A diferencia del brasile√Īo, la ultraderecha india sab√≠a ser indispensable para Occidente





La diferencia en la imagen internacional de los gobiernos de ultraderecha de las dos democracias emergentes m√°s grandes es notable. Si Jair Bolsonaro se convirti√≥, en menos de un a√Īo en el cargo, en el √≠cono global del rev√©s, Narendra Modi es admirado por proyectar a la India en la modernidad. Un curioso contraste si nos atenemos a la trayectoria de los dos l√≠deres.





En 2002, Bolsonaro era un extra√Īo distinguido a los ojos del mundo, mientras que Modi, miembro del Partido Bharatiya Janata (BJP) y RSS, el movimiento hind√ļ responsable del asesinato de Mahatma Gandhi en 1948, era una figura en Occidente.

En ese momento, el primer ministro de la provincia de Gujarat, fue acusado de incitar un levantamiento mortal contra los indios musulmanes. Sus solicitudes de visa fueron denegadas en los Estados Unidos y Europa.
En este contexto, la comunidad internacional vio su llegada a la presidencia en 2014 como una reacción extrema pero fácil de superar ante el descrédito del Partido del Congreso, socavada por los escándalos de corrupción. Fue una ilusión.

Reelegido triunfante este a√Īo, Modi cumpli√≥ el sue√Īo de cada l√≠der de ultraderecha en un tiempo r√©cord, promoviendo el surgimiento de una nueva India caracterizada por el etno-nacionalismo, donde la segunda poblaci√≥n musulmana m√°s grande del mundo simplemente perdi√≥ su lugar.

El BJP pasó de ser un regionalista estrecho a una estructura de tentáculos con decenas de millones de afiliados y un amplio control del aparato estatal.

La sede de RSS en Nagpur se ha convertido en una peregrinaci√≥n obligatoria para los inversores extranjeros. BJP y RSS crearon un culto a la personalidad para Modi y el gobierno comenz√≥ a restringir el acceso de los periodistas a los ministerios y a controlar la producci√≥n de noticias digitales. Con el retiro de la autonom√≠a de Cachemira en agosto, India se√Īal√≥ que ninguna organizaci√≥n internacional podr√° detener esta revoluci√≥n energizada.

La demolición de la democracia más grande del mundo ha sido tratada con sorprendente desprecio. En septiembre, Donald Trump fue de la mano de Modi en un evento en Houston, y Bill Gates le otorgó al indio el premio más alto de su fundación filantrópica.





Los supuestos guardianes del templo liberal Justin Trudeau y Emmanuel Macron nunca pierden la oportunidad de aparecer abrazados por Narendra Modi. La explicación para tal empatía es simple: Modi, experto en diplomacia, ha posicionado a Nueva India como un contrapunto regional sólido y confiable para China.

Una importante lecci√≥n de cinismo para los brasile√Īos. Para el gobierno de Bolsonaro, fue la dificultad de estar geopol√≠ticamente situado, y no necesariamente los reflejos autoritarios, lo que cre√≥ desconfianza entre los aliados potenciales.

Si Brasil vuelve a tomar en serio su pol√≠tica exterior y vuelve a ser estrat√©gico, se lo ver√° de inmediato con ojos m√°s tolerantes. La escandalosa complacencia de Europa con la India de Modi sugiere que la indignaci√≥n con Brasil puede convertirse en simpat√≠a de la noche a la ma√Īana.

No creo en textos incomprendidos. Solo en textos mal escritos. A todos los que se ofendieron por mi √ļltima columna, mis sinceras disculpas.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nac√≠ en Cuba pero resido en Espa√Īa desde muy peque√Īito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interes√© por el periodismo y la informaci√≥n digital, campos a los que me he dedicado √≠ntegramente durante los √ļltimos 7 a√Īos. Encargado de informaci√≥n pol√≠tica y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebook:¬†https://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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