Aceptación, aceptación, aceptación





Lamento desilusionar, pero no voy a entrar aquí en las discusiones sobre ideologías, creacionistas o de género, más o menos patrocinadas, recomendadas o apoyadas por entidades, movimientos o grupos varios en que se deshacen argumentos como si en un campo de batalla se estuviera. En este momento, renuncia que soy absolutamente partidaria de la libre expresión, que abomino la distorsión puesta al servicio de cuestiones morales y de la perpetuación de poderes y que adoro discutir. Ah, es cierto, un detalle: el enorme consenso científico en torno a esta materia también desincentiva (o debería) enfoques más al estilo cruzado. Es que ya no hay fuerzas para determinada ignorancia.





Hoy quiero hablar de Gabriel [nome fictício] y de lo que sufrió, cuando me asustado me buscó aquella tarde fría y ventosa. Recuerdo que así era por la imagen que guardé de su pelo todo desalineado y del rostro casi tapado por el cuello del abrigo que vestía. Se torcía y se torcía todo, mientras sentado se cambia una y otra y otra vez de posición, evidenciando su incomodidad por allí estar. Y por eso preguntó en varios momentos, hasta quedar convencido que lo que allí hablaríamos quedaría solo entre nosotros. Y también por eso me cuestionó acerca de mi formación, de lo que yo hacía y también de los asuntos que llevaban a la gente a mi consulta de psicología. Lo aclaré y le aseguro, mirándolo bien a los ojos, la privacidad y la confidencialidad de toda la información a su respecto, incluyendo la existencia de ese contacto y de la relación profesional que estableciéramos.

Me dice, por fin, que hab√≠a decidido buscar mi ayuda porque quer√≠a contar a sus padres que era homosexual. No estaba confundido, reconoc√≠a y aceptaba su atracci√≥n sexual por otros hombres y se identificaba con la identidad homosexual, aunque reprim√≠a comportamientos que lo evidenciara. Por eso, a√ļn no hab√≠a tenido ninguna relaci√≥n amorosa o siquiera comparti√≥ su orientaci√≥n con sus amigos. Gabriel me describe avergonzado las horas interminables que pasaba a pensar en la forma en que habr√≠a de contar a los padres, a considerar estrategias y definir el momento ideal en que lo har√≠a. Invariablemente volv√≠a atr√°s con todas las intenciones y planes, desistiendo de avanzar y aplazar hacia un futuro incierto esa revelaci√≥n que cree tener que hacer. En su cabeza pasaban los peores escenarios que carec√≠an de prueba de realidad. Miedo de perder el amor de los padres era vivido como ser cierto perder el amor de los padres y ser abandonado por ellos. Perdi√≥ peso, ten√≠a dificultad en concentrarse en los estudios, evitaba a los amigos, perdi√≥ las rutinas, de tan triste que estaba consigo.

A poco, juntos, Gabriel ganó espacio para verse, para cuestionar y evaluar hipótesis oyendo hablar en voz alta y aventurarse progresivamente a ser, aceptándose. Se rió ya de él mismo y de los subterfugios que ensayaba para ser más fácil abrirse con los padres.

Deseaba y buscaba un cambio en s√≠: liberarse del sufrimiento que lo aprisionaba, consiguiendo construir un repertorio emocional y conductual para la auto-aceptaci√≥n. El cambio es un proceso y Gabriel decidi√≥ no hacerla solo, rumbo a sentirse bien en su propia piel (lea aqu√≠ su identidad homosexual). La angustia en que se encontr√≥ y la falta de coraje que le afect√≥ eran ya insoportables empuj√°ndole demasiadas veces a un lugar donde no quer√≠a dejarse quedarse. √Čl consigui√≥ arriesgar buscar ayuda profesional.

Muchas personas sufren solos, se enferman, pierden vida, aisladas y en silencio con el peso de su propia mirada negativa sobre s√≠ mismas y rodeadas de ignorancia y prejuicio. Porque no nos sentimos sino con salud sino cuando nos sentimos normales, nos dice Canguilhem (nos dice,Nouvelles R√©flexiones concernant le normal et le pathologique, 1966). Y ser normal no es lo mismo que ser igual a todo el mundo, a cualquier mayor√≠a, una estad√≠stica …

Psicóloga Especialista en Psicología Clínica y de la Salud, Psicología de la Educación, Psicoterapia y Psicología Vocacional y del Desarrollo de la Carrera





Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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