥n de 2008, y se asoci√≥ con el esfuerzo de consolidaci√≥n fiscal que la mayor√≠a de las econom√≠as perif√©ricas europeas tuvieron que realizar a ra√≠z de la crisis de la deuda soberana, para poder reducir decisivamente d√©ficit estructural en sus cuentas p√ļblicas. Portugal fue uno de los pa√≠ses que se someti√≥ a este programa de consolidaci√≥n fiscal, luego del programa de rescate firmado en 2011 por el entonces Primer Ministro Jos√© S√≥crates.





En un momento en que los pa√≠ses europeos est√°n comenzando a intentar regresar a un per√≠odo de mayor normalidad en la actividad econ√≥mica, y a darse cuenta de hasta qu√© punto se necesitar√° el apoyo p√ļblico, algunas voces tambi√©n est√°n comenzando a preocuparse por el impacto que los programas pueden tener en sus cuentas. deuda p√ļblica y la sostenibilidad de la deuda de sus pa√≠ses.

La perspectiva de aumentar los impuestos y aplicar recortes importantes al gasto gubernamental para compensar los altos paquetes de impuestos necesarios para reavivar las economías después del encierro obligatorio causado por la pandemia de coronavirus no es inusual, y proyecta la sombra de una tercera ola recesiva en 2021 ( considerando la primera ola sanitaria, con costos humanos de vida, y la recesión de 2020 la segunda, con costos económicos).

En otras palabras, a medida que se alivian las restricciones de movilidad, el efecto positivo de la reapertura de las economías estará condicionado por la necesidad de consolidación, creando una sombra sobre el crecimiento económico.

Sin embargo, esta concepci√≥n puede no ser inevitable. En primer lugar, porque la percepci√≥n del riesgo sist√©mico de las deudas de los Estados europeos no es la misma que enfrent√≥ la eurozona en los a√Īos de la gran recesi√≥n. Los gobiernos de hoy disfrutan de primas de riesgo m√°s bajas, tambi√©n debido a un consenso percibido de que, incluso si se retrasan, las respuestas europeas continuar√°n surgiendo y mitigar√°n el riesgo asociado, especialmente con respecto a las soluciones del Banco Central Europeo.

De hecho, los valores nominales de la deuda p√ļblica en los pa√≠ses europeos registrar√°n un aumento significativo, pero en principio ser√° un evento excepcional que pueden acomodar los Estados, ya que no se espera que los costos de financiamiento del mercado registren aumentos significativos. Esto, por supuesto, si se materializa el escenario central, que el coronavirus no tendr√° impactos significativos con respecto a la p√©rdida de valor econ√≥mico a largo plazo.

Tambi√©n se debe tener en cuenta que los mercados han vivido mejor con altos niveles de endeudamiento en las econom√≠as, eliminando la presi√≥n que existe a corto plazo para aumentar las primas de riesgo. Sin duda, esto se debe al hecho de que las tasas permanecen en niveles extraordinariamente bajos y durante un per√≠odo considerado casi ilimitado en el tiempo. Estas son variables que deber√≠an seguir si√©ndolo en los pr√≥ximos a√Īos, dando a los gobiernos tiempo para reposicionar sus econom√≠as y reducir el nivel de deuda p√ļblica.





Finalmente, tambi√©n est√° el factor de la relaci√≥n entre las instituciones y sus ciudadanos. Europa, especialmente los pa√≠ses de la eurozona, han visto un aumento en el euroescepticismo basado en la premisa de que el proyecto europeo no ha logrado cumplir las expectativas de cohesi√≥n social y reducci√≥n de las desigualdades que estar√≠an en la base de la Uni√≥n Europea. Este tipo de revuelta electoral se ha acentuado en los √ļltimos a√Īos y despu√©s de abandonar el Reino Unido, es m√°s probable que la pandemia de salud cree una respuesta que al menos pueda representar un pacto social que no acent√ļe las desigualdades y los desequilibrios entre habitantes y naciones.

Este proceso no est√° exento de dudas y posibles excepciones. Es cierto que la mayor√≠a de los pa√≠ses europeos desarrollados parecen tener registros algo sostenibles, pero Italia y eventualmente Grecia son excepciones a tener en cuenta. Del mismo modo, otros pa√≠ses de la eurozona donde el √≠ndice de deuda incluso ha mostrado una trayectoria sostenible, y que incluye a Portugal o Espa√Īa, pueden ser econom√≠as que pueden recibir cierta presi√≥n al respecto.

No se debe pasar por alto que puede surgir cierta presi√≥n de la Comisi√≥n Europea para algunos esfuerzos de consolidaci√≥n fiscal, cuando finaliza la suspensi√≥n actual de las normas fiscales de la UE. Sin embargo, ser√° m√°s seguro que ir√° acompa√Īado de una agenda de transformaci√≥n econ√≥mica posterior a Covid, en l√≠nea con las ambiciones que la Uni√≥n Europea tendr√° que construir para las pr√≥ximas d√©cadas.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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