Amnistía Internacional pide respuestas a China sobre represión de minoría musulmana









Amnistía Internacional (AI) apeló este lunes a China para que esclarezca sobre la "represión masiva" de un millón de miembros de la minoría étnica china musulmana uigur en la región del Xinjiang, extremo noroeste del país.

En 2009, la capital de Xinjiang, Urumqi, fue escenario de los más violentos conflictos étnicos registrados en las últimas décadas en China, entre los uigures y la mayoría han, predominante en cargos de poder político y empresarial regional.

Desde entonces, las autoridades lanzaron una campaña represiva, que fue reforzada a partir de 2016, cuando el secretario del Partido Comunista Chino (PCC), Chen Quanguo, fue trasladado a la zona tras varios años en el Tíbet.

Organizaciones de defensa de los derechos humanos acusan a Pekín de convertir el extremo noroeste del país en un estado policial, con miles de uigures a ser arbitrariamente detenidos en campos de adoctrinación política.

En un informe, que incluye el testimonio de personas que fueron internadas, Amnistía Internacional acusa a Pekín de desarrollar "una campaña gubernamental de internación masiva, vigilancia intrusiva, adoctrinación política y asimilación cultural forzada".

Los uigures están siendo castigados por dejar crecer la barba, usar burka o poseer el libro sagrado de los musulmanes del Corán, según AI.





En agosto, un comité de derechos humanos de las Naciones Unidas, en Ginebra, acusó a China de detener a un millón de personas en campos de adoctrinación política, donde se ven obligados a criticar el islam y la propia cultura, a aprender mandarín ya jurar lealtad al mismo. Partido Comunista.

Las detenciones pueden ocurrir bajo acusaciones como intercambiar saludos en las redes sociales, durante vacaciones musulmanas, o contactar a familiares más allá de las fronteras, indica la ONG.

"Cientos de miles de familias fueron separadas debido a esta campaña represiva", acusa Nicholas Bequelin, director de AI para el este asiático, en un comunicado.

"La gente está desesperada por descubrir lo que le pasó a sus familiares y es hora de que las autoridades chinas dar respuestas", apunta.

Pekín niega que se trata de "centros de reeducación" o de "detención arbitraria", afirmando antes que son "centros de educación vocacional".

Las internaciones son justificadas por las autoridades chinas por la necesidad de ayudar "a los que fueron engañados por el extremismo religioso (…) a través del reasentamiento y la educación".

Pero las evidencias de que los campos sirven para adoctrinar políticas e incluyen medidas coercitivas surgen en documentos oficiales y testimonios de personas que lograron escapar.

AI entrevistó a varios antiguos detenidos, que dijeron haber sido esposados, torturados y forzados a entonar canciones políticas o a estudiar la historia del Partido Comunista.

En los últimos meses, periodistas extranjeros y otras organizaciones de derechos humanos han revelado historias similares.

Ana Gomez

Ana Gómez. Nació en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios años. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. También me considero una Geek, amante de la tecnología los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook: https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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