Arqueología a azul y verde





título: "Arqueología en las Azores. Una breve historia "
autor: José Luis Neto
Editorial: Instituto Açoriano de Cultura
páginas: 127
precio: 10 €





El Instituto Açoriano de Cultura desarrolla un continuo calendario de conferencias, exposiciones y ediciones que trasciende mucho el ámbito de la Isla Tercera en que fue creado en 1955. No sólo por la acuidad de esas iniciativas, sino también por el más reciente casi arrojo que contrasta de inmediato con arcaísmos estéticos aún tan incrustados en la mayoría de las prácticas locales, municipales y regionales, donde la llegada del gran diseño al regular servicio corriente de las comunidades (con toda su creciente panoplia de recursos técnicos, cada vez más pro, -criativos y calificantes) está todavía muy lejos de cumplirse. Y eso no es poco, porque lo que o quien bien merecía tal cualificación moderna es trabado por el reseco amadorismo insane, un nivelar por debajo que tantas veces resulta del más grosero facilitismo institucional. (Y es peor que los menús de las fábricas de cerveza garabateadas en la mala escritura sobre papel de cocina asegurados con cinta en las ventanas, que Miguel Esteves Cardoso elegido durante años como la contribución típicamente portugués al diseño comercial …)

Es notable lo que hace este Instituto, pues también refuta a ojos vistos el Azorean torpor o el aislamiento isleño, demostrando que antípodas ultraperiféricas pueden ser hoy razonablemente compensados ​​por una globalización bien medida y pensada, que la tecnología ha traído a quien quiera o sepa hacer bien el uso de ella. Y si en el camino entre dos grandes continentes las Azores parecen estar "de moda", como islas desconocidas por descubrir, entonces son las instituciones culturales y patrimoniales del archipiélago, públicas y privadas, grandes y pequeñas, nuevas o antiguas (como ésta es), que en primera línea pueden mostrar a los que ahora llegan ya los que allí viven, no sólo las buenas curiosidades de una historia que da ufanía conocer – y Descubrimiento Científico de las Azores. Del poblamiento al inicio de la erupción de los Capelinhosde Luis M. Arruda (también IAC, 2014, 424 pp.) hace seguramente parte de ese proceso de conciencia colectiva -, pero que allí se practica y persiste un debate atento, continuo, fundamental – son las sesiones tituladas Grémio de las 9, los viernes – acerca de los problemas del presente y del futuro, de la región y del mundo.

En el caso de que se produzca un cambio en la calidad de la información,

Puerto de paso de las rutas marítimas entre Europa, América del Norte, Brasil y Asia, escala de los barcos de la célebre Carrera de la India como de cargueros de todo tipo en el siglo pasado, el archipiélago acumuló una cantidad notable de embarcaciones naufragadas en sus aguas territoriales o (en el caso de los buques de sus principales puertos ("un millar de naufragios", página 15), un botín extraordinario que atrajo a cazadores de tesoros y otros aventureros de igual pinta (un "resistente espectro", página 12, "actividad predatoria" 23), tanto como la riquísima biodiversidad de sus aguas – por conjugación de corrientes oceánicas – fascinó y fascina biólogos del mundo entero.

Por cierto, la primera reserva arqueológica submarina del país fue creado en la bahía de Angra y Agua para dos ministerios inspirados Lisboa en febrero de 1973 por la "visión profética e ilustre" (sic) de Manuel Baptista de Lima (1920-1996, director Angra do Heroísmo Museo), con el fin de promover la investigación científica – en la arquitectura naval, por ejemplo – y la salvaguardia de los bienes culturales en lo que José Luís Neto considera que es "uno de los lugares más prometedores de la arqueología subacuática portugués, europeo y mundial "," Un patrimonio de extraordinaria grandeza científica, así como de rara belleza "(p.38), condensado en la" grandeza de la capital de la navegación del Atlántico Norte "(p. 48). Hoy en día son visitables cinco parques arqueológicos subacuáticos, creados en 2005, 2012, 2014 y 2015 en la Isla de Terceira, Flores, Santa María y San Miguel, la Ruta del Patrimonio Cultural Subacuático de las Azores abarca 30 sitios (y puede crecer), y centros interpretativos están a ser preparados para ofrecer en algunas zonas portuarias "las historias que vienen del fondo del mar" (página 16) o "la historia de las navegaciones en las Azores y en el mundo" (p.38).





Lo que al final de cuentas (y en la conclusión de este libro, p. 99) está en cuestión es "el paradigma social vigente en la relación entre la materia prima de la arqueología -las cosas de antaño- y la economía local, las estrategias del turismo , el marco de creación de empleo, la sostenibilidad ambiental, la revitalización de las estructuras museológicas y el contexto de la formación académica de las Humanidades a escala regional. En la historia relativamente adulta de la autonomía administrativa de las Azores, avances y retrocesos en gestión patrimonial y en habilitación técnico-científica para intervenciones arqueológicas (tantas veces dependientes, aún, de empresas especializadas del continente o incluso de extranjeros académicamente vinculados) fueron marcados por fenómenos naturales, como el terremoto de 1 de enero de 1980, que desmoronó parcialmente la ciudad de Angra do Heroísmo, pero también por grandes obras infraestructurales portuarias o carreteras (bendecidos fondos comunitarios …), y campañas de rehabilitación monumental, sobre todo en iglesias, conventos, las fuentes y las fortificaciones, además de protocolos de la llamada "arqueología de emergencia o prevención" en el área urbana, fijados por reglamentos nacionales y comunitarios.

Aunque en fase "muy precoz" (p 62), trabajos de "arqueología del agua" para el consumo urbano-del sistema gravitacional al abastecimiento por presión- parecen estar poniendo al descubierto en Angra do Heroísmo una "red absolutamente extraordinaria", que lleva a Neto a creer que un aumento de la actividad arqueológica sistemática puede crear "nuevos puntos de interés en el tejido urbano", en que cierto "mestizaje transgeneracional" (sic) cruce "raíces totémicas de los orígenes" con "creación contemporánea", llevando a la "capitalización "turística" ya la "bien planeada regeneración de los centros históricos", con la consecuente "sostenibilidad de las actividades económicas de esas áreas" (49).

Es importante decir que la tutela del patrimonio dicho arqueológico pasó al gobierno de las Azores en agosto de 2000, y que el autor considera la legislación regional, aprobada cuatro años después, "más vanguardista que la nacional" (p. 64), sobre todo en lo que se refiere tanto a las compensaciones ya las penalizaciones concebidas a descubridores fortuitos, declarados u omisos, de hallazgos subacuáticos de valor patrimonial, o que las intervenciones en el Fuerte de Santa Clara (2010) y en la Recogida de Santa Bárbara (2007-8), ambos en Ponta Delgada – el primero, un caso de "excelencia técnica" y "una intervención de referencia nacional, en estructuras arquitectónicas, que debería ser bien más conocida" (p 68) – son paradigmáticas del rápido salto calificativo realizado por el "fenómeno arqueocultural azoriano (P. 71), impulsado – un año antes y de la peor manera posible – por el colapso del convento de San Juan Evangelista, para la construcción del nuevo teatro Micaelense.

Naturalmente, todo este súbito aumento de intervenciones arqueológicas de salvaguardia o prevención, con sus "procesos lentos", tantas veces inconvenientes, necesita ser "compartido con las personas", incluso con los efectos más sorprendentes, como el de aquel segundo cañón de bronce descubierto por buceadores deportivos en Ponta Graça (Vila Franca do Campo, São Miguel), que el municipio logró rescatar al museo local, con manifiesto éxito de visitas.

José Luis Neto también nos dice que el escenario arqueológico en las restantes islas "tiene poco de semejante" con lo que describe para Tercera y San Miguel, mostrando que la centralidad de unas es la debilidad de otras y que la cohesión territorial permanece – también en este ámbito – un grave problema de este archipiélago, tanto en el ámbito marítimo y terrestre. En el Corvo, donde en 1978 y 1986 se buscaron indicios de navegación de la Antigüedad, se buscaron en 2014-15 vestigios de la antigua ermita de Nuestra Señora del Rosario, desacralizada en 1690 a favor de la iglesia matriz actual, en la expectativa del descubrimiento de "formas de intercambios culturales y de miscigenaciones feéricas "(p 97) allí testimoniadas por la presencia de esclavos subsarianos, sus primitivos colonos. Sin embargo, la cooperación internacional como el proyecto Azores Shipwreck Survey (1996-98) permitió localizar la fragata inglesa Pallas, un buque de 728 toneladas, 36 armas y 240 oficiales y marineros que participó en las guerras de los siete años y la independencia norteamericana pero acabó sus días arrastrado por una tempestad violenta hasta la bahía de Calheta, en San Jorge.

Otra asociación, con la Fundación Rebikoff-Niggeler (con sede en Horta), permitió estudiar en 1998 la fragata francesa L'Astrée, que corroída por gusanos xilófagos de las aguas calientes del Caribe -de donde precedía con carga de café y azúcar en 1796, el agua y muy fustigada por el mal tiempo, decidió lanzarse contra la costa de la isla del Pico, cerca de San Roque, para gran mortandad de sus pasajeros y tripulantes (y rescate de unos pocos). En 1998-99 varias exploraciones con colaboración internacional se realizaron en las bahías de Porto Pim y Horta, en la isla de Faial. En 2011, colaboración de la DRAC con la Misión M @ rbis, localizó el Olympia, naufragado junto a los isleños de las hormigas, en Santa María. (Desgraciadamente, la Cronología se queda por 2015-16, cuando sería curial – y ventajoso – actualizarla hasta la fecha de la edición.)

José Luís Neto escribió un libro para "dar, de forma despretensiosa, testimonio de lo que fue y han sido los trabajos arqueológicos en las Azores" y, de este modo, ser "sólo una piedrecita para la construcción de la noción de comunidad" (pp. , 8), pero una inusual y ambiciosos lanzamientos, programa de presentaciones (Angra, Ponta Delgada, Horta, Lisboa, hay muy pocos días), favoreciendo la difusión de lo que se ha hecho y la discusión de qué hacer en el futuro, permite diseñarlo además de eso. Sin embargo, el papel central? – de la Universidad de las Azores en la formación teórico-práctica de nuevas generaciones de arqueólogos, capaz de reducir la evidente dependencia externa (ciertamente más costosa para la Administración y los privados), y como catalizador de alianzas internacionales quedó claramente por razonar, aunque la cuestión surgen con clara evidencia para la sostenibilidad insular. Tal vez pueda ser tema de nuevo capítulo en segunda edición, a la par de índices onomástico y toponímico que hagan el libro de más provechosa y rápida consulta.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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