Aislamiento social: una oportunidad para revisar su rutina de pérdida de peso





Cuando el primer caso de Covid-19, la enfermedad causada por nuevo coronavirus, surgi√≥ en China a fines del a√Īo pasado, pocos pod√≠an imaginar c√≥mo nuestras vidas cambiar√≠an al rev√©s. Pero esta situaci√≥n est√° en su lugar, y negarlo solo ayuda a propagar a√ļn m√°s la infecci√≥n. Entonces, ¬Ņqu√© podemos aprender en nombre de h√°bitos m√°s saludables?

La vida es un gui√≥n escrito a diario. Aunque este hecho es de dominio p√ļblico, la mente siempre busca un Porto Seguro o una previsibilidad de lo que suceder√° en los pr√≥ximos d√≠as. Queremos tener el control de lo que est√° alrededor. Es por eso que a los adultos les encantan los parques infantiles: all√≠, los personajes no envejecen ni mueren, y a√ļn podemos recordar cu√°ndo √©ramos ni√Īos y est√°bamos menos preocupados por el futuro.

Esta trampa de la mente humana, resultante de varios procesos evolutivos, resulta en ansiedad. Y, caprichosamente, este sentimiento se procesa en un centro neurol√≥gico cercano al del hambre. Resultado: la ansiedad se confunde con el deseo de comer. ¬ŅLo has notado? Profundic√© en el tema en el libro The End of Diets.

Pues bien, La nueva pandemia de coronavirus ha traído nuestras vidas hasta nuestros días.. Todo lo que programamos y planificamos se refiere solo al día en que vivimos, especialmente porque la información nueva que interfiere con nuestro comportamiento llega cada segundo. Podríamos suponer que esto generaría menos ansiedad, ya que tenemos que centrarnos más en el presente. Sin embargo, la mente, entrenada para tratar de vivir el futuro, no puede aferrarse a la cuarentena. Ella deambula ferozmente durante los días y meses venideros, pintando escenarios catastróficos. Tomemos el crédito: esta forma de pensar es el resultado de un proceso evolutivo donde los más pesimistas estaban mejor preparados para los peores escenarios.

Pero una mente asustada da forma a nuestras decisiones para garantizar la energía necesaria para sobrevivir en un futuro donde, hipotéticamente, faltaría comida. Estamos tentados a llenar la despensa con comida, incluso si las autoridades garantizan que los suministros en los mercados están garantizados en este momento. Y mientras más comida tenga en casa, más probabilidades tendrá de abusar de ella.





Además, la ansiedad desencadena procesos de supervivencia fisiológica. El cuerpo de alguien con estrés crónico almacena más energía de los alimentos en forma de grasa. Es decir, hay una mayor predisposición al aumento de peso, lo que no ayuda en absoluto durante el aislamiento social.

En tiempos difíciles como este, debemos ser racionales. Engordar no ayuda en absoluto. De hecho, incluso se interpone, porque la obesidad está asociada con caídas en el sistema inmunitario y posiblemente con complicaciones del coronavirus.

¬ŅQu√© se puede aprender de esta situaci√≥n? Vive cada d√≠a, compra los alimentos necesarios y no guardes en la despensa (ni a ti mismo) las calor√≠as que no usar√°s. Comprenda la impermanencia de la vida y esta pandemia, conc√©ntrese en el aqu√≠ y el ahora. Cuando todo esto termine, seremos m√°s fuertes, m√°s resistentes y menos preocupados por un lugar que no existe en ninguna situaci√≥n: el futuro.


Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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