“¿Qué hay allí?… Exprópiese. ¿Y aquí?… Exprópiese”. Con tal ligereza, el presidente Hugo Chávez ordenó al gobierno del Distrito Capital que se “apropiara” de los edificios comerciales ubicados alrededor de la plaza Bolívar de Caracas.
La intención de las expropiaciones es la consolidación del proyecto de casco histórico de la ciudad capital. Explicó que se trata de que la zona preserve la memoria histórica de Caracas, que es también la de Venezuela.
“No es posible que estos edificios, con tanta historia, con tanto legado de nuestros próceres, estén ocupados por comerciantes. Esto es de todos los venezolanos, es un centro histórico que debemos rescatar”, dijo.
El anuncio lo hizo minutos después de comenzar su programa dominical Aló Presidente, número 351, con una caminata por la céntrica plaza.
Posteriormente, instaló el centro de su transmisión en la esquina La Monja, contando con la jefe del Distrito Capìtal, Jaqueline Faría, y el alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez, como parte del público.
Parlamentarias de septiembre
El Presidente aspira que, en las elecciones parlamentarias de septiembre próximo, al menos 110 diputados adeptos al oficialismo se declaren vencedores. La cifra equivaldría a 2/3 de los curules del Poder Legislativo.
Indicó que la fidelidad a su modelo político debe ser clave en estos candidatos para que luego “no vayan a saltar la talanquera”, en clara alusión a Podemos.
Chávez instó además a sus funcionarios a investigar si hay manera de penar a quienes, siendo elegidos a través de su partido, lograron un puesto en la AN y ahora son parte de la oposiución. ”En algunos países, eso es castigado por la ley”, subrayó.
Sugirió que a estos parlamentarios les pagaron para que “se cuadraran en contra del gobierno”.
Insistió ante el peligro de que la AN quede en manos de la oposición. “Si se instala una mayoría burguesa, vendrán a tumbar a este gobierno”.
El mandatario confirmó, además, su asistencia a la reunión extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el próximo martes, en Quito, convocada para definir la ayuda que se prestará a Haití.
Fuentes ecuatorianas indicaron que está previsto que a la cita asistan, además de Chávez, los presidentes René Préval (Haití), Evo Morales (Bolivia), Fernando Lugo (Paraguay), Alan García (Perú) y Álvaro Uribe (Colombia).
Brasil y la derecha
Chávez anticipó que sería “nefasto” para América Latina que la derecha recuperase el Gobierno de Brasil en las próximas elecciones presidenciales.
“Este año hay elecciones en Brasil y estamos seguros de que el imperio estadounidense va a jugarse el todo por el todo con la derecha brasileña, para tener desde el primero de enero del próximo año un Gobierno subordinado a sus mandatos, lo cual sería nefasto para la unión de Suramérica”, afirmó.
“No nos inmiscuimos en las cosas internas, pero nos incumbe lo que pasa en los países hermanos de América Latina y el Caribe”, añadió.
Chávez advirtió que los sectores derechistas del continente, con el amparo y la ayuda de Estados Unidos, han desatado una ofensiva política para recuperar la posición que tuvieron antes de que surgiesen las corrientes progresistas que han llegado al poder en vatios países de la región.
El mandatario explicó que esa ofensiva trata de “alejar a nuestros gobiernos unos de otros para debilitarlos, atacar la Unasur, el ALBA”, y aseguró que de la misma forman parte “el golpe de Estado de Honduras y las siete puñaladas en el corazón de la Unión Suramericana que son las bases gringas en Colombia”.
Al referirse a las elecciones brasileñas, el presidente dijo que tenía “gran esperanza en que el Gobierno de Lula (Luiz Inácio Lula da Silva), que no se ha subordinado a los mandatos del imperio yanqui y ha sido aliado nuestro, siga su curso, siga su ritmo”.
Fuente: El Nacional















