Alemania prepara el reconocimiento del genocidio africano que fue precursor del nazismo





Tres décadas antes de que la persecución de judíos y otras minorías se convirtiera en política estatal en Alemania, la mentalidad que conduciría al Holocausto ya estaba delineada en una vasta colonia africana.





Entre 1904 y 1907, el entonces territorio del suroeste de √Āfrica, ahora Namibia, fue escenario del primer genocidio del siglo XX, practicado por el mismo pa√≠s que en la d√©cada de 1930 llevar√≠a al poder el nazismo.

Las masacres contra los pueblos Herero y Nama por parte de los colonizadores alemanes dejaron entre 75 mil y 100 mil muertos, casi conduciendo a su extinción.

Se estima que el 80% de los Herero y el 50% de los Nama han sido asesinados, lo que hasta el d√≠a de hoy contribuye a conformar porciones relativamente peque√Īas de la poblaci√≥n de 2,6 millones de habitantes, en un pa√≠s del tama√Īo de Mato Grosso.

Casi 120 a√Īos despu√©s, la ex potencia colonial y el actual pa√≠s africano concretan un acuerdo hist√≥rico, que se viene negociando desde 2015, mediante el cual Alemania reconocer√° oficialmente que cometi√≥ genocidio, se disculpar√° y anunciar√° un paquete de compensaci√≥n econ√≥mica a los descendientes de las v√≠ctimas.

Seg√ļn la prensa alemana, las bases del acuerdo ya est√°n cerradas y deber√≠an anunciarse oficialmente en las pr√≥ximas semanas. Habr√° una visita oficial del presidente alem√°n Frank-Walter Steinmeier a Namibia, con una disculpa al parlamento del pa√≠s.

El negociador namibiano Zed Ngavirue confirmó que las conversaciones habían dado sus frutos, pero no reveló detalles.





Las negociaciones se aceleraron con el acercamiento de las elecciones que decidirán el sucesor de la canciller Angela Merkel en septiembre. Merkel todavía quiere completarlos en su gobierno.

Si bien el acuerdo es una victoria innegable para el país africano, no todos están satisfechos con la forma en que se desarrollaron las conversaciones. Entidades que representan a los dos pueblos dicen que han sido excluidos del diálogo y que no se sienten contemplados por el gobierno de Namibia.

‚ÄúAlemania debe admitir en p√ļblico que se cometi√≥ el crimen de genocidio y que debe pagar una indemnizaci√≥n. Pero esta reparaci√≥n debe ir precedida de un di√°logo entre los perpetradores y las v√≠ctimas, es decir, entre Alemania y nosotros ‚ÄĚ, dice Festus Muundjua, presidente de la Fundaci√≥n Herero Genocidio.

‚ÄúSi chocas mi auto, ¬Ņno deber√≠a ser la discusi√≥n entre nosotros dos? La l√≥gica es la misma ‚ÄĚ, argumenta.

Seg√ļn √©l, hoy los Herero, que son el 7% de la poblaci√≥n, y los Nama, alrededor del 5%, son dos comunidades marginadas y empobrecidas del pa√≠s. Una parte vive en el campo, trabajando en la agricultura de subsistencia, y la otra parte en la periferia de las principales ciudades, en la econom√≠a informal.

‚ÄúNo queremos ser representados por poderes, queremos representarnos a nosotros mismos. Esto es algo que garantiza el derecho internacional, pero el gobierno de Namibia se niega a aceptarlo ‚ÄĚ, dice Muundjua.

Folha pidió al gobierno de Namibia una posición sobre la afirmación de las comunidades afectadas de que se sienten excluidas, pero no hubo respuesta. Tanto el país africano como Alemania dicen que se consultó a los descendientes de los pueblos afectados durante todo el proceso.

Lo que impregna la discusión es cómo se hará la compensación alemana, probablemente por proyectos de desarrollo e infraestructura en el país, administrados por el gobierno de Namibia.

Las comunidades Herero y Nama quieren participar en la aplicaci√≥n de recursos, para que beneficien a los verdaderos descendientes de las v√≠ctimas. A√ļn no se sabe cu√°l ser√° el valor de la reparaci√≥n.

Namibia ocupa el puesto 130 en el √ćndice de Desarrollo Humano de la ONU, entre 189 encuestados. Aunque es uno de los pa√≠ses mejor posicionados de √Āfrica, tiene la segunda mayor desigualdad del mundo, seg√ļn el Banco Mundial, solo que mejor que la vecina Sud√°frica en este rubro.

Su índice de Gini es 59,1, en una escala que va de 0 a 100 (el de Brasil es 53,4). El desempleo supera el 30% y la pobreza afecta a más del 20% de la población.

El territorio con una vasta √°rea des√©rtica y pocas tierras cultivables fue uno de los √ļltimos en atraer el inter√©s de los colonos europeos en el siglo XIX.

Solo en 1884 Alemania estableció una presencia en la costa, y la expansión hacia el interior condujo a conflictos inevitables con los pueblos establecidos. En 1904, la revuelta de Herero y Nama estalló contra los colonizadores, debido a la disputa por las tierras cultivables.

Los informes históricos relatan las atrocidades cometidas en ambos lados al principio, pero luego los europeos controlaron la situación con mano de hierro. Además de las masacres, hubo internamiento en campos de concentración insalubres y expulsión de poblaciones al desierto, donde murieron de hambre y sed.

Los descendientes de los alemanes representan hoy alrededor del 2% de la población, y la herencia colonial permanece en la arquitectura de ciudades como Luderitz, Swakopmund y la capital, Windhoek. Vivir con la mayoría negra es generalmente pacífico, a pesar del resentimiento histórico.

Parte de la comunidad alemana no oculta el malestar con las negociaciones. ¬ęEl mito del genocidio es simplemente un chantaje moral¬Ľ, dijo el historiador namibio-alem√°n Andreas Vogt a la emisora ‚Äč‚Äčbrit√°nica de la BBC.

Seg√ļn esta visi√≥n, las muertes en el per√≠odo ocurrieron en el contexto de un conflicto armado. ¬ęEl retrato de una autoridad colonial alemana brutal, genocida y despiadada por un lado y un pueblo herero completamente inocente e inmaculado por el otro est√° contaminado¬Ľ, dijo Vogt.

Sin embargo, otra parte de esta comunidad entiende que el cierre de este capítulo histórico ya pasó gran parte de la fecha límite.

‚ÄúTodav√≠a hay mucha amnesia colonial en Alemania. Hay personas que incluso admiten que ha habido atrocidades y cr√≠menes coloniales, pero siempre dicen que los colonos desafiaron la malaria y la enfermedad para construir carreteras y escuelas ‚ÄĚ, Henning Melber, un historiador y polit√≥logo alem√°n que vivi√≥ en Namibia y ha estado siguiendo la noticia, le dijo a Folha. Negociaciones.

Una de las razones del retraso en el resultado de las conversaciones, dice, es el hecho de que cualquier acuerdo ser√° visto como un par√°metro para el reconocimiento futuro de las atrocidades cometidas por otros colonizadores.

¬ęLa forma de la disculpa tiene implicaciones legales¬Ľ, dice Melber. Seg√ļn √©l, otras ex colonias alemanas, como Tanzania, Togo o Camer√ļn, o incluso pa√≠ses ocupados por los nazis en la Segunda Guerra Mundial, pueden ser animados a iniciar reparaciones.

Los v√≠nculos entre el nazismo y el colonialismo alem√°n en √Āfrica son claros, dice el experto, aunque dice que decir que el genocidio contra los Herero y los Nama llev√≥ al Holocausto es una exageraci√≥n.

¬ę[A fil√≥sofa] Hannah Arendt dijo que si quieres entender la mentalidad nazi, tienes que volver al totalitarismo que se practica en lugares como √Āfrica. No en el sentido de que fuera una sequ√≠a, sino que la mentalidad de extinci√≥n masiva se cre√≥ en las colonias alemanas ‚ÄĚ, dice.

Las relaciones personales muestran esta conexi√≥n. El ejemplo m√°s elocuente es el del padre de Hermann Goering, mano derecha de Adolf Hitler, que fue el primer gobernador de la colonia alemana de √Āfrica Sudoccidental, aunque no particip√≥ directamente en el genocidio africano.

‚ÄúHay varios funcionarios coloniales que luego fueron muy influyentes en la creaci√≥n del Partido Nazi. Uno incluso se convirti√≥ en ministro de Asuntos Coloniales. Y hubo ejemplos de literatura colonial de principios del siglo XX que fueron distribuidos y reeditados por los nazis hasta 1944 ‚ÄĚ, dice Melber.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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