Aquí, Kiev. Valera, la estudiante de ingeniería que después de todo va a ser doctora.





En el hospital de Brovary, cerca de Kiev, se amontonan los heridos de la guerra. Andrii conducía con su familia y el vehículo fue golpeado.





En el hospital de Brovary, una ciudad en los suburbios, veinte kilómetros al este de Kiev, hay heridos de guerra desde hace más de dos semanas. Fue uno de los primeros sitios cercanos en ser bombardeados por los rusos. Es una de las puertas de entrada a la capital, siempre en línea recta. Las columnas militares necesitan líneas rectas para avanzar rápido y sin obstáculos. Los restos de esos disparos todavía están muy presentes en el camino. Un tanque ucraniano destruido, varios autos quemados y un rastro de destrucción y tierra arrasada. La ciudad satélite de la capital sigue en pie, pero hay ataques todos los días.

Este jueves, Andrii manejaba con su familia. Se llev√≥ a su esposa, hijo peque√Īo, hija adolescente y madre. Se explica mediante gestos y sonidos. Las llantas del auto fueron golpeadas, reventadas, trat√≥ de sujetar el volante, termin√≥ protegido por el concreto y sacos de arena de los retenes. Cuando finalmente logr√≥ detenerse sin perder el rumbo, not√≥ que estaba herido en su mano derecha. La hija se rompi√≥ un brazo. Ayer, Andrii y toda la familia regresaron al hospital. Fueron a ver a su hija mayor, de 14 a√Īos, que sigue hospitalizada. Andrii, a pesar de que le faltaban dos dedos, fue dado de alta poco despu√©s. Ayer, Andrii vest√≠a el mismo abrigo que llevaba el d√≠a anterior, cuando asaltaron el coche de la familia. ¬ŅC√≥mo sabemos? Porque nos llama la atenci√≥n el agujero redondo, casi perfecto, por donde entr√≥ la bala que le arranc√≥ los dedos, pero le dej√≥ la vida. √Čl sonr√≠e, desde la parte superior de sus seis pies de altura. La madre y la esposa tambi√©n. Est√°n todos vivos. Son ucranianos, civiles, una familia, que justo iban al supermercado en un pueblo suburbano, cerca de la gran capital.

una vocación

Andrii fue atendido por m√©dicos y enfermeras, con la ayuda de Valera, una estudiante de ingenier√≠a civil de 18 a√Īos. Desde que comenz√≥ la guerra, decidi√≥ ser voluntario en el hospital. Era su forma de sentirse √ļtil, de ayudar, de poder aportar a su pa√≠s. Valera est√° helada, con camiseta blanca y abrigo de terciopelo verde, no es la m√°s adecuada para los seis grados bajo cero y un viento g√©lido, cortante, despiadado que penetra la piel, los huesos, el alma. En el hospital hace lo que puede, lo que sabe y trata de seguir las instrucciones que le dan. ¬ęNo faltan m√©dicos ni enfermeras, ni medicinas¬Ľ, dice, y a√Īade que todas las personas que llegan, heridas en la guerra, son ¬ębien tratadas¬Ľ. Pero el hospital no solo trata a las personas atrapadas en fuego de artiller√≠a, armas peque√Īas o metralla. En tiempos de conflicto, los habitantes de Brovary tambi√©n enferman. Valera no habla ingl√©s, o mejor dicho, no se arriesga a responder preguntas en ingl√©s. Pero hay cuatro palabras que insiste en no decir en ucraniano, para que nada se pierda en el mensaje: ¬ępor favor, cierra el cielo¬Ľ. ‚ÄúCuando termine la guerra‚ÄĚ, dice Valera, la Universidad de Kiev perder√° un estudiante de primer a√Īo en Ingenier√≠a y ganar√° otro en Medicina. Decidi√≥ que quiere ser m√©dico, para ‚Äúpoder salvar vidas‚ÄĚ y no solo estar ‚Äúayudando a los que salvan‚ÄĚ. Naci√≥ una vocaci√≥n.

heridos de guerra

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Ochenta heridos de guerra han pasado por el hospital desde que comenzó la ofensiva rusa. Hay muchos amputados, pero la mayoría de los pacientes tienen heridas de metralla.





Valentin Vitalievich, el director cl√≠nico, no entiende la desproporci√≥n en el n√ļmero de heridos. ¬ęPor cada soldado herido, hay seis civiles. Nada de esto tiene sentido, pero disparar a civiles es b√°rbaro y sin sentido¬Ľ. Hasta el momento, dice, ‚Äúha muerto un paciente, ten√≠a muchas heridas en la zona del t√≥rax y no hemos podido salvarlo‚ÄĚ. El m√©dico dice que colegas portugueses se ofrecieron a recibirlo en hospitales portugueses. Dice que les agradeci√≥, pero prefiri√≥ quedarse para cuidar de los suyos. Consid√©ralo tu deber y tu obligaci√≥n. Y vocaci√≥n.

Manuel Rivas

Fernando Rivas. Compagino mis estudios superiores en ingeniería informática con colaboraciones en distintos medios digitales. Me encanta la el periodismo de investigación y disfruto elaborando contenidos de actualidad enfocados en mantener la atención del lector. Colabora con Noticias RTV de manera regular desde hace varios meses. Profesional incansable encargado de cubrir la actualidad social y de noticias del mundo. Si quieres seguirme este es mi... Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/manuel.rivasgonzalez.14 Email de contacto: fernando.rivas@noticiasrtv.com

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