
Ser grande año tras año es una misión casi imposible. Algo bota del hombro en Lakeland y Justin Verlander tiene marca de 11-17, 4.84 un año, luego regresa y termina con récord de 19-9, 3.45 al año siguiente. Derrek Lee conecta 46 cuadrangulares en 2005, se fractura la muñeca en mayo siguiente, y ya es 2009 antes de que cruce la línea de los 30 una vez más. Suele suceder.
Mientras los peloteros viajan a sus respectivos campos de entrenamiento la próxima semana, existen varias historias individuales que habrá que seguir muy de cerca esta temporada:
• B.J. Upton, Tampa Bay. Este hombre conectó siete jonrones en la postemporada de 2008 y parecía estar destinado a convertirse en un superestrella de una vez por todas. Pero luego de someterse a una operación en su hombro izquierdo durante el receso de temporada, Upton apenas bateó para .241 con 11 jonrones, su porcentaje en-base fue de .313, y su porcentaje en-base más slugging de .686 estaba en medio del de Jhonny Peralta y Yuniesky Betancourt.
Pero, recuerden, Upton tiene apenas 25 años de edad. Ha jugado el campo corto, la tercera base, segunda base y los jardines. También pasó todo el invierno trabajando en el Tropicana Field con el coach de bateo de los Rays, Derek Shelton.
“Creo que el problema en su codo preocupó a B.J. más de lo que la gente cree”, dijo Shelton. “Pero este invierno sus hábitos de entrenamiento han sido espectaculares. Obviamente tiene gran talento. Existe muy poca duda en mi mente de que B.J. tendrá una temporada para el recuerdo en 2010″.
• Kendry Morales, Angelinos. Recuerden, el cubano apenas tiene 26 años, y el que fuera jardinero y cerrador estelar para los Industriales de La Habana tuvo que adaptarse física, social y culturalmente desde la primera vez que lo vi cuando tenía 15 años en una academia en las afueras de La Habana en marzo de 1999. Era un chico espigado, muy suelto y parecía que podría convertirse en otro Andre Dawson; pero cuando finalmente llegó a los Estados Unidos, ya no había crecido más, su cuerpo había cambiado y tuvo que ajustarse a las pruebas de talento y tribulaciones de una cultura enteramente diferente.
Cuando Mark Teixeira dejó a los Angelinos, Morales se apoderó de la primera base y tuvo una tremenda temporada. Bateó para .306, fue sexto lugar en la Liga Americana en jonrones con 34, octavo en porcentaje en-base más slugging con .924 y produjo 108 carreras. Pero en la mente del timonel Mike Scioscia, el show apenas comienza para este talentoso cubano. Tenía un total de 12 cuadrangulares de por vida antes de presentarse al Entrenamiento Primaveral el año pasado.
Morales era un bateador de poder y además el taponero estelar para los Industriales – el equipo cubano equivalente a los Yankees – cuando era un adolescente, y era ampliamente considerado como un prodigio en la isla. “Ahora se da cuenta que puede ser un superestrella en los Estados Unidos”, destacó Scioscia.
• Josh Beckett, Medias Rojas. Pongan todos los números para negociar sobre la mesa: Este lanzador se convertirá en agente libre este año mientras cumple apenas 30 años en mayo, tiene la vista puesta en el contrato de John Lackey, y ha sido criticado por no repetir aquella gran temporada que tuvo en 2007 (sí, su efectividad durante sus 4 años en Boston es de 4.05; sí, sus postemporadas 2008-09 han sido 21 innings, 18 carreras, 17 ponches)…
Está bien. Pero en la mente de su manager, coaches y compañeros, el hecho de que Beckett haya sido o no comparado con Halladay o Lackey no es tan importante como lo que él verdaderamente es. Todo mundo espera este último año de su contrato, después de los contratos ofrecidos a Lackey y A.J. Burnett, que Beckett llegue galopeando a Fort Myers, Florida, como Clint Eastwood y tenga una temporada como la del 2007.
• Miguel Cabrera, Tigres. El venezolano y Mauer cumplen 27 años con sólo un día de diferencia este abril, y viene de una temporada en la que bateó .324 con 34 vuelacercas y un porcentaje en-base más slugging de .942.
Pero todavía permanecen dudas después de su gran error el pasado mes de septiembre cuando los Tigres luchaban por amarrar el banderín de su división mientras Cabrera se divertía con varios jugadores de los Medias Blancas mostrándose un tanto desinteresado en el equipo. Pero el manager de los Tigres Jim Leyland cree que Cabrera aprendió la lección.
“Miguel Cabrera es la menor de mis preocupaciones”, dijo Leyland. “Estuvo increíble durante el WinterFest. Respondió a todas las preguntas de los medios. No esquivó nada. Trabajó muy fuerte en su rehabilitación, y ha sabido luchar contra la adversidad durante toda su vida. Déjenme decirles algo – este es un muchacho con una gran cara quien ama jugar al béisbol, un gran jugador que simplemente tenía que madurar. Seguramente tendrá un gran año”.
• Cole Hamels, Filis. OK, no fue el mismo Hamels de octubre que vimos en 2008. Tuvo récord de 10-11 con un PCL de 4.32 después de terminar con foja de 14-10 un año antes. Ganó cuatro juegos en octubre en 2008, sólo uno en la postemporada del 2009.
“Cole es muy orgulloso, en ocasiones tuvo que luchar contra él mismo el año pasado”, dijo el manager Charlie Manuel. “Pero creo que no hay ninguna duda que las entradas que lanzó en 2008 lo agotaron un poco. No es un muchacho corpulento, y lanzó muchas entradas importantes para nosotros para llevarnos a ganar la Serie Mundial”.
• Josh Hamilton, Rangers. Todo comenzó cuando se cayó fuera del terreno en enero. Después sufrió un desgarre en un músculo abdominal. Terminó jugando en sólo 86 juegos en los cuales conectó 10 jonrones e impulsó 54 carreras en comparación con el 2008 cuando terminó con 32 vuelacercas y 130 remolcadas.
“Físicamente, Josh nunca fue el mismo de siempre el año pasado”, dijo el gerente general Jon Daniels. “Intentó hacer ajustes en su mecánica pero eso no fue lo más importante. En el 2008 jugaba pesando 235 libras; el año pasado pesaba sólo 216. Estaba lastimado”.
La demostración que montó Hamilton recientemente en un “minicampamento” de los Rangers llamó la atención de todos. “Ha recuperado completamente su fortaleza”, dijo Daniels.
“Pesa entre 238 y 240 libras y sabe que perderá un poco de peso durante la temporada. Lo que vimos fueron los jonrones largos que inspiraron el Festival de Jonrones. El año pasado no los vimos, pero esta vez armó un espectáculo cada vez que entraba a la jaula de bateo. Lo ayudará el cambiarse al jardín izquierdo. Creo que vamos a ver al mismo Josh Hamilton que vimos en el 2008″.
Para un equipo que pasó de encabezar la Liga Americana con 901 carreras al séptimo lugar la temporada pasada con 784, el regreso de Hamilton será clave.
•Conor Jackson, Diamondbacks. Los números de Jackson en el 2009 son difíciles de creer: 30 juegos, un cuadrangular, promedio de bateo de .182.
“Conor no estuvo bien en todo el año”, dijo el gerente general Josh Byrnes. “No se sentía bien en los entrenamientos y empeoró cuando comenzó la temporada. Se sometió a un análisis para saber si tenía gripe porcina. Eso no era. Dos veces dio negativo por Fiebre del Valle pero eran falsos negativos. Estaba muy enfermo. Se abrigaba en el clubhouse. No tenía buen color”.
Finalmente recibió el diagnostico correcto, se le dio un tratamiento y recuperó la salud. Jugó en una liga instructiva, la Liga Otoñal de Arizona y pasó varias semanas en las ligas invernales en República Dominicana.
“Se veía y se sentía muy bien”, dijo Byrnes. “Conor es un jugador muy bueno (bateó .300 con 12 jonrones en el 2008). Es muy importante para nuestro equipo esté jugando en el jardín izquierdo o en la primera base. Es un líder en el clubhouse. A todos le cae bien y lo respetan.
Es importante para nuestra química. Rara vez hace swing sin hacer contacto y batea bien contra lanzadores zurdos. Hemos agregados a algunos jugadores en esta temporada baja pero su regreso es tan importante como cualquier adquisición”.












