30 años de "Die Hard": los superhéroes también vienen en camisa interior

Al principio, había el Rambo y el Comando y el Terminator y el Predator y el Chuck Norris. Y luego vino John McClane. El cine de acción nunca más fue lo mismo. Y nosotros tampoco.

Todavía veíamos y revisamos mentalmente el penáltimo fallido de Veloso y la copa de los clubes campeones europeos a volar hacia Eindhoven. De vez en cuando, conseguimos entortar el remate con el alma y hacer que la pelota pasara, después de todo, entre las manos de un desamparado van Breukelen. Había llegado a su fin la era Reagan y George Bush I se preparaba para la toma de posesión. Afortunadamente, había "Mi Casita", "Para ti, María", "A Mi Manera" – todo el histórico "88", de los Xutos, para cantar, sonreír y espantar los males.

"Die Hard" había estrenado en verano en Estados Unidos, porque era como un éxito para los días de sol que había sido pensado; por acá, llegaría a las salas en diciembre, casi medio año después, pero mucho más conforme a la narrativa de la cinta, que tiene lugar en la víspera de Navidad. Muchos años más tarde, el propio protagonista resolvería el dilema durante un "Comedy Central Roast": "The Hard no es una película de Navidad; el "Die Hard" es un f ***** g película de Bruce Willis! "

Sí, señor John McClane. Así dicho y venido de quien viene, queda realmente todo mucho más claro. Pero lo que queríamos decir era, por lo tanto, que fue todo desde hace 30 años, y que si por casualidad estamos a creer que no puede ser, basta con volver a pasar los ojos por la película. ¿Están ahí el pelo y la elegancia de Willis para comprobarlo -y, ocasionalmente, quién sabe ?, nuestro propio reflejo durante ciertos planos, en la pantalla plana del juvenil televisor LCD (que lo sabe?). 30 años desde que aprendimos que los superhéroes también venían en camisa interior.

No era el romance de Roderick Thorp y adaptación de Jeb Stuart y Steven E. de Souza, escritor de origen portugués que firmó otros éxitos de la década como "48 Horas" o "comando". Y en la realización, estaba sentado el director más talentoso de quien nunca veremos una integral en la Cinemateca: John McTiernan, responsable de, en una breve carrera de apenas 11 películas acortada por unos problemas con la justicia aún pendientes en la fecha de hoy, "Predador" , "Caza a Octubre Rojo", "El Último Gran Héroe" y "El caso de Thomas Crown", entre otros, además de los volúmenes uno y tres de la etiqueta "Die Hard". Pero el ingrediente decisivo para el sabor diferenciado de la mezcla habría de ser aportado por esa clase de criatura en torno a la cual todo el cine gira, aun cuando detesta: la estrella.

La lista de nombres que llegaron a ser hablados para el lugar de actor principal en "Die Hard" es tan extensa que quizás sea más democrático organizarla por orden alfabético: Anderson, Richard Dean; Berenger, Tom; Bronson, Charles; De Niro, Robert; Ford, Harrison; Gere, Richard; Gibson, Miel; Johnson, Don; Madsen, Michael; Nolte, Nick; Pacino, Al; Schwarzenegger, Arnold; Stallone, Sylvester; Travolta, John. Por lo menos. Pero, entre rechazos y cambios de planes, la elección recayó sobre lo más improbable de los héroes de acción hasta entonces conocidos: Bruce Willis, estrella televisiva en el auge de la popularidad de "Moonlighting", además, "Modelo & Detective", excelente en el registro de la película. comedia romántica y acción muy ligera, tipo razonablemente parecido al vecino de arriba, y sin ningún crédito firmado en el cine.

Fue este encuentro entre John McTiernan y Bruce Willis que hizo a John McClane (una mctiernanización accidental del nombre del personaje original en la novela: Joe Leland). Y fue John McClane quien cambió el cine de acción.

De ahí en adelante, dejó de ser obligatorio el arquetipo del Hércules; el día también podría ser salvado por un tipo normal-gracias a su coraje, experiencia, buenos instintos, alguna suerte y mucho desenrollado, pintalado por la inesperada capacidad de hacer bromas entre matar y el riesgo de morir. De repente, el superhéroe no era el heredero del héroe trágico, destinado ahora a finales felices, pero aún deudor de poderes sobrehumanos heredados de los dioses; no tenía al menos los bíceps de Schwarzenegger o la sofisticada artillería de James Bond.

Era un tipo banal en el día de descanso, que por azar de él y suerte de los demás fue a parar al sitio equivocado, a la hora equivocada, y ahora tiene que salvar a la mujer, a la hija y, de camino, al mundo. No era una máquina de combate, sino un tipo lleno de fallas. En camisa interior y descalzo – hay allí sensación mayor de fragilidad? -Y hasta un poco aburrido con todo aquello, que va a elevarse a la altura del desafío. Un individuo normal en una situación extraordinaria – después de todo, una de las definiciones clásicas de argumento, hasta entonces poco explorada por el cine de acción.

En la historia de "Die Hard", McClane es un policía de Nueva York que va a pasar la Navidad a Los Ángeles, en un intento de salvar el matrimonio. Holly (Bonnie Bedelia), la mujer, vive con sus hijos allí, en la costa oeste, donde es un alto cuadro de la Nakatomi, gran empresa reunida para la fiesta de Navidad en el nuevo edificio sede. Y será él, McClane, la persona que no debería estar allí, la pieza fuera del ajedrez, la única esperanza para salvar la vida de las decenas de trabajadores cuando un sofisticado grupo de asaltantes alemanes secuestrar el edificio para intentar un robo millonario. Dato divertido :. Los "rascacielos", dijo el título portugués es en realidad la sede de uno de siglo 20 Fox era entonces, de hecho, todavía en construcción y fue uno de los últimos proyectos de William Leonard Pereira, otro lusodescendente muy exitoso.

Alan Rickman en el papel de Hans Gruber, o uno de aquellos casos en que si el mal ganar está todo bien

En el caso de que el "alemán" del guión y de los actores (reclutados no por la nacionalidad, sino por el color del pelo y calidad de la cara de mal) era tan bueno que, en la Alemania propiamente dicha, también movido por una considerable autoestima y traumas todavía , que se ha convertido en una de las más antiguas del mundo. Pero Hans Gruber, el líder de la banda, sería un caso de éxito a escala global.

McTiernan y el productor Joe Silver habían descubierto a Alan Rickman a hacer de Valmont en una versión teatral de "Conexiones Peligrosas". Consiguieron convencerlo a mudarse temporalmente al lado de allá del Atlántico y lo llevaron a aquella que acabaría siendo la primera de muchas y muy gratificantes experiencias del gran actor británico que nos dejó en la siniestra vaga de 2016. Era preciso cortar de la cara del actor a otro plano cualquiera de cada vez que había un tiro porque el villano de sangre fría, al final, todavía se encogía con el estruendo y hubo que dejarlo caer al conteo de dos (y no de tres) para garantizar la seguridad verosimilitud de la expresión de terror en el maravilloso plan final de la caída. Pero el linaje de malhechores exquisitos, cultos y bien-hablantes nunca más sería la misma después de sus citas de los clásicos y tragedias de la "9ª Sinfonía".

En aquellos días, Bruce Willis tenía 33 años y hoy va en camino de pagar sólo medio-billete en el tren. De día, grababa episodios de "Moonlighting" y, por la noche, iba a filmar "Die Hard". Y aún se casó con Demi Moore durante el rodaje. Tiempos intensos. De David Addison pasó la estrella de las más bien pagadas del cine mundial, totem seguido por hordas de fieles e ineludible referencia en el arte de disparar sin hacer mira, pero con tanto estilo que realmente no queremos saber.

"Die Hard", el original, fue nombrado para cuatro Óscares – sonido, montaje, efectos sonoros y efectos especiales, pero acabó tramado en todas por Roger Rabbit (en un hermoso año de cine en el que había ya, ahora, "Conexiones Peligrosas "Los Acusados," Un Pez Llamado Vanda "," Big "," Gorilas en Bruma "," Misisipi en Llamas "," El Turista Accidental "," Mujeres a la orilla de un ataque de nervios "y el gran ganador" Rain Man ", entre otros favoritos de siempre del club del vídeo).

Ninguno de los fascículos siguientes lograría al menos una cita. "Die Hard 2", entre nosotros "Asalto al aeropuerto", vino en el 90 por la mano de Renny Harlin. En el 95, McTiernan regresó a la bellísima "With a Vengeance", que llevaba a bordo a Samuel L. Jackson y el "Simon" de Jeremy Irons. Después, hubo el muy dispensable volumen 4: "Live Free or Die Hard", en 2007, con Len Wiseman tratando de complacer a la siguiente generación y Justin Long y Timonthy Olyphant a causar ardor y otros problemas gerontológicos a la anterior.

Anda sobre vidrio partido, se arroja de la cima de edificios, muerde a los malos, defiende a los buenos. Bruce Willis como John McClane es casi Dios. Casi, casi.

En 2013, John Moore dirigió un quinto tomo que ya nadie vio, que atiende por el nombre de "A Good Day to Die Hard" y que el piadoso corazón patriótico tradujo por "Nunca es buen día para morir" (después de todo). Una sexta incursión con el título provisional "McClane" y de la que poco más se sabe que la preocupante intención de ser, simultáneamente, una precuela y una secuela, está en marcha por la mano de Wiseman.

"Die Hard" – aka, "Asalto al Rascacielos" – independientemente de lo que diga Bruce Willis, fue elegido por Empire la mejor película de Navidad de siempre – y, en efecto, es difícil resistir a todo ese sentimiento de amor la compensación final de la familia antes desvinculada y ahora reunida, al castigo de los malos ya la redención del policía Al Reginald VelJohnson), al sonido de "Let it Snow". Fue seleccionado para la Biblioteca del Congreso por ser "cultural, histórica o estéticamente relevante". Hizo de las persecuciones en pozos de ascensor y conductos de aire acondicionado una fascinante alternativa a los cielos ya las carreteras y nos dejó un grito de guerra para siempre.

30 años. Yippee-ki-yay, motherfuckers.

Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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