100 días de Bolonia, 100 días de polémicas: de Marielle al nazismo de izquierda



Las posibles conexiones del hijo a la milicia que mató a Marielle, los ministros-relámpago y la apología de la dictadura militar. Bolsonaro es Presidente hace 100 días – y pocos de ellos acabaron sin polémica.

Jair Bolsonaro es Presidente de Brasil hace 100 días. El hombre que fue de chiste a Presidente en menos de un año está en el poder hace poco más de tres meses y desde entonces la política brasileña se ha moldeado a su alrededor. Rodeado de un ejecutivo dividido entre militares e ideólogos, ha tenido el frente legislativo asegurado por las buenas relaciones que, por ahora, ha logrado mantener en el Congreso de los Diputados. Tal vez por eso haya logrado hasta ahora lograr más promesas que Dilma Rousseff y Michel Temer en los primeros 100 días de cada uno en el poder.



El problema es que no sólo de medidas y de éxitos se ha hecho el consulado de Jair Bolsonaro: éste también se hace de muchas polémicas y sospechosas, en torno a su ejecutivo y de su familia, que van desde crímenes de corrupción hasta implicación con milicias ilegal. Tal vez por eso sea ​​considerado el Presidente menos popular en esta fase del mandato desde 2003, el año en que Lula da Silva asumió el poder.

En total, son 38,9% los brasileños que aprueban su gobernanza en estos primeros 100 días. En las líneas siguientes, recapitulamos las principales polémicas y los mayores percances que la gobernación de Bolsónaro ha tenido hasta ahora-a los que se quedarán en gran parte los 61,1% de brasileños que, de una forma u otra, son descontentos con el centenar de días que acaba de pasar.

Marielle Franco fue ejecutada en marzo de 2018, junto con el conductor del coche donde seguía, con tres tiros en la cabeza y uno en el cuello. Desde entonces, el nombre de la concejal del PSOL en Río de Janeiro y activista LGBT nunca más salió del debate político brasileño, donde temas como el racismo, la homofobia, la violencia y la actuación policial han sido temas omnipresentes.

El caso parecía votado a olas intercaladas de olvido y polémica hasta que en enero comenzaron a hacerse detenciones de varias personas ligadas a las milicias urbanas de Río de Janeiro, grupos compuestos por policías y otros agentes reformados que operan de forma delictiva, imagen de promover la seguridad en la ciudad.

Entre los detenidos están el sargento reformado de la Policía Militar Ronnie Lessa, sospechoso de haber disparado contra la concejal del PSOL; el ex policía militar Elcio Queiroz, sospechoso de conducir el coche utilizado para el supuesto homicidio; Alexandre Mota, el amigo de Ronnie Lessa, en cuya casa se encontraron 117 ametralladoras del tipo M-16, todas nuevas, desmontadas en cajas; y el mayor de la Policía Militar Ronald Paulo Alves Pereira. También fue identificado Adriano Magalhães de la Nóbrega, ex agente del Batallón de Operaciones Especiales (Bope), que está, desde enero, en parte incierta.

Todos son sospechosos de formar parte de la milicia Oficina del Crimen, que sería encabezada por Adriano Magalhães de la Nóbrega y que es sospechosa de haber organizado el homicidio de Marielle Franco y su chofer en marzo de 2018.

La vereadora Marielle Franco fue muerta en marzo de 2018, con tres tiros en la cabeza y uno en el cuello (CARL DE SOUZA / AFP / Getty Images)

No tardaron en avanzar entre los milicianos y la familia del Presidente.

Se refirió al hecho de que Ronnie Lessa viviera en el mismo condominio privado que Jair Bolsonaro y su hijo menor, Jair Renan, de 20 años, tendrá novio con la hija del sospechoso de haber asesinado a Marielle Franco. Sobre esta especulación, el responsable de la investigación del homicidio de marzo de 2018, Ginilton Lages, dijo: "El hecho de que él vive en el condominio no dice mucho, no para la investigación de Marielle. Él no tiene una relación directa, nosotros no detectamos ".

Se sabe también que Raimunda Vera Magalhães y Danielle Mendonça da Costa da Nóbrega, respectivamente madre y mujer de Adriano Magalhães de la Nóbrega, fueron contratadas para trabajar en el gabinete de Flávio Bolsonaro cuando éste era diputado estadual en la Asamblea Legislativa de Río. Aquel hijo de Jair, Bolsonaro, que entretanto fue elegido para el Senado por Río de Janeiro, se quejó de "ser víctima de una campaña difamatoria con el objetivo de alcanzar el gobierno" del padre y aseguró que esa contratación fue hecha por Fabrício Queiroz, su ex asesor, y antigua policía militar, que valió aún más dolores de cabeza al clan Bolsonaro – ya allá vamos.

En el año 2005, Adriano Magalhães da Nóbrega, como Ronald Paulo Alves Pereira, recibieron en 2005 y por indicación de Flávio Bolsonaro, distinciones de la ciudad de Río de Janeiro por sus servicios en la Policía Militar.

Además de estos casos, todavía se cuestionó una fotografía en la que Jair y Flávio Bolsonaro aparecían, junto a otros dos agentes de la Policía Militar, Alan y Alex Rodrigues de Oliveira, en la fiesta de cumpleaños de ambos. "Felicitaciones Alan y Alex por el cumpleaños, esa familia es nota mil !!!", escribió Flávio Bolsonaro en la leyenda de la fotografía, publicada a octubre de 2017. Sin embargo, casi un año después, en agosto de 2018, los dos hombres vendrían a ser arrestados por formar parte de una milicia que, después de atrapar en flagrante delito traficantes y otros criminales, les extorsiona dinero a cambio de no ser denunciados o incluso detenidos. Como si vino a sin embargo, los dos individuos no formaban parte de la Oficina del Crimen y, hasta ver, no son sospechosos ni acusados ​​en el caso de Marielle Franco.

Inegable es, sin embargo, la postura pro-milicias que Jair ha adoptado a lo largo de su vida política.

En agosto de 2003, aún la era del Partido de los Trabajadores iba al principio, el entonces diputado Jair Bolsonaro elogió de forma inequívoca a las milicias que, a la altura, actuaban en el estado de Bahía. "Mientras el Estado no tenga coraje para adoptar la pena de muerte, esos grupos de exterminio, a mi entender, son muy bienvenidos. Y si no tiene espacio en la Bahía, puede tener en Río de Janeiro. "Si depender de mí, tendrán todo el apoyo", dijo Jair Bolsonaro, que era diputado por Río de Janeiro. "Lógico que son grupos ilegales, pero, a mi entender, mis felicitaciones."

En 2008, fue aún más claro al decir que "las milicias ofrecen seguridad y, de esta forma, logran mantener el orden y la disciplina en las comunidades". Por eso, añadió: "El gobierno debería apoyarlas, ya que no puede combatir a los traficantes de drogas. Y, tal vez, en el futuro, debería legalizarlas ".

En 2018, sin embargo, en pre-campaña electoral, Jair Bolsonaro acabó por decir que las milicias, en tiempos, "tenían plena aceptación popular", pero que luego se "desvirtuaron" por recurrir a medios paralelos para ganar dinero, como el cobro de parabólicos ilegales (conocido como gatonet) o de gas.

De los cinco hijos de Jair Bolsonaro, es claramente Flávio, el más viejo de todos, aquel que ha traído más percusiones a la gobernación del padre. Aún antes de las sospechas en torno a las milicias, vinieron las sospechas en relación a las transacciones financieras llevadas a cabo por su ex-chofer y ex asesor, el policía militar en la reforma Fabrício Queiroz.

Todo empezó cuando el Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF) detectó transacciones financieras que superaban los 1,2 millones de reales (280.000 euros) entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de enero de 2017. El elevado volumen, incompatible con las funciones y remuneración de Fabrício Queiroz, levantó sospechas.

De acuerdo con un informe elaborado por la COAF, los 1,2 millones de reales fueron retirados de las cuentas de Fabrício Queiroz en transferencias siempre inferiores a 10 mil reales (2321 euros) para cuentas de personas de su proximidad. Una de esas personas fue la mujer de Jair Bolsonaro, Michele de Paula Bolsonaro, que recibió un total de 40 mil reales (9294 euros) en su cuenta, venidos de Fabrício Queiroz.

"No bote en mi cuenta por cuestión de … Tengo dificultad para ir en banco, caminar en la calle. Dejé a mi esposa. Lamento la constreñimiento que está pasando en lo que respecta a eso, pero nadie recibe o da dinero sucio con cheque nominal, mi Dios del cielo.

Jair Bolsonaro, sobre la transferencia de Fabrício Queiroz a la cuenta de su mujer, Michelle Bolsonaro

En el sitio Antagonista, Jair Bolsonaro explicó que ese pago se trataba de una deuda por saldar que Fabrício Queiroz tenía con él. La explicación para el dinero haber ido a la cuenta de Michelle Bolsonaro fue dada de la siguiente manera: "No bote en mi cuenta por cuestión de … Tengo dificultad para ir en banco, andar en la calle. Dejé a mi esposa. Lamento la vergüenza que está pasando en esto, pero nadie recibe o da dinero sucio con cheque nominal, mi Dios del cielo ".

El caso se adentró cuando, ya en enero, el Jornal Nacional, de la Globo, tuvo acceso a documentos que demostraban que entre el 9 de junio y el 13 de julio de 2017 se realizaron 48 transferencias a la cuenta de Flávio Bolsonaro en el valor de 96 mil reales, más de 22.000 euros.

Y, de acuerdo con lo que apuró el Jornal Nacional da Globo, una de esas personas era el propio Flávio Bolsonaro. En cinco días, entre el 9 de junio y el 13 de julio de 2017, Flávio Bolsonaro habrá recibido casi 50 depósitos, en total de 96 mil reales, casi 22.300 euros.

Flávio Bolsonaro, el hijo mayor del Presidente de Brasil, fue elegido senador por Río de Janeiro (Joedson Alves / EPA)

Flávio Bolsonaro explicó que esos depósitos se referían a un negocio que hizo, en el que habría recibido dos inmuebles y aún más 600 mil reales por la venta de un apartamento. Sin embargo, el senador no explicó por qué la escritura daba cuenta de que el pago de ese valor ocurrió tres meses antes de las opciones que sonaron las alertas en el COAF.

Las aclaraciones tanto de Flávio Bolsonaro como de Fabrício Queiroz fueron puntuales, en un caso en que los dos han optado sobre todo por el silencio. Flávio Bolsonaro se demarcó de su antiguo funcionario, diciendo: "Fabrício Queiroz ha trabajado conmigo por más de diez años y siempre ha sido de mi confianza. Nunca supe de algo que desabaste su conducta. En octubre, fue exonerado, a pedido, para tratar de su paso a la inactividad. "Estoy seguro de que dará todas las aclaraciones." Ya Fabrício Queiroz, en una entrevista que dio a la SBT, días después de no haber cumplido una citación para declarar ante el Ministerio Público, explicó esas transacciones diciendo que es "un tipo de negocios". "Hago dinero. Yo hago, así, compro, revisando, compro, revisando. VENDO AUTOMATICO. Siempre he sido así. siempre ", explicó.

Después de esta entrevista, Fabrício Queiroz vendría a ser internado para retirar un tumor maligno del intestino, acabando de esa forma por no declarar ante las autoridades – aunque en marzo haya accedido a dar aclaraciones por escrito.

También Flávio Bolsonaro fue llamado a declarar el 10 de enero, en la condición de testigo y no de sospechoso, ante el Ministerio Público Federal. Sin embargo, alegando no tener conocimiento del caso, pidió una copia del informe del COAF. "Para que yo tome conocimiento de su entero contenido", dijo, añadiendo que, después de esa lectura, estaría dispuesto a "presentar las aclaraciones debidamente fundamentadas" en "día y hora" a programar.

"Hago dinero. Yo hago, así, compro, revisando, compro, revisando. VENDO AUTOMATICO. Siempre he sido así. Siempre ".

Fabrício Queiroz, ex-chofer y ex asesor de Flávio Bolsonaro

Poco después, el caso vendría a tener un giro que ahorró a Flávio Bolsonaro de ser llamado a declarar. El senador de Río de Janeiro pidió que el caso saliera de la primera instancia judicial y fuera transferida al Supremo Tribunal Federal (STF), evocando para ello el foro privilegiado a quien tiene derecho. Al llegar, la investigación fue suspendida por el juez Luiz Fux, el 17 de enero. Sin embargo, el 1 de febrero, el juez Marco Aurelio Mello, que es relator del caso, revocó la decisión, argumentando que los supuestos hechos habrían transcurrido antes de que Flávio Bolsonaro asumiera funciones como senador.

Desde el inicio de marzo, el caso está en manos de Luis Otávio Figueira Lopes, del Grupo de Actuación Especializada en el Combate a la Corrupción. Por ahora, espera la conclusión.

En la víspera de Jair Bolsonaro haber tomado posesión, el Observador publicó un trabajo donde reunió las cuatro lecciones que el Presidente de Brasil aprendió con su homólogo norteamericano, Donald Trump. La primera era "la familia por encima de todo" y la importancia de llamar a la gente de la misma sangre para su equipo. La segunda apuntaba a la postura como mínimo combativa ante la prensa. La tercera se refería a la política exterior, donde la máxima parece ser "mostrar los dientes y rasgar acuerdos". Por último, la cuarta hablaba de la "importancia de tener los jueces correctos".

Un centenar de días después, Jair Bolsonaro ha dado pruebas de haber estudiado a fondo cada una de esas lecciones – y, en la cima de esa lista, unió un nuevo aprendizaje con Donald Trump: cuando es para despedir, es para despedir.

Los vaivenes dentro de la Casa Blanca han sido tantos y la tarea de sustituir a quien es despedido ha sido tan complicada que en la administración de Donald Trump hay varias funciones clave que se desempeñan de forma interina: jefe de gabinete (Mick Mulvaney), embajador de EEUU en las Naciones Unidas (Jonathan Cohen), secretario de Seguridad Interna (Kevin McAleenan) o secretario de Defensa (Patrick M. Shanahan), entre otros.

Por ahora, las sustituciones no han sido problema para Jair Bolsonaro – pero los alejamientos han sido más que frecuentes.

El primero fue Gustavo Bebianno, ex presidente del Partido Social Liberal, que sirvió de vehículo a la campaña de Jair Bolsonaro. Después de la victoria electoral, éste lo llamó para el cargo de secretario general de la Presidencia. Los problemas surgieron cuando, en febrero, la Folha de São Paulo publicó un reportaje que daba cuenta de una transferencia de 400.000 reales (casi 93.000 euros) de las cuentas del PSL a una candidata a diputada federal del partido en Pernambuco, donde conquistó sólo 274 votos. La sospechosa era que aquella hubiera sido una "candidatura naranja", como se llama en Brasil, una candidatura en la que un partido asume un candidato sin posibilidades de ganar, utilizando la campaña como vehículo para el lavado de dinero.

En el caso de Gustavo Bebianno desvalorizó el caso y dijo que ya había hablado con Jair Bolsonaro sobre esas sospechas, dando a entender que el Presidente mantenía total confianza en él, refiriendo tres conversaciones con el jefe de Estado. Pero esta versión iba a ser desmentida por Carlos Bolsonaro, que compartió una grabación de voz del padre, entonces hospitalizado, enviada a Gustavo Bebianno: "Ô Gustavo, estoy complicado de hablar. Entonces, no voy a hablar, no voy a hablar con nadie, a no ser estrictamente lo esencial. En el caso de que no sea así, Buena suerte ahí.

la puesto en que Carlos Bolsonaro desmentia la versión de Gustavo Bebianno acabó siendo compartido por el propio Presidente. Poco después, Gustavo Bebianno iba a ser despedido, convirtiéndose en la primera baja de la era Bolsonaro.

"Está bien claro que no está bien, es una persona buena, honesta, pero está faltando gestión, que es una cosa importantísima, vamos a sacar la alianza de la mano izquierda y poner en la mano derecha o en el cajón.

Jair Bolsonaro, días antes de dimitir al ministro de Educación

La segunda baja se produjo en el 98º día de Jair Bolsonaro como Presidente de Brasil. Este lunes, quien cayó fue Ricardo Vélez Rodríguez, el colombiano naturalizado de brasileño que Jair Bolsonaro escogió para ocupar el cargo de ministro de Educación. Ricardo Vélez Rodríguez fue propuesto a Jair Bolsonaro por el filósofo Olavo Carvalho, figura controvertida que vive en un exilio auto-impuesto en EEUU y que es una especie de gurú intelectual alt-derecha Brasileño.

Durante el consulado de Ricardo Vélez Rodríguez, el Ministerio de Educación llegó a enviar un e-mail a todas las instituciones de enseñanza de Brasil a pedir que los profesores y alumnos fueran filmados a cantar el himno nacional ante la bandera nacional. También se le pidió que se leía a los alumnos una carta que terminaba con el lema de campaña de Jair Bolsonaro, que fue más tarde transportado a los materiales del gobierno: "Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos". Esta petición fue rechazada por algunas escuelas y el Ministerio acabó por desistir de la idea. La razón señalada se refería a "cuestiones técnicas de almacenamiento y de seguridad" de los vídeos a ser grabados en las aulas.

El propio Ministerio de Educación fue objeto de varias remodelaciones en el tiempo de Ricardo Vélez Rodríguez. En las últimas tres semanas se han hecho 15 exoneraciones. El 5 de abril, después de estos vuelcos, Jair Bolsonaro vendría a dar a entender, en un desayuno con la prensa, que el ministro de Educación tenía los días contados.

"Está bien claro que no está funcionando. Es una persona bacana, honesta, pero está faltando gestión, que es una cosa importantísima. Vamos a sacar la alianza de la mano izquierda y poner en la mano derecha o en el cajón ", dijo Jair Bolsonaro.

Y cumplió. Tres días después, Ricardo Veléz Rodríguez salía por la puerta pequeña del Ministerio de Educación. Hasta entonces, Jair Bolsonaro siguió los pasos de Donald Trump y anunció la dimisión en Twitter. En ese post, hizo lo mismo que el Presidente de los Estados Unidos suele hacer cuando la salida es litigiosa: enalteció de forma detallada los atributos del sustituto y, al final, dejó un fugaz agradecimiento al hombre despedido.

El puntapié de salida fue dado por el ministro de Asuntos Exteriores, Ernesto Araújo, que dijo en una entrevista que "fascismo y nazismo son fenómenos de izquierda". Poco después, el propio Jair Bolsonaro fue confrontado con la interpretación poco común de la historia por parte de su "canciller" y luego trató de concordar con lo que había dicho – yendo, hasta, más a fondo en su explicación.

"¿Está usted de acuerdo con su canciller de que el nazismo fue un movimiento de izquierda?", Le preguntó un periodista, en su visita oficial a Israel. Jair Bolsonaro respondió: "No hay duda, ¿no es así? Partido Socialista … ¿cómo es? De Alemania. Partido Nacional Socialista de Alemania ". Para Jair Bolsonaro, el énfasis en la palabra "Socialista" fue tanto que llegó para el Presidente de Brasil divergir de décadas de consenso en la ciencia política, desplazando el nazismo de la extrema derecha hacia la extrema izquierda.

Bolsonaro dio órdenes al Ministerio de Defensa para conmemorar el golpe de 1964, que dio inicio a la dictadura militar (DANIEL RAMALHO / AFP / Getty Images)

Otra ocasión en que el Presidente de Brasil causó polémica al hablar de dictaduras fue, esta vez, para dejarle elogios. Se trata, como cualquier seguidor mínimamente atento de Jair Bolsonaro adivinaría con facilidad, de la dictadura militar que dominó a Brasil entre 1964 y 1985. A lo largo de su recorrido político, Jair Bolsonaro ha dejado varios elogios a aquel período de la Historia de Brasil, la ausencia de democracia rima con la privación de varias libertades, incluyendo de expresión y políticas. La tortura era un recurso recurrente de la dictadura militar y uno de los principales responsables de esta vertiente, Carlos Alberto Brillante Ustra, es regularmente referido por Jair Bolsonaro como uno de sus ídolos.

A finales de marzo, se anunció que Jair Bolsonaro había dado órdenes para que las instituciones militares del país conmemoraran el golpe militar de 1964. "Nuestro Presidente ya determinó al Ministerio de Defensa que haga las celebraciones debidas con respecto al 31 de marzo de 1964, incluyendo un orden del día, patrocinado por el Ministerio de Defensa, que ya fue aprobado por nuestro presidente", afirmó el portavoz de la presidencia, Otávio Rêgo Barros.

"Esa iniciativa suena como apología a la práctica de atrocidades masivas y, por lo tanto, merece repudio social y político."

Nota del Ministerio Público Federal sobre la intención de Bolsonaro de celebrar el golpe de 1964

A pesar de que la opinión de Jair Bolsonaro en relación a la dictadura militar es ya conocida, el anuncio de que el Presidente había pedido al Ministerio de Defensa que conmemorara el golpe de 1964, que dio inicio a la dictadura, fue aún recibido con varias críticas. Sin embargo, ninguna de esas críticas fue tan incisiva y sobre todo consecuente como la que fue emitida, en nota, por el Ministerio Público Federal.

En una larga nota pública, el Ministerio Público Federal decía que "el acto se reviste de enorme gravedad constitucional, pues representa la defensa del irrespeto al Estado Democrático de Derecho" y caracterizó ese acontecimiento histórico como "un rompimiento violento y antidemocrático del orden constitucional". Y sobre la hipótesis de haber una ceremonia a señalar aquel acontecimiento, la nota era contundente: "Esa iniciativa suena como apología a la práctica de atrocidades masivas y, por lo tanto, merece repudio social y político, sin perjuicio de las repercusiones jurídicas".

Por último, montado este cuadro, el Ministerio Público Federal explicó que aquellas conmemoraciones, si apoyadas por "un Presidente de la República o altas autoridades", serían pasibles de un "crimen de responsabilidad". Es decir, podrían culminar en un acusación de Jair Bolsonaro. Este, al final de cuentas, prefirió no arriesgar. Las celebraciones fueron canceladas y, así, una de las presidencias más controvertidas de la historia de Brasil seguirá su curso.


Nacho Vega

Nacho Vega. Nací en Cuba pero resido en España desde muy pequeñito. Tras cursar estudios de Historia en la Universidad Complutense de Madrid, muy pronto me interesé por el periodismo y la información digital, campos a los que me he dedicado íntegramente durante los últimos 7 años. Encargado de información política y de sociedad. Colaborador habitual en cobertura de noticias internacionales y de sucesos de actualidad. Soy un apasionado incansable de la naturaleza y la cultura. Perfil en Facebookhttps://www.facebook.com/nacho.vega.nacho Email de contacto: nacho.vega@noticiasrtv.com

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