Alva Myrdal, la mujer que ayudó a transformar Suecia de un país pobre a un ejemplo de desarrollo





¬ęVimos esta competencia, esta carrera para construir arsenales excesivos y sin sentido. Mi mensaje hoy aqu√≠ tendr√° que ser que creo que el mundo est√° enfermo¬Ľ.





Así lo dijo la sueca Alva Myrdal (1902-1986), con su típica franqueza, en 1982, cuando recibió el Premio Nobel de la Paz.

Había nacido a principios de ese siglo, en un mundo muy diferente, donde no había armas nucleares, y Suecia, su país natal, era casi irreconocible: una tierra de agricultores, pobre y patriarcal.

¬ęA principios de ese siglo, Suecia era pr√°cticamente el pa√≠s m√°s pobre de Europa, y Alva no pod√≠a asistir a la escuela primaria porque no se permit√≠a a las ni√Īas [para ir √† escola] donde viv√≠a, en el campo ¬ę, dice Kaj Foelster, una de sus hijas, a la BBC.

Su padre, Albert Reimer, había recibido poca educación formal pero tenía un alto nivel educativo.

La joven Alva devor√≥ su biblioteca llena de libros de autores socialistas y fil√≥sofos alemanes y suecos, lo que convenci√≥ a su padre ¬ęde que la apoyara para que pudiera estudiar, pero ten√≠an que pagar a los profesores fuera de la escuela¬Ľ.

Además de lo que aprendió en estas lecciones privadas, Alva adquirió conocimientos sobre política e ideas de justicia social de su padre, uno de los primeros miembros del Partido Socialdemócrata que llegaría a dominar la política sueca a mediados del siglo XX.





Reimer estaba interesado en nuevas ideas, ideas que pronto fueron absorbidas por su hija mayor.

¬ęDesde que ten√≠a tres o cuatro a√Īos, se ha sentado debajo de la mesa durante las reuniones para escuchar los debates de estos hombres¬Ľ, le dice su hija a BBC Witness History.

amor en bicicleta

A los 17 a√Īos, Alva conoci√≥ a un estudiante que le cambi√≥ la vida.

Mientras estaba de vacaciones, Gunnar Myrdal hizo un sendero para bicicletas con amigos y un día se detuvo en la granja familiar de Alva.

¬ę√Čl pens√≥ que pod√≠a presumir de todo lo que sab√≠a, pero cuando ella le pidi√≥ que lo leyera [o fil√≥sofo alem√£o Arthur] Schopenhauer [1788-1860], √©l estaba sorprendido. As√≠ empez√≥ este gran amor ¬ę.

Se casaron en 1924, cuando Alva ten√≠a 22 a√Īos, e imaginaron que ser√≠a una uni√≥n basada en la sociedad, que vivir√≠an, estudiar√≠an, escribir√≠an y aventurar√≠an juntos.

Alva fue a Estocolmo para unirse a Gunnar en la universidad. Estudió derecho y más tarde economía, área en la que ganaría un premio Nobel. Estudió bibliotecología.

En 1929, cuando se les ofreci√≥ la oportunidad de pasar un a√Īo en Estados Unidos con una beca, decidieron aceptar, aunque tuvieron que dejar a su hijo Jan, que apenas ten√≠a dos a√Īos, con su familia en Suecia (algo que, seg√ļn a su otra hija, Sissela Bok, Alva considerar√≠a m√°s tarde uno de los grandes errores de su vida).

‘Esto no deber√≠a pasar con Suecia’

Tanto para Alva como para Gunnar, fue un punto de inflexión.

Llegaron a Estados Unidos en pleno apogeo de la Gran Depresión. Y mientras viajaban por el país, lo que vieron los sorprendió.

¬ęFue all√≠ y entonces cuando se volvieron realmente conscientes de la pol√≠tica. Estaban aterrorizados de que en el pa√≠s m√°s rico del mundo hubiera tanta pobreza y estaban convencidos de que esto no deber√≠a suceder con Suecia¬Ľ, dice Foelster.

Unos a√Īos despu√©s de regresar a Suecia, Gunnar y Alva publicaron un libro que caus√≥ revuelo en el pa√≠s.

El trabajo abordó un tema candente: cómo mejorar la tasa de natalidad del país, entonces la más baja de Europa.

En la obra ‚ÄúCrisis na Quest√£o da Popula√ß√£o‚ÄĚ, publicada en 1934, argumentaron que, para alentar a las personas a tener m√°s hijos, se necesitaban ayudas estatales.

Debe haber atención médica, anticonceptivos y almuerzos escolares gratuitos; prestaciones sociales universales y viviendas mejores y más asequibles.

Las mujeres deben tener libertad para trabajar o estudiar, creando lugares donde sus hijos puedan ser atendidos durante el día.

Alva y Gunnar argumentaron que una vez que todos los suecos sintieran que tenían un nivel de vida básico decente, elegirían tener hijos. Y funcionó.

¬ęSe les ocurrieron ideas que permitir√≠an a todas las familias j√≥venes ocupar su lugar en la sociedad. De esa manera querr√≠an tener hijos. Fue el libro m√°s le√≠do, y casi todas estas reformas se hicieron realidad. Se llama el Estado de Bienestar Sueco ¬ęexplica Foelster.

la ilustre pareja

Ella y su hermana crecieron en la época en que sus padres se hicieron famosos, una pareja de 20 que desafió las viejas costumbres.

Foelster recuerda que ¬ęlos atacaron mucho … pero mi madre nunca se enoj√≥. Era una sociedad inmersa en cambios pol√≠ticos¬Ľ.

¬ęTuvimos discusiones maravillosas. Gunnar analiz√≥ los problemas en profundidad y Alva siempre estaba buscando soluciones; dijo que siempre hab√≠a algo que se pod√≠a hacer¬Ľ.

Alva fue descrita como la mujer más moderna de su tiempo. Como muchos hoy en día, hizo malabares con el trabajo, los hijos y un esposo exitoso que quería su ayuda.

Pero en las d√©cadas de 1930 y 1940, no hab√≠a muchas mujeres trabajando fuera del hogar. ¬ŅC√≥mo se las arregl√≥ para manejar esto?

¬ęSiendo muy estricto con el tiempo. A partir de las 6 de la ma√Īana en punto fue nuestro ‘momento familiar’: durante dos horas podr√≠amos tenerla solo para nosotros¬Ľ.

A las 8 am, dice la hija, se escuchó la voz de Gunnar llamándola.

¬ęElla ten√≠a una especie de ahorro de tiempo¬Ľ.

relación desigual

Alva sigui√≥ haciendo campa√Īa durante estos a√Īos: fund√≥ la primera escuela para formar profesores de preescolar en Suecia. Y vio c√≥mo, una tras otra, las ideas que ella y Gunnar hab√≠an articulado fueron adoptadas por el nuevo estado de bienestar sueco.

Pero también estaba claro que la sociedad en la que supuestamente se basaba la unión con su esposo era unilateral.

Gunnar era un economista brillante, pero también un hombre petulante y exigente. Todo estaba subordinado a su trabajo, incluida su esposa.

Cuando la Carnegie Corporation lo eligi√≥ para que dirigiera su monumental estudio de ¬ęLa cuesti√≥n negra estadounidense¬Ľ, no hab√≠a duda de que su esposa dejar√≠a el Seminario de Pedagog√≠a Social para cuidarlo en los Estados Unidos.

Cuando, en 1945, parecía probable que Gunnar fuera nombrado Ministro de Comercio de Suecia, Alva eliminó su nombre de la lista de los considerados para el puesto de Ministro de Educación para evitar un conflicto.

Cuando Julian Huxley le pidi√≥ a Alva al a√Īo siguiente que fuera director de la reci√©n formada Organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), ella se neg√≥ porque su esposo no quer√≠a mudarse a Par√≠s, la sede de la agencia.

Sin embargo, quería encabezar la Comisión Económica de la ONU para Europa en Ginebra y le pidió a su esposa que expresara su interés en su carta de rechazo. Consiguió el trabajo.

Fiel a sus principios, sin embargo, fue solo después de la Segunda Guerra Mundial que Alva se sintió capaz de dejarlo para abrirse camino en el escenario internacional.

Libertad

En 1949, fue la primera mujer en ser invitada a un puesto de alto nivel en la ONU: jefa del Departamento de Asuntos Sociales de Nueva York.

Al a√Īo siguiente, fue a Par√≠s para dirigir la Divisi√≥n de Ciencias Sociales de la Unesco.

En 1956, public√≥, en colaboraci√≥n con la soci√≥loga austr√≠aca Viola Klein, ¬ęLos dos roles de la mujer¬Ľ, una obra influyente lanzada antes del advenimiento de la segunda ola del feminismo, pero que anticip√≥ muchos de sus argumentos.

Y terminó profetizando también, inadvertidamente, un sufrimiento que se avecinaba.

‚ÄúDado que en el campo de la crianza se da la extraordinaria situaci√≥n de que el producto est√© en condiciones de juzgar tanto al productor como al proceso de producci√≥n, es casi in√ļtil aspirar a la perfecci√≥n‚ÄĚ.

¬ęUna vez que tienen la edad suficiente para leer literatura psicol√≥gica, muchos ni√Īos, sin embargo, culpar√°n a sus padres por cometer uno u otro pecado o ambos¬Ľ.

Pero antes de que estas palabras resuenen en su propia historia, ella todavía:

  • Fue elegida como enviada de Suecia a la India, donde permaneci√≥ hasta 1960;
  • Escribi√≥ ¬ęNuestra responsabilidad por los pobres¬Ľ: un primer plan social de problemas de desarrollo;
  • Fue elegida al Parlamento como socialdem√≥crata;
  • Plane√≥ y luego presidi√≥ el Instituto Internacional de Investigaci√≥n para la Paz de Estocolmo;
  • Se convirti√≥ en el √ļnico Ministro de Desarme del mundo;
  • Gan√≥ el Premio Nobel de la Paz.

Pero sobre todo, durante dos décadas dedicó su pasión y energía a uno de los grandes temas de la Guerra Fría: el desarme nuclear.

Y en 1962, el gobierno sueco la nombró la principal negociadora del país en el Comité de Desarme de Dieciocho Naciones.

ejército contra la locura

Para ella, la creciente carrera armamentista era irracional y peligrosa.

¬ęNo era una pacifista radical¬Ľ, aclara su hija, ¬ępero dijo que no entend√≠a c√≥mo algunas personas pod√≠an estar tan locas que ve√≠an la carrera armamentista como una soluci√≥n¬Ľ.

Insistió en que el desarme brindaría mucha más seguridad tanto a las superpotencias como a todos los pueblos del mundo.

¬ęLe gustaba mucho la idea de que hubiera todo un ej√©rcito de oposici√≥n contra esta militarizaci√≥n¬Ľ, agrega Foelster.

Con un poderoso movimiento de mujeres que la respalda, Alva ha reunido una coalición de voces no alineadas para defender soluciones concretas de desarme, como zonas libres de armas nucleares y un tratado de prohibición total de los ensayos nucleares supervisado por estaciones sísmicas y satélites.

¬ęComenz√≥ optimista porque cre√≠a que nadie pod√≠a estar tan loco, pero despu√©s de diez a√Īos escribi√≥ el libro ‘El juego del desarme’ para contarle al mundo lo que hab√≠a visto: que las dos grandes potencias no ten√≠an ni el deseo ni la intenci√≥n de detener ¬ę, recuerda Foelster.

¬ęNo puedo darles una buena noticia sobre las negociaciones de desarme. La verdad es que lo que hemos visto es un juego, nada m√°s que un juego¬Ľ, dijo decepcionada Alva Myrdal.

Como no hubo un desarme real después de la firma del Tratado de Limitación de Armas Estratégicas en 1971, consideró que sus esfuerzos fueron un fracaso.

Sin embargo, había demostrado la capacidad de liderazgo de las mujeres en un área técnicamente compleja y crucial de la diplomacia de la Guerra Fría, y sus propuestas dieron fruto posteriormente.

Pero ella no vio

¬ęEn los otros entornos en los que hab√≠a trabajado vio avances, pero en este no lo hizo. Y cuando gan√≥ el Premio Nobel de la Paz, estaba muy cansada; dijo que era un poco tarde¬Ľ, cuenta su hija. La periodista de la BBC Louise Hidalgo.

El premio le fue otorgado por su trabajo en el desarme nuclear cuando ten√≠a 80 a√Īos.

D√≠as despu√©s de que el Comit√© Noruego del Nobel anunciara su elecci√≥n, tuvo que soportar el dolor de ver a su hijo volverse p√ļblicamente contra ella y su esposo.

Jan Myrdal, de 55 a√Īos, autor de ficci√≥n y literatura pol√≠tica, ha publicado un libro cuyo t√≠tulo puede traducirse como infancia, pero tambi√©n como veredicto del ni√Īo.

Y de eso se trataba realmente.

El libro gener√≥ una serie, se le√≠a en la radio los fines de semana y se publicaron varias rese√Īas en los peri√≥dicos suecos con titulares como ¬ęOdio a mi mam√° y mi pap√° porque nunca me dieron amor¬Ľ.

Alva Myrdal muri√≥ cuatro a√Īos despu√©s, en 1986.

En 1991, la escritora y fil√≥sofa Sissela Bok public√≥ ¬ęAlva Myrdal: Memorias de una hija¬Ľ, una clara respuesta a la oscuridad de la sombra que su hermano hab√≠a arrojado sobre su madre.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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