Abrir o cerrar









Si las intenciones de los l√≠deres pol√≠ticos y las circunstancias en que tomar√°n sus decisiones no cambian, Portugal se est√° preparando para comenzar a ¬ęreabrir¬Ľ su vida econ√≥mica y social, aliviando gradualmente las restricciones que se han impuesto a los ciudadanos para hacer frente a la situaci√≥n. Covid-19.

Anticipando el escenario, el programa RTP Viernes a las nueve dedic√≥ el episodio del viernes pasado a las posibles consecuencias de una ¬ęapertura¬Ľ del pa√≠s, observando lo que ha estado sucediendo en Singapur y observando desde ese ejemplo para comprender lo que podr√≠a suceder en Portugal y qu√© tan alto riesgos de una ¬ęsegunda¬Ľ ola de la enfermedad en nuestro pa√≠s.

El ejemplo fue particularmente bien elegido. En 2003, Singapur se vio afectado por la epidemia de SARS. En un estudio publicado en 2006, un grupo de m√©dicos y cient√≠ficos que evaluaron la respuesta de Singapur a la epidemia lleg√≥ a la conclusi√≥n de que ¬ęexpuso las debilidades de la vigilancia epidemiol√≥gica y el sistema de salud frente a enfermedades emergentes que se propagan de persona a persona a trav√©s de respiratorio ¬ę: el¬Ľ sistema de salud p√ļblica ¬ęno ten√≠a¬Ľ procedimientos para tratar el problema ¬ę, el personal¬Ľ no ten√≠a la experiencia necesaria para llevar a cabo una investigaci√≥n epidemiol√≥gica ¬ę, el equipo de protecci√≥n personal¬Ľ era escaso ¬ęy con¬Ľ informaci√≥n cl√≠nica y epidemiol√≥gica limitada ¬ę- no hubo pruebas para identificar la enfermedad, no se sab√≠a cu√°n contagiosa era, y el conocimiento sobre su¬Ľ espectro de manifestaciones cl√≠nicas ¬ęera escaso – todas las medidas de contenci√≥n fueron¬Ľ esencialmente emp√≠ricas ¬ę, lo que tendr√° contribuy√≥ a que la epidemia tuviera un ¬ęimpacto socioecon√≥mico gigantesco¬Ľ.

Sin embargo, el mismo estudio se√Īal√≥ que con las ¬ęlecciones¬Ľ que Singapur ¬ęaprendi√≥¬Ľ del SARS y las medidas que implement√≥ en base a ellas, estaba mejor preparado para enfrentar futuras ¬ęreemergencias¬Ľ de la enfermedad u ¬ęotras enfermedades infecciosas propagadas a trav√©s de respiratorio ¬ę. En 2009, el pa√≠s tuvo la oportunidad de probar esta conclusi√≥n. La ¬ęgripe porcina¬Ľ golpe√≥ Singapur (el primer caso fue nuevamente el de una mujer de 22 a√Īos, curiosamente), y el resultado no fue exactamente bueno: hubo m√°s de mil casos y 18 personas murieron. La gripe porcina era m√°s contagiosa que el SARS, por lo que las medidas adoptadas para contener la segunda no habr√≠an sido suficientes ‚ÄĚ.

Este a√Īo, cuando Covid-19 lleg√≥ al pa√≠s, Singapur estaba mejor preparado. Junto con pa√≠ses como Taiw√°n y Corea del Sur y la ciudad de Hong Kong, Singapur ha sido visto como un ejemplo de √©xito en la ¬ęlucha¬Ľ contra la epidemia, y lo que los distingue de pa√≠ses como los europeos parece ser la mejor experiencia para enfrentar. epidemias de este tipo, lo que los prepar√≥ mejor para tratarlos. Se hizo un enorme √©nfasis en la necesidad de llevar a cabo pruebas, en medir la temperatura de cualquier persona a la entrada de cualquier edificio, en dar la m√°xima cantidad de informaci√≥n a la poblaci√≥n y en el acceso de las autoridades a los datos sobre los movimientos de todos los ciudadanos, especialmente aquellos que regresan del extranjero. .

En el caso de Singapur, la efectividad de la respuesta incluso ha impedido la implementaci√≥n de medidas restrictivas tan duras como las adoptadas en Portugal y en la mayor√≠a de los pa√≠ses europeos: las escuelas permanecieron abiertas, as√≠ como los restaurantes, por ejemplo. Eso fue hasta el 8. En ese d√≠a, las escuelas cerraron, y el uso de m√°scaras en la calle se convirti√≥ en obligatorio. Poco despu√©s, se promulg√≥ el encierro generalizado, que ahora se espera que dure hasta junio. Todo porque, de repente, el n√ļmero de casos nuevos en el pa√≠s se ha duplicado. La semana pasada, alcanz√≥ m√°s de mil por d√≠a, lo que hace, como se√Īal√≥ el viernes a las nueve, que la ¬ęsegunda ola¬Ľ de Covid-19 en el pa√≠s sea peor que la primera.





Lo que sucedi√≥ en Singapur parece sugerir que, incluso con m√°s experiencia en el tratamiento de enfermedades contagiosas como esta, con servicios de salud mejor preparados para enfrentarlo, e incluso con niveles verdaderamente autoritarios de control de los ciudadanos, un pa√≠s que ha estado sin adoptar mucho tiempo. el confinamiento restrictivo como el portugu√©s se ver√° obligado a adoptarlo tarde o temprano, debido a la naturaleza altamente contagiosa de Covid-19 y la cantidad de muertes que causa (en Hong Kong tambi√©n se requirieron restricciones adicionales en las √ļltimas semanas despu√©s de un nuevo aumento en el n√ļmero de casos, lo que refuerza esta impresi√≥n).

Mirando el ejemplo de Singapur y teniendo en cuenta nuestra relativa inexperiencia en el manejo de una pandemia, ser√≠a bueno que el Gobierno y los gobernados sean conscientes del riesgo de que cualquier ¬ęapertura¬Ľ del encierro cause una nueva ola de casos que, si alcanzar una dimensi√≥n significativa, incluso puede forzar un nuevo ¬ęajuste¬Ľ.

En realidad, esto fue la predicci√≥n de un art√≠culo reciente en el sitio web de la Revisi√≥n Tecnol√≥gica del MIT: hasta que tengamos acceso a una vacuna o una cura efectiva para Covid-19, es posible que tengamos que vivir en ciclos sucesivos de ¬ęapertura¬Ľ y ¬ęajuste¬Ľ, donde a medida que se reduce la propagaci√≥n de la enfermedad o aumenta el n√ļmero de casos, tendremos que adoptar medidas alternativas de ¬ęsupresi√≥n¬Ľ y ¬ęencuesta¬Ľ, a veces para responder a una emergencia de salud p√ļblica, a veces para prevenir la crisis La situaci√≥n econ√≥mica y social que ya es inevitable se vuelve a√ļn m√°s grave.

El problema es a√ļn m√°s complicado de lo que parece al principio: en estos per√≠odos iniciales, incluso existe el riesgo de agravar algunos de los mayores da√Īos colaterales causados ‚Äč‚Äčpor Covid-19, incluidos aquellos a los que m√°s advierten los principales defensores de la necesidad de reabrir. .

Lea, por ejemplo, los art√≠culos recientes de Henrique Raposo o Andr√© Azevedo Alves y Rodrigo Ad√£o da Fonseca: ambos mencionan los casos de pacientes que sufren o sospechan que padecen otras enfermedades potencialmente fatales, se abstienen de ir al hospital o busque atenci√≥n m√©dica por miedo a infectarse con Covid-19 y √ļsela como un ejemplo de c√≥mo ¬ęla cuarentena mata m√°s que el virus¬Ľ.

El problema con el argumento no es que tales casos no existan (porque s√≠ existen), y ciertamente no es que no sea grave (obviamente, lo es). Esto se debe a que la raz√≥n por la cual las personas tienen miedo de ir al hospital no es la ¬ęcuarentena¬Ľ, sino ¬ęel virus¬Ľ. Ni esto ni su miedo desaparecer√°n solo porque el Gobierno dice que la gente puede ir a trabajar ahora.

Por el contrario, con un mayor n√ļmero de personas movi√©ndose m√°s libremente, volviendo al trabajo e interactuando (incluso con la mayor precauci√≥n) con un mayor n√ļmero de otras personas, el riesgo de que cualquiera de nosotros se infecte con Covid-19 ser√° mayor y, por lo tanto, ser√° natural que las personas tengan a√ļn m√°s miedo de contraer la enfermedad y tal vez incluso m√°s miedo de ir a un hospital o centro de salud por otras razones.

Nada de esto es para decir que el pa√≠s no debe ser ¬ęreabierto¬Ľ. Solo sirve para mostrar la naturaleza tr√°gica de la situaci√≥n en la que nos encontramos: necesitamos terminar el encierro, pero puede que no sea posible hacerlo; y, al mismo tiempo, no podemos ¬ęreabrir¬Ľ pero tenemos que hacerlo. Todas nuestras opciones son deseables e indeseables e incompatibles entre s√≠.

Es por eso que tanto los que se adhieren a ¬ęla cura es peor que la enfermedad¬Ľ (cuando dicen que no es posible mantener las condiciones actuales sin da√Īos graves a la econom√≠a y, en consecuencia, a la calidad de vida de las personas) y los de ¬Ľ es necesario continuar con el confinamiento ¬ę(cuando dicen que el aumento del contagio y la p√©rdida de control sobre el progreso de la enfermedad causada por la¬Ľ reapertura ¬ęde la econom√≠a puede ser intolerable) son correctos, lo que tambi√©n significa que ambos est√°n equivocados. Ambos cometen el error de pensar que hay una soluci√≥n al gran problema en cuesti√≥n.

Desafortunadamente, hagas lo que hagas, esto ser√° una cat√°strofe, y tenemos que elegir qu√© tipo de cat√°strofe tendremos, sin saber exactamente si la elecci√≥n que haremos es la que implica el menor da√Īo.

El autor escribe seg√ļn la antigua ortograf√≠a.

Ana Gomez

Ana G√≥mez. Naci√≥ en Asturias pero vive en Madrid desde hace ya varios a√Īos. Me gusta de todo lo relacionado con los negocios, la empresa y los especialmente los deportes, estando especializada en deporte femenino y polideportivo. Tambi√©n me considero una Geek, amante de la tecnolog√≠a los gadgets. Ana es la reportera encargada de cubrir competiciones deportivas de distinta naturaleza puesto que se trata de una editora con gran experiencia tanto en medios deportivos como en diarios generalistas online. Mi Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/ana.gomez.029   Email de contacto: ana.gomez@noticiasrtv.com

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